70- Larva Migrans Cutanea, un parásito de perros | SALUD EN RUTA

Siempre hay algo asqueroso que te puede pasar durante un viaje. Después de tantos años, las historias de gusanitos creciendo bajo la piel, principios de tuberculosis, intoxicaciones y picaduras de bichos raros se acumulan como en el Laboratorio del Doctor Infierno.

Aquí va el último descubrimiento, nuestra última compañera de viaje. Señoras y señores, con ustedes, la Larva Migrans Cutanea.

Me la contagié en alguna playa de la selva de Guyana. En un sitio muy bonito, paradisíaco, lleno de perros y arena. Durante la primera semana parece que solo son nuevas picaduras de jején, el más diabólico de los insectos de la naturaleza, también conocido como sun fly, pium o puri puri. Los grandes cabrones siempre tienen muchos seudónimos. Unos días más tarde, las picadas se transformaron en líneas irregulares que comenzaron a crecer.

Podía ser una señal. Me puse místico, pero no me duró mucho. No pasó nada extraordinario. Salvo la picazón en el tobillo que me obligaba a rascarme con saña. Una comezón que arrastraba mi voluntad hacia el peor escenario, hacia la peor de las costumbres, casi una droga: rascarte, rascarte de necesidad y gusto, rascarte sin freno, rascarte por vicio. Y disfrutarlo.

Pero las rayas se pusieron peor, se inflamaron, se llenaron de líquido transparente. Y comenzaron a avanzar en todas las direcciones. Hacia arriba, hacia abajo, hacia los lados, hacia el tatuaje azteca, decididas a estrangular mi pie.

Cuando llegamos al hospital de Lethem, frontera entre Guyana y Brasil, los túneles construidos por eso siguen avanzando a mejor ritmo que cualquier Ministerio de Obras Públicas. Allí, un médico brasilero asegura que tengo Tenia, una infección provocada por hongos. Me receta una crema, una poción en tubo que comienza a despellejarme el tobillo.

La poción mágica mataba todo, menos lo que se alimentaba de mi pierna.

Una semana más tarde llegamos a Puerto Ordaz, Venezuela. Deisy, la mujer dermatóloga del amigazo Rodolfo, asegura apenas lo ve que eso no son hongos. Que es un parásito de perros con nombre en latín. Larva Migrans Cutanea. Que le gustan los animales y, de vez en cuando, salta y se instala en un ser humano.

Y me recetó el siguiente tratamiento: 2 pastillas de Ivermectina 6mg. una sola vez y una crema tópica cada doce horas.

A la semana, ya estaba practicamente curado y la piel de mi pierna había comenzado a cicatrizar.

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La LARVA MIGRANS CUTANEA es un parásito diminuto, una especide de lombriz transparente invisible a los ojos que dibuja líneas varicosas llenas de agua bajo tu piel. No lo ves, pero avanza y retrocede dejando tras de sí un camino de urticaria insoportable. Es horrible, lo sé. Pero si te rascas lo único que conseguirás es lastimarte.

Conclusiones:

  • Rascarse con ganas da gusto.
  • Rascarse con ganas es casi tan bueno como el sexo.
  • Después de dos semanas el tratamiento funciona.

Para más información sobre la Larva Migrans Cutanea, ver

Tratamiento para los hongos: pastilla diaria de Ketorconazole 200 mg. y crema a base de ácido benzoico y ácido salicílico, 3 veces al día.

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Pablo Rey (Buenos Aires) y Anna Callau (Barcelona) viajan por el mundo desde el año 2000 en una furgoneta Mitsubishi Delica L300 4×4 llamada La Cucaracha. En estos años veinte años de movimiento constante consiguieron un máster en el arte de sobrevivir y resolver problemas (policías corruptos y roturas de motor en el Sáhara, por ejemplo) en lugares lejanos.

Durante tres años recorrieron Oriente Próximo y África, de El Cairo a Ciudad del Cabo; estuvieron 7 años por toda Sudamérica y otros 7 años explorando casi cada rincón de América Central y Norteamérica. En el camino cruzaron el Océano Atlántico Sur en un barco de pesca, descendieron un río del Amazonas en una balsa de troncos y caminaron entre leones y elefantes armados con un cuchillo suizo.

En los últimos años comenzaron a viajar a pie (Pirineos entre el Mediterráneo y el Océano Atlántico, 2 meses) y en motocicleta (Asia) con el menor equipaje posible. Participan en ferias del libro y de viaje de todo el mundo, y dan charlas y conferencias en escuelas, universidades, museos y centros culturales. Pablo ha escrito tres libros en castellano (uno ya se consigue en inglés) y muchas historias para revistas de viaje y todo terreno como Overland Journal (Estados Unidos) y Lonely Planet (España).

¿Cuándo terminará el viaje? El viaje no termina, el viaje es la vida.

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