349- Cómo preparar una ensalada de flores | CANADÁ

Esta es la situación: tienes un par de días libres, te montas en tu furgo, tu van, o tu todo terreno, y te vas a acampar a un prado salvaje con tu pareja. Los caballos se revuelcan sobre el césped, los pájaros cantan y los árboles se visten con su mejor verde. El campo parece explotar de flores de colores. Las hormonas de la naturaleza están en plena revolución anual. Es glorioso; es primavera, o verano, y el mundo parece un lugar dibujado por Walt Disney.

Mientras das un paseo comienzas a recoger flores como cuando tenías 18 añitos y querías sorprender a alguien.

“¡Flores! ¡Qué dulce! ¿Son para mí?” pregunta tu pareja, la única persona en kilómetros, cuando vuelves a tu casa con ruedas.

“Mmmmmm… no… Son para la ensalada.”

Sí, ya puedes hacerlo. Puedes decirlo y quedarte tan ancho, feliz y orgulloso. Incluso si odias las ensaladas.

ENSALADA DE FLORES AL ESTILO QUEBEC, PARA SEIS PERSONAS

Tiempo de preparación: 20 minutos, más un paseo por el campo o un raid por el jardín de tu vecino.

Una de las cosas que más me gustan acerca de viajar con mi propia furgo todo terreno es la opción de conseguir el alimento directamente de la naturaleza. Fresas salvajes, bayas y setas en Alaska y Canadá; cangrejos entre las piedras de la costa oceánica de Chile y Perú o salmón en arroyos poco profundos. Peces ensartados por un arpón en las aguas tibias del Caribe y hasta pato, cazado con un tirachinas. Me encanta. Mi lado salvaje se impone a mi educación civilizada y, lo más curioso, en ese momento soy feliz.

Las ensaladas verdes pueden ser muy aburridas, por eso es necesario añadir todo lo que tengas a mano. Hace unos veranos, los amigos Rejean y Nathalie nos enseñaron algo que no habíamos tenido en cuenta: los pétalos de muchas flores son comestibles. Ese día fuimos a su jardín y empezamos a cortar flores, rosas, amapolas, claveles y malvas. Las pusimos con el resto de los ingredientes y comenzamos a preparar la mesa.

Puedes comer una ensalada como una persona normal, con plato, cuchillo y tenedor. O puedes convertir la ensalada en un show. Para conseguirlo, primero necesitas limpiar muy bien la mesa o colocar un mantel de plástico. Luego, cortas hojas de lechuga con la mano en trozos medianos y los colocas esparcidos sobre un área determinada de la mesa. Todo el mundo puede ayudar.

Sobre ellas dejas caer al azar (sí, dejas caer) tomates cherry y aceitunas, y los rodeas con croutons y pedazos de pan crujiente, recién calentado en el horno o la tostadora. Lo aderezas con aceite de oliva, vinagre balsámico y algo de sal. No, no hay platos.

En ese momento tomas las flores y comienzas a quitar los pétalos y los dejas caer sobre la ensalada. Me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere… Puedes pensar en tu amor o en tu vehículo. Cuando hayas terminado, traes la escalera. Este es uno de los momentos más especiales.

Cada uno agarra un huevo poco hecho, lo pela, sube la escalera y lo deja caer desde uno o dos metros de altura sobre la ensalada. El huevo explota. Hasta los niños amarán las ensaladas después de esto.

¿Deberíamos usar tenedores? Esa es una opción personal, ya que puedes comer con los dedos o ayudado por una rodaja de pan. ¿Yo, que hice? A mí me encanta tomar la comida con las manos.

Aquellos que extrañen algo de carne pueden cortar tiras o dados del pollo o la ternera que sobró del día anterior. O también, puedes recalentar la carne en una sartén con un poco de aceite de oliva hasta que tome un color dorado y crujiente. Y, claro, puedes olvidarte de la ensalada.

Ahora, cada vez que vayas a casa de tu suegra, recuerda impresionarla comiendo esas flores perfectas que siempre están en un jarrón en el centro de la mesa.

Ingredientes:

  • 1 lechuga Hoja de Roble, o roja.
  • 1 lechuga Trocadero, Francesa o mantequilla (o la verde que tengas a mano).
  • Tomates cherry.
  • Aceitunas rellenas de almendras.
  • 6 huevos poco cocidos.
  • Croutons
  • Aceite de oliva, vinagre de módena, sal marina.
  • 2 baguettes
  • Pétalos de rosa, margarita, amapola, clavel, lirio, pensamiento, malva, caléndula, trébol, guisante o lino.
  • 1 escalera.

ATENCIÓN: Los pétalos de rosa, margarita, amapola, clavel, lirio, pensamiento, malva, caléndula, trébol, guisante o lino son comestibles. Los probamos y aquí seguimos. Los pétalos de otras flores pueden ser venenosos, por lo que debes tener cuidado. En este caso aplicamos siempre la regla del recogedor de setas: cómelo solamente si estás completamente seguro; si tienes alguna duda, ¡ni lo pruebes!

••••

ENLACES ESENCIALES

Cómo comprar una moto en Vietnam para viajar por el Sudeste Asiático.

Cómo preparar una mochila para viajar dos meses a pie por la montaña

••••

El Libro de la Independencia con franja verde

Consigue El Libro de la Independencia en Lulú, Amazon, Mercado Libre, Kindleo en la Librería Altaïr de Barcelona. Si vivís en Argentina, escribinos a [email protected]

Viaja con nosotros cada día en Instagram, Facebook y YouTube @viajeros4x4x4

El Libro de la Independencia. ISBN 978-84-616-9037-4

 

Pablo Rey (Buenos Aires) y Anna Callau (Barcelona) viajan por el mundo desde el año 2000 en una furgoneta Mitsubishi Delica L300 4×4 llamada La Cucaracha. En estos años veinte años de movimiento constante consiguieron un máster en el arte de sobrevivir y resolver problemas (policías corruptos y roturas de motor en el Sáhara, por ejemplo) en lugares lejanos.

Durante tres años recorrieron Oriente Próximo y África, de El Cairo a Ciudad del Cabo; estuvieron 7 años por toda Sudamérica y otros 7 años explorando casi cada rincón de América Central y Norteamérica. En el camino cruzaron el Océano Atlántico Sur en un barco de pesca, descendieron un río del Amazonas en una balsa de troncos y caminaron entre leones y elefantes armados con un cuchillo suizo.

En los últimos años comenzaron a viajar a pie (Pirineos entre el Mediterráneo y el Océano Atlántico, 2 meses) y en motocicleta (Asia) con el menor equipaje posible. Participan en ferias del libro y de viaje de todo el mundo, y dan charlas y conferencias en escuelas, universidades, museos y centros culturales. Pablo ha escrito tres libros en castellano (uno ya se consigue en inglés) y muchas historias para revistas de viaje y todo terreno como Overland Journal (Estados Unidos) y Lonely Planet (España).

¿Cuándo terminará el viaje? El viaje no termina, el viaje es la vida.

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!