331- GR11 PIRINEOS 4 | Travesía a pie desde Puigcerdà a Andorra (vía Núria y Puigmal).  

Aquí arriba, en el GR11 Pirineos, las nubes se desmoronan sobre la tierra a la misma hora que la taxista de Barcelona comienza a soñar con escapar a la montaña. Será la energía de la tarde, porque en ese momento, grupos dispersos de Madrid, Bilbao y Zaragoza, que no tienen nada que ver entre sí y ni siquiera se conocen, observan la pared de su oficina imaginando la próxima vía ferrata. Es magia, casualidad o coincidencia, da igual, pero exactamente en ese mismo instante, cincuenta personas que están encerradas en ascensores sueñan con el viento radical de un collado cuando el sol se esconde detrás de los picos más bajos.

Nosotros habíamos aprendido que la tarde en el GR11 podía ser la hora de la ducha. Y que, o nos escondíamos (en un bar, en un refugio, dentro de la tienda) o sacábamos el jabón y aprovechábamos el momento.

Ese día estábamos en Puigcerdà, en la calle, y el poncho parecía aguantar. Había costado encontrar las dos partes del velcro destinadas a unirse, mientras intentábamos evitar que el agua entre por el cuello, por la manga, y por las costuras de la mochila que llevábamos pegada a la espalda. Son las contras del poncho.

Luego habíamos corrido esquivando coches y pisando baldosas flojas hasta encontrar unos balcones suficientemente anchos para protegernos de la lluvia. Anna sacó el teléfono y empezó a llamar a un par de fondas buscando habitación. Eran 50 euros por noche, y al día siguiente tocaba día de descanso. Serían 100 euros, entonces.

Mientras Anna hablaba vi al portero del edificio salir a mirar el cielo. Enseguida para dijo hablando hacia mi lado, pero sin dirigirse directamente a mí. Era lo mismo que me habían dicho una hora antes cuando salimos del restaurante chino donde habíamos decidido hacer parada técnica a mediodía.

Y le pregunté, casi sin pensar en las consecuencias: oiga, ¿usted sabe a qué hora salen los trenes para Barcelona?

Parecía una traición, volver a casa sin haber llegado siquiera a la mitad del GR11. Pero yo sabía que si pensaba en plata, o en euros, nos saldría más barato volver a Barcelona por un par de días que quedarnos en Puigcerdà.

El portero miró el reloj y dijo despreocupado, sabiendo que la puerta de su apartamento estaba a sólo diez metros: y… el último sale como a las 7 y tantas. Hay uno que sale en media hora… si se apura quizás lo alcanza…

Anna seguía hablando por teléfono y yo pensaba: el pasaje cuesta 12 euros; no hay mejor hotel para descansar que mi casa. Tengo dos entrañas en el congelador. Además la pantalla de la tableta en la que escribo esta historia (todas las historias) se está volviendo loca y teníamos que soltar lastre: llevábamos demasiado peso en las mochilas. Todo encajaba.

Habíamos elegido mochilas de 55 litros, demasiado grandes. Y cuánto más grande es la mochila, cuánto más grande es la casa, cuánto más grande es la furgo, más cosas metes dentro. No necesitamos tanto para caminar el GR11.

Y así de rápido fue como cambiamos el destino de nuestro viaje a pie por el GR11. Volveríamos dos días a Barcelona para descansar y reorganizar las mochilas. En lugar de caminar con 15 kilos en la espalda, empezaríamos a caminar con 9 kilos. Con menos peso disfrutaríamos más, y llegaríamos mucho más lejos.

 Cruzando uno de los tantos arroyos que hay cerca de Malniú.
Cruzando uno de los tantos arroyos que hay cerca de Malniú.

GR11 PIRINEOS Día 17- Camino a pie desde Puigcerdà hasta el Refugio de Malniu.

  • Distancia aproximada: 14 kilómetros.
  • Desnivel aproximado (ascenso): 1100 metros.
  • Desnivel aproximado (descenso): 150 metros.
  • Tiempo aproximado: entre 4 y 5 horas.

Después de un par de días de descanso retomamos el GR11 PIRINEOS donde lo dejamos en la última etapa. Bajamos del tren en Puigcerdà, buscamos una panadería cercana (durante los próximos tres días no habrá almacén en el camino) y empezamos a caminar siguiendo las vías del tren en dirección a Francia.

Buscamos la carretera 4035 y avanzamos hacia Saneja durante 2 kilómetros. Apenas pasamos el camping Pirineus tomamos el camino local que atraviesa el pueblo y volvemos a salir a la ruta. Por suerte no hay demasiado tráfico, aunque siempre es incómodo caminar por el asfalto. No tiene mucho sentido.

Tres kilómetros más adelante está Guils de Cerdanya, donde encontramos varias fuentes y un bar restaurante donde apurar el último bocata y la última caña. A partir de ese punto comienza el ascenso lento y sin cuartel. Primero pasas por una zona despejada (con un tanque de agua semienterrado que parece un búnker) (¿o era un búnker?), atraviesas una zona deforestada, cruzas una tranquera y poco después llegas a un pequeño bosque con vacas. Estás entrando en las pistas de esquí nórdico de Guils.

Allí comenzarás a ver un par de huellas de coche (bastante superficiales) que debes seguir mientras continúa el ascenso a través de otra zona de bosque. Cruzas otra tranquera y un poco más adelante encontrarás un pequeño torrente canalizado en una zanja. Es una zona espectacular para acampar, con vistas a Puigcerdà y todo el llano que hay cientos de metros más abajo. Aquí llevamos dos horas caminando desde la estación de tren.

Un poco más adelante hay un poste con direcciones que te enseñará el camino hacia el Refugio de la Feixa, con acceso para vehículos por camino de tierra y rehabilitado hace poco ([email protected], teléfono: 666 137 088). Abre todos los días a partir de mediados de julio, pero cuando llegamos (fines de julio) estaba cerrado. Cerca debe haber alguna fuente, pero no la buscamos demasiado, ya que teníamos suficiente agua para seguir adelante.

Continuamos avanzando junto a la ruta de tierra hasta llegar a una alambrada de ganado. Cruzamos por un paso para caminantes y avanzamos unos 100 metros hasta volver a encontrar el sendero. De aquí hasta el Refugio de Malniu las marcas se intercalarán con montones de piedras: todas parecen ir en la dirección correcta. Descendemos, pasamos junto a un arroyo donde vale la pena echarse una siesta y llegamos al refugio.

Dónde dormir: aparte de la zona de acampada mencionada es posible dormir en el Refugio de la Feixa (si está abierto, 15 euros por persona) y en el Refugio de Malniu (13,20 euros por persona), donde también tienen una zona de acampada regulada (4 euros por persona).

Dónde comer: había mucha actividad en el Refugio de Malniu, donde sirven bebidas, bocadillos y comidas.

Encuentro del día: una familia completa, papá, mamá y tres niñas, la menor de sólo 2 años, caminando el GR11 PIRINEOS completo desde Hondarribia. Ya llevaban un mes y medio y habían pasado de todo, lluvia, frío, granizo, montaña, nevadas… una caña de familia. Me encanta encontrar gente así.

 Los Estanys Amagats, entre el Refugio Libre de Engorgs y la Cabaña dels Esparvers.
Los Estanys Amagats, entre el Refugio Libre de Engorgs y la Cabaña dels Esparvers.

GR11 PIRINEOS Día 18 – Camino a pie desde el Refugio de Malniu a la Cabaña dels Esparvers.

  • Distancia aproximada: 9 kilómetros.
  • Desnivel aproximado (ascenso): 850 metros.
  • Desnivel aproximado (descenso): 950 metros.
  • Tiempo aproximado: entre 5 y 6 horas.

Partimos temprano del Refugio de Malniu y comenzamos el ascenso a través de un bosque de pinos. El camino se vuelve muy accidentado, con pequeñas subidas y bajadas entre rocas que lo vuelven más lento. Aunque buena parte del sendero avanza horizontal, la ladera de la montaña es vertiginosa. Hay montones de arroyos que cruzan el sendero donde purificar agua.

Luego de un par de horas finalmente nos acercamos al arroyo que venimos siguiendo desde lo alto de la montaña y dejamos atrás el bosque. Ascendemos, y unos veinte minutos después ya estamos en el Refugio libre Joaquím Folch i Girona o Refugi Engorgs.

Fue una desilusión. No sólo porque habíamos planeado dormir allí y estaba ocupado por una tribu de chicos en colonias, sino porque era un chiquero, estaba lleno de basura. Los plásticos y envases de todo tipo (mini jugos Don Simón, sopas instantáneas, botellas de plástico, latas de alubias, frascos de vidrio) rodeaban el refugio y algunos se alejaban rodando con el viento. Daba una pena enorme.

Decidimos seguir adelante por el GR11 PIRINEOS. Ascendemos hasta los Estanys Amagats, un sitio precioso y lleno de agua donde acampar a 2500 metros de altura, y continuamos hacia la Portella de Engorgs, que superamos tras una última ascensión casi vertical de unos 200 metros.

A partir de aquí es todo descenso bruto y salvaje (ojo con los tobillos) hacia el Refugio Libre de la Cabaña dels Esparvers, donde encontramos montones de lugares espectaculares para acampar.

Dónde dormir: refugio libre de Engorgs y Cabana dels Esparvers. También hay muchos lugares donde acampar.

Dónde comer: no hay.

GR11 PIRINEOS Acampando en Cabaña Esparvers
Acampamos cerca de la Cabaña de Esparvers, y dedicamos toda la mañana a descansar junto al río.

GR11 PIRINEOS Día 19 – Camino a pie desde la Cabaña Esparvers al Refugio Libre de Fontverd, en Andorra!

  • Distancia aproximada: 11 kilómetros.
  • Desnivel aproximado (ascenso): 800 metros.
  • Desnivel aproximado (descenso): 650 metros.
  • Tiempo aproximado: unas 5 horas.

Por primera vez en unos cuantos días dedicamos toda la mañana a holgazanear junto al río en un paraje precioso. Cuando partimos pasamos junto la cabaña dels Esparvers, para descubrir que es un pequeño refugio de piedra, sin ventanas, pero con una tarima de madera en parte del suelo que puede acomodar a unas 4 o 5 personas.

A partir de aquí el sendero está muy bien señalizado y asciende lentamente siguiendo el río de Vallcivera. Agua no te va a faltar en ningún momento del camino. Ya cerca de la fuente pega un estirón casi vertical hasta el Port de Vallcivera donde entramos en ¡Andorra!

El paisaje en Andorra es aún más espectacular que el que venimos disfrutando durante los últimos kilómetros. Apenas pasamos el Coll nos recibe un lago contenido por una presa, bajo el cual está el novísimo Refugio de l’Illa, que abre desde principios de junio a finales de octubre. Acaban de inaugurarlo en 2017 y no solo huele a nuevo, sino que probablemente sea el más completo y confortable de todos los que hemos visto hasta el momento. Parece un hostal.

Por 20 euros la noche tienes derecho a una litera individual con edredón, almohada y colchoneta, que incluyen una sábana, una funda de almohada y una funda de edredón descartables. Eso sí, si los vas a usar te los tienes que llevar con tu basura (pesan 150 gramos). Si no te los quieres llevar, puedes usar tu saco de dormir.

También tiene agua potable (ionizada) y duchas de agua caliente de un minuto que están incluidas en el precio. Parece poco, pero la ducha tiene un botón de stop, para que te mojes, lo pares, te enjabones, y luego termines de ducharte. Al Refugio de L’Illa todo llega en helicóptero: si te vas a la parte de atrás verás las jaulas metálicas que llegan volando con alimentos y equipos y salen volando con basura.

También ofrecen descuentos en alojamiento y comida para federados y un descuento del 20% si presentas el PASAPORTE DE CORONALLACS. Es una promoción de cuatro refugios andorranos unidos por un circuito de senderos de montaña que da la vuelta a Andorra. Parte de la Oficina de Turismo de Andorra La Vella y pasa por los refugios de L’Illa, Juclà, Borda de Sortean y Comapedrosa, antes de volver al punto de partida. (Ojo, en el Refugio de Comapedrosa no aceptaron la promoción).

Tras una cervecita dejamos el Refugio de L’Illa y comenzamos a bajar por el Valle del Madriu. Sin duda es una de las caminatas más bonitas que hemos realizado en estos casi 20 días de GR11 PIRINEOS. Pasamos junto a varios pequeños lagos, y seguimos torrentes que siempre corren junto a alguna borda (casa rural andorrana) o algún refugio libre preparado con literas donde pasar la noche o refugiarte en caso de tormenta.

Lo dicho al principio, el camino está clarísimo y es imposible perderse. El único problema va a ser la cantidad de lugares donde montarías tu tienda, o donde te quedarías a dormir.

Dónde dormir: hay montones de lugares salvajes donde acampar a lo largo de todo el camino. Puedes quedarte pagando, con colchón y calefacción en el Refugio de L’Illa, o buscar tu rincón salvaje en el Refugio Libre de Riu del Orris, en el Refugio Libre de Fontverd (tiene una letrina con papel higiénico detrás) y en la zona libre del Refugio de L’Illa, con capacidad para entre 10 y 20 personas (depende lo cercanos que sean). También hay otros refugios menores (o cabanas) abiertos junto al camino, que se pueden utilizar en caso de emergencia.

Dónde comer: En el Refugio de L’Illa tienen bebidas, alimentos, media pensión, pensión completa…

 Muy cerca del Refugio de L'Illa. El camino vale la pena.
Muy cerca del Refugio de L’Illa. El camino vale la pena.

GR11 PIRINEOS Día 20 – Camino a pie desde el Refugio Libre de Fontverd a Encamp, Andorra.

  • Distancia aproximada: 10 kilómetros.
  • Desnivel aproximado (ascenso): 150 metros.
  • Desnivel aproximado (descenso): 700 metros.
  • Tiempo aproximado: unas 3 horas.

El camino desde Fontverd continúa descendiendo junto al río Madriu. Pasamos el primer desvío y tomamos el segundo en Ramio, que asciende por el lateral de la montaña sobre un antiguo camino empedrado.

En la parte más alta aparece un nuevo cartel indicativo y comenzamos a descender en dirección a una fuente donde hay buenos lugares donde acampar para pasar la noche. A partir de ahí el camino se ensancha y se convierte en un paseo que cruza un mirador, un parking, el Museo de la Electricidad, y alcanza el Lago Engolasters.

Al otro lado del lago hay dos restaurantes y la huella comienza un descenso vertiginoso entre algunas matas de moras hacia Encamp. Allí cruzamos la ruta, caminamos junto a algunos pequeños huertos urbanos y desembocamos finalmente en la avenida principal donde encontramos una panadería con wifi, la Fleca Font. Allí estiramos nuestros huesos y tomamos un café mientras esperamos al amigo José María Piasentini, que nos ofreció una cama de verdad donde descansar.

Dónde dormir: nosotros caímos en casa de amigos, pero nos comentaron que siguiendo el GR11, por encima de Encamp y después de la iglesia, hay un prado perfecto con un arroyo donde recoger agua.

Dónde comer: en Encamp hay de todo. Te recomendamos buscar un supermercado Pyrenees para surtirte de queso francés. Si vas hasta Canillo no dejes de tomar el desayuno en el Family Room, una cafetería preciosa de nuestra amiga Celina, con guardería y sala de juegos para que los niños se entretengan mientras los padres se toman un café con calma.

Encuentros del día: A Celina y José María Piasentini los conocimos varios años atrás en el Meeting Camper Off Road de Girona, donde fuimos a dar una conferencia sobre viajes en 4×4. Nos habían invitado a visitarles en Andorra y el GR11 fue la mejor excusa para volvernos a encontrar.

••••

Consigue los libros de Pablo Rey con las historias de casi 20 años viviendo en la ruta, en las mejores librerías de viaje de España, en Amazon.com y en Kindle, o descarga las primeras historias en PDF.

Viaja con nosotros cada día en Instagram, Facebook, Twitter y YouTube @viajeros4x4x4

•••••

El 20 de junio del año 2000 partimos de Barcelona para dar la vuelta al mundo en 4 años en una furgoneta 4×4 que con el tiempo terminamos bautizando como La Cucaracha. Desde entonces recorrimos el sur de Europa, Oriente Próximo, África de norte a sur y América desde Ushuaia hasta el Océano Ártico, en Alaska y Canadá. En el año 2008 compramos una balsa de madera para descender un río del Amazonas del Perú y en 2016 compramos una moto en Vietnam para recorrer el Sudeste Asiático.

Desde el año 2007 compartimos datos e historias a través de la web VIAJEROS4X4X4.COM. Pablo ya tiene escritos 3 libros en castellano (El Libro de la Independencia, Por el Mal Camino e Historias en Asia y África) y uno en inglés (The Book of Independence) y escribe artículos para revistas como Overland Journal y OutdoorX4. Anna edita los libros y hace collares y pulseras de macramé que venden en las ferias de 4×4 a las que asisten para dar charlas y conferencias.

Han servido de inspiración para un comic de viajes creado en Boston y llamado Pablo and Anna y acaban de reformar un Airstream (su primer vehículo para no viajar), con unos amigos en Baja California, México. También han participado de la Feria del Libro de Guadalajara (México), de la Feria del Libro de Guayaquil (Ecuador), de Sant Jordi en Barcelona, de la Overland Expo de Arizona (Estados Unidos) y han dado charlas y conferencias en muchísimos lugares, entre los que se encuentran el Club de Creativos de España, la Universidad Carlos III de Madrid y el Museo de Arte de Puerto Rico.

¿Cuándo terminará el viaje? El viaje no termina. El viaje es la vida

www.viajeros4x4x4.com




330- GR11 PIRINEOS 3 | Travesía ALTERNATIVA a pie desde Beget a Puigcerdà.

El circo de Carança desde el GR11 Pirineos camino de Núria - Viajeros4x4x4

Esta vez nos equivocamos. Era lógico, tenía que pasar. Estamos acostumbrados a buscar nuestro propio camino, a hacer las cosas a nuestra manera, y a veces la mejor solución es seguir la huella que han dejado otros. ¿Cuándo voy a aprender? Nos salimos de las rutas más transitadas con la furgo, ¿cómo no lo íbamos a hacer con un par de mochilas en la espalda, en el GR11 Pirineos, cuando se pueden seguir tantas huellas salvajes?

Ahora, mirando hacia atrás, me doy cuenta que el sendero marcado en el mapa de Alpina (que no aparecía en el de Prades, ni en Maps.me, ni en la Guía Cicerone del GR11) estaba en el terreno como en el papel, en línea punteada. Estaba y no estaba, estaba y no estaba, estaba y no estaba. Sí, porque a veces no estaba, desaparecía sin más, devorado por los brotes tiernos de pinos jóvenes que cerraban el sendero, ocultando las pocas marcas que habían sobrevivido a incendios y tormentas en los árboles que aún quedaban en pie.

Habíamos tomado un atajo para evitar bajar a Setcases y ahora teníamos que pagar las consecuencias: siete kilómetros de sendero apartando ramas, buscando huellas, volviendo atrás cuando sabíamos que nos habíamos vuelto a perder, subiendo la ladera en busca de una marca en un tronco, bajándola, subiéndola, retrocediendo; dudando. Si todavía avanzáramos a cuatro patas hubiera sido más fácil, porque esto era más que un sendero, esto era aventura. Cuando saliéramos a la carretera antes de Ulldeter me sentiría feliz. Ahora, solo me sentía agobiado, y cansado, por más que mi pequeño demonio estuviera contento. Había desafío.

Solo faltaba que comenzase a llover como aquella vez en Ecuador, cuando parecía que llegaba el Anticristo.

Por eso teníamos que darnos prisa y subir este otro torrente trepando por las piedras, tratando de evitar los arbustos espinosos que habían dejado un pentagrama dibujado en mis piernas. Un poco más. Ya falta menos. Siempre falta menos, maldición.

Esto es precioso, y me encanta, pero hoy no paramos al mediodía y mis piernas comienzan a fallar. Tiemblan. Y la inclinación de la ladera de la montaña es suficiente como para que la gravedad y alguna piedra suelta me lleven a pegarme un buen tortazo con cualquiera de los troncos que esperan unos metros más abajo. Me empiezan a gustar los viajes a pie.

Si fuera fácil, si fuera inofensivo, el GR11 Pirineos no tendría mérito.

  • SI TE GUSTAN LOS PROBLEMAS Y LAS SOLUCIONES ALTERNATIVAS EN LOS VIAJES, CONSIGUE EL LIBRO POR EL MAL CAMINO EN LA LIBRERÍA ALTAÏR. 
Barraca de Tirapits, refugio libre de emergencia entre Ulldeter y Núria - VIAJEROS4X4X4
Barraca de Tirapits, refugio libre de emergencia entre Ulldeter y Núria

GR11 PIRINEOS DÍA 11b – CAMINO A PIE DE BEGET AL COLL DE LA BOIXERA.

  • Distancia aproximada: 6 kilómetros (20 kilómetros desde el Refugio libre de Talaixá)
  • Desnivel aproximado (ascenso): +500 metros (+1000 metros desde el Refugio libre de Talaixá)
  • Desnivel aproximado (descenso): -50 metros (-700 metros desde el Refugio libre de Talaixá)
  • Tiempo aproximado: algo más de una hora (7 horas desde el Refugio libre de Tailaixá)

Nota: este día en realidad partimos desde el Refugio Libre de Talaixá. Aquí se cuenta la etapa solo desde Beget, para ponérselo más fácil a quienes decidan caminar el GR11 por etapas. Pronto compartiré la guía completa del GR11. Si quieres leer cómo empezamos el día en el Refugio Libre de Talaixá, haz click aquí.

Beget es uno de los pueblos más bonitos del GR11 Pirineos. Hay lugares donde comer más o menos caros y un almacén donde venden bocadillos y bebidas. No vas a encontrar pan, ni los restaurantes ni el almacén querrán venderte pan. No es negocio.

Si te gusta la historia y el arte no dejes de visitar la iglesia románica de Beget (1 euro), que tiene unos 1000 años de antiguedad y se salvó de la quema en 1936, cuando grupos de gente se dedicaron a quemar iglesias a lo largo de España en venganza por el apoyo eclesiástico al golpe militar de Franco. Luego cruza el puente grande, sigue las calles de piedra, alucina un poco, y cruza el puente pequeño. Un poco más adelante encontrarás unas pozas de agua donde bañarte y algo de sombra donde echar una siesta. Allí también hay posibles lugares de acampada, pero ¡que no te vean!

El sendero sale de Beget por un gran estacionamiento y continúa avanzando unos kilómetros entre la carretera y el río. Luego gira a la izquierda, vuelve un poco atrás, cruza la carretera, pasa bajo el castillo en ruinas de Rocabruna (no se ve) y avanza por un bosque cerrado, junto a un arroyo. Pasa junto al precioso Molino de Sarolla y llega hasta Can Planes, donde encontramos una sorprendente ventana abierta con bebidas heladas y precios razonables. Obvio, nos detuvimos.

Tocamos un timbre y un Labrador blanco comenzó a ladrar. A los minutos apareció Toni, un chico muy buena onda de unos 30 años que nos enseñó el interior de la Masía, antigua casa de colonias. Allí se puede dormir por 10 euros la noche, en una cama de verdad, con ducha de agua caliente y derecho a cocina. Además de las bebidas tiene algunos pocos productos de almacén, y un rocódromo en una habitación. Y pan, Toni, ¡los caminantes del GR11 Pirineos quieren pan!

Decidimos seguir adelante (un error, debimos habernos quedado) y terminamos acampando en la cima del Coll de Boixera, cruzando la ruta, junto a unas balas de pasto. Allí estaba Brian Johnson, un viejete simpático, autor de una guía de bolsillo en inglés del GR11 de la editorial Cicerone. Me gusta esto de encontrarnos con otros autores de libros de viaje.

Dónde dormir: en Beget hay hoteles pero te recomendamos avanzar un par de kilómetros más y dormir en Can Planes, Toni i Estel, 617 021 614 o 972 740 653.

Dónde comer: en Beget hay restaurantes buenos, bonitos y algo caros, y un almacén donde hacen bocadillos. No te van a vender pan. En Can Planes tienen algunos productos de almacén y prometieron empezar a tener pan.

Encuentro del día: conocimos mucha gente simpática que estaba de paso por Beget, Mercè y su marido, que suben a comer de Barcelona, Lilian y Jordi Carles (un argentino independentista, cosas más raras que hay en esta tierra…), Toni en Can Planes, y a Marc Inglés y Patri, que estaban viajando por allí con su furgo Renault de más de 50 años de antiguedad! Me encantó.

Refugio Libre de Les Saleres de Cardeguet entre Molló y Setcases - Viajeros4x4x4
Refugio Libre de Les Saleres de Cardeguet entre Molló y Setcases

GR 11 PIRINEOS DÍA 12 – CAMINO A PIE DESDE EL COLL DE BOIXERA (MOLLÓ) AL REFUGIO LIBRE DE LES SALERES DE CARDEGUET (CAMINO ALTERNATIVO AL GR 11 EVITANDO SETCASES).

  • Distancia aproximada: 15 kilómetros
  • Desnivel aproximado (ascenso): +1000 metros
  • Desnivel aproximado (descenso): -150 metros
  • Tiempo aproximado: 5 horas

Desde el Coll de la Boixadera a Molló hay que cruzar un par de colinas y bajar al arroyo Ritort, junto al que encontramos varios lugares espectaculares donde acampar junto al río. Luego el sendero sube hasta el pueblo, donde hay hoteles, bares, restaurantes y un par de almacenes.

En Molló decidimos separarnos del GR11. Empezamos a tener la sensación de que el sendero había sido redibujado para que pasara por cuantos más pueblos mejor, lo que hacía que subiéramos y bajáramos cada día, en lugar de ir avanzando por valles o carenando montañas. De Beget a Molló subes y bajas una montaña, de Molló a Setcases subes y bajas otra montaña, cuando originalmente el GR11 Pirineos debía de pasar por un pueblo cada 3 o 4 días.

Por eso tomamos un camino alternativo hacia Espinavell, saliendo de Molló por el camino del cementerio. Luego de atravesarlo, seguimos la cota de nivel por dentro de un bosque en dirección a Espinavell. No hay marcas, así que es pura intuición y GPS. Pasamos por un caserío donde salieron dos perros a ladrarnos y finalmente tomamos la carretera asfaltada que llega a Espinavell.

En el pueblo la ruta se convierte en tierra, cruza un puente pequeño y sigue el curso del Torrent de La Cassasa (hay muchos lugares donde acampar) hasta que el camino rodado que conecta con Setcases comienza a subir en dirección a Puig Sistra y la Collada Verda. Luego de una media hora, en la cuarta curva cerrada, tomamos un sendero que avanza directamente por la cima, casi paralelo al camino, y lleva hasta el Refugio Libre de Les Saleres de Cardeguet.

El refugio es pequeño y está en buen estado. Es perfecto para pasar una noche. Hay un par de escobas para barrer el suelo y una fuente de agua que cae directamente a un bebedero de vacas a unos 400 metros más adelante. La entrada está marcada con un punto azul en una piedra, a la izquierda de la ruta de tierra en dirección a Setcases. Si lo hubiera visto por la tarde, me hubiera bañado allí: ¡el bebedero parecía una gran bañera de agua!

El problema de caminar por la ruta de tierra fue que cada 10 o 15 minutos pasaba un coche. Algunos bajaban la velocidad y otros nos llenaban de polvo. La solución que encontramos fue caminar por el centro de la ruta para que todos bajasen la velocidad.

VARIANTE: Si no quieres caminar por la ruta que tomamos puedes seguir el GR11 desde Molló hasta la Collada de la Fembra Morta y desviarte allí hacia el Refugio libre de les Saleres de Cardeguet. 

Dónde dormir: hay hoteles en Molló y lugares de acampada a lo largo del camino. El Refugio libre de Les Saleres de Cardeguet

Dónde comer: en Molló hay almacenes, bares y restaurantes.

Encuentro del día: el abuelete que estaba descansando a la sombra, después de Espinavell, con quien nos quedamos charlando un rato.

  • SI TE GUSTA CAMINAR NO TE PUEDES PERDER ESTE ENLACE: VIAJES A PIE
Camino alternativo al GR11 entre el Refugio Libre Jaume Ferrer y el Refugio de Ulldeter. Espectacularmente salvaje
Camino alternativo al GR11 entre el Refugio Libre Jaume Ferrer y el Refugio de Ulldeter. Espectacularmente salvaje.

GR11 PIRINEOS DÍA 13 – CAMINO A PIE DESDE EL REFUGIO LIBRE DE LES SALERES DE CARDEGUET AL REFUGIO DE ULLDETER (CAMINO DIFÍCIL ALTERNATIVO AL GR11 PIRINEOS).

  • Distancia aproximada: 16 kilómetros
  • Desnivel aproximado (ascenso): +900 metros
  • Desnivel aproximado (descenso): -200 metros
  • Tiempo aproximado: 10 horas

Partimos siguiendo el camino de tierra hacia Setcases. A unos 400 metros pasamos por encima de la fuente natural que cae a un bebedero de vacas. Seguimos avanzando y conectamos en la cima con el sendero que llega desde el GR11 Pirineos. Los carteles anuncian que estamos siguiendo el SENDERO DE LA TRANSHUMANCIA.

Luego de una bajada suave encontramos una placa conmemorativa de un accidente aéreo que tuvo lugar aquí en 1956. De allí cerca sale otro camino de tierra (cerrado con una valla) que sube al Refugio Forestal libre Jaume Ferrer. Estamos a 5 kilómetros del Refugio de les Saleres de Cardeguet. El refugio tiene dos habitaciones sencillas, es habitable, hay ratones y un abrevadero de animales a unos metros, con agua que hay que purificar. Gracias a quien haya dejado los potes de garbanzos, nos liquidamos uno. Estaban buenísimos.

“Cuando sea tan viejo que no pueda viajar ni caminar los senderos, me encargaré de volver a estos refugios para dejar comida para los caminantes. Y si el cuerpo me deja, los limpiaré y pintaré por dentro. Es una promesa. ¡Cómo se agradece encontrar sitios libres, rústicos, con techo, donde pasar la noche! ¡Qué alegría encontrar unos sencillos potes de garbanzos!”

Cuando lo abandonamos seguimos adelante por un camino muy claro que avanza sin subir ni bajar, y cruza varios torrentes donde acampar sería muy fácil. Las vacas están muy cómodas y no tienen intención de moverse. Luego de 4 kilómetros de paseo el camino termina abruptamente en el bosque. Recuerda que este es un sendero alternativo al GR11 Pirineos, que encontramos en los mapas de Alpina.

Aquí se complica un poco seguir el sendero sin un GPS, ya que los animales abrieron varios caminos y no sabemos cuál es el correcto. Estamos buscando dos líneas horizontales, una blanca y una amarilla, que son las que supuestamente van en nuestra dirección; ya comprobamos que los puntos rojos marcan senderos que suben la montaña hacia la Roca Colom.

Desde el final del camino abierto avanzamos unos 50 metros descendiendo suavemente en diagonal hasta cruzar un torrente. Con la ayuda del GPS del teléfono y de Maps.me empezamos a enlazar puntos, marcas en los árboles, montones de piedras y partes de sendero gastado hasta salir al otro lado de la torrentera, a unos 500 metros. Allí nuestro sendero de marcas blancas y amarillas vuelve a subir, pasa junto a un pequeño refugio de pastores abandonado (bajo, de piedra) y continúa hacia Ulldeter pasando por todos los estados de ánimo: de bien marcado a casi inexistente, de cubierto de árboles caídos por una antigua tormenta a lleno de árboles jóvenes que no dejan ver las viejas marcas, de subir por un torrente tortuoso a paseo por ladera boscosa de caída vertical y tierra revuelta por jabalíes. No es un sendero fácil, es un sendero solo apto para caminantes con ganas de aventura. Vuelve a leer la introducción a esta entrada.

Después de 7 kilómetros el sendero se reencuentra con el GR11 Pirineos cerca del Hotel Pastuira (48 euros por persona en habitación privada) y sube casi verticalmente hasta el Refugio de Ulldeter. No solemos parar en refugios, nos gusta la acampada libre en lugares vacíos de gente, pero ese día nos merecíamos una colchoneta y una ducha. Fue una gran decepción.

En la recepción del Refugio de Ulldeter nos comentaron que habían cambiado las reglas y que ahora, para dormir allí, también había que pagar el desayuno. Sabemos que hacer llegar provisiones y dar un mínimo de confort al montañero requiere un esfuerzo importante, sobre todo en aquellos refugios alejados de una ruta. Tenemos amigos que llevan un refugio en los Pirineos y alguna vez hemos subido la montaña con ellos, cargados con mochilas llenas de latas de cerveza. Pero no queríamos un desayuno, solo la cama y una ducha, y estábamos dispuestos a pagar por ellos.

Insistimos un poco, buscando la posibilidad de pagar por la cama y la ducha, pero la respuesta fue si se quieren quedar a dormir, tienen que pagar el desayuno. Cansados y decepcionados decidimos buscar un nuevo sitio de acampada a unos 500 metros del Refugio de Ulldeter, camino al Coll de la Marrana. Yo pensaba, esto ya no es un refugio, es un hotel de montaña…

Dónde dormir: Refugio Libre Jaume Ferrer, Hotel Pastuira si quieres una habitación privada, Refugi de Ulldeter (23 euros la noche, incluye el desayuno). Por las dudas, hay muchos lugares donde acampar por encima del Refugi de Ulldeter.

Dónde comer: Hotel Pastuira, Refugi de Ulldeter. No hay almacenes en el camino.

Acampada libre cerca del refugio de Ulldeter. Viajeros4x4x4
Acampada libre cerca del Refugio de Ulldeter.

GR11 PIRINEOS DÍA 14 – CAMINO A PIE DEL REFUGI DE ULLDETER AL CAMPING DE NÚRIA POR EL COLL DE NOUFONTS.

  • Distancia aproximada: 14 kilómetros
  • Desnivel aproximado (ascenso): +850 metros
  • Desnivel aproximado (descenso): -1000 metros
  • Tiempo aproximado: 5 horas

Salimos temprano de nuestro lugar de acampada libre en dirección a Núria. El camino está muy bien marcado, con abundante agua en diferentes lugares. Aquí ya volvemos a encontrar gente que hace circuitos cortos, se acaba la soledad del GR11 Pirineos.

Cargamos agua antes de subir el Coll de la Marrana, y la renovamos a mitad de camino del Coll de Tirapits, donde encontramos una surgiente. En el Coll de Tirapits está la Cabana de Tirapits, un refugio muy precario con un pulsador que conecta directamente con los bomberos en caso de urgencia.

Una vez en la cima avanzamos carenando hacia el Pic de la Fossa del Gegant, con la vista puesta en el espectacular Circo de Carança, del lado francés, que recorrimos un año atrás. Ver Circuito de los Refugis del Torb.

Ascendemos nuevamente hasta el Coll de Noucreus, desde donde ya podemos bajar hacia Núria, pero decidimos seguir adelante hasta el Coll de Noufonts, por donde tomamos la riera y bajamos.

Al final del camino está Núria, con todo lo que puedas necesitar.

Dónde dormir: en el camino hay varios lugares aptos para la acampada libre con fácil acceso al agua. En Núria hay hotel y una zona de acampada regulada (8 euros por persona) donde puedes quedarte un máximo de 2 noches. Hay duchas… ¡¡de agua helada!! La oficina de Atención al Cliente donde puedes pagar la noche está abierta solo hasta las 16.45 hs.

Dónde comer: en Núria hay un almacén turístico, un restaurante con buffet libre (22 euros) y un bar con menús en fin de semana y platos a precios muy accesibles. El tren de cremallera es una buena manera de entrar o salir de Núria, en caso de necesidad.

Después de la cima del Puigmal, carenando las montañas en dirección a Puigcerdá.
Después de la cima del Puigmal, carenando las montañas en dirección a Puigcerdá.

GR11 PIRINEOS DIA 15 – CAMINO A PIE DESDE NÚRIA AL COLL DE LA CREU DE MEIANS PASANDO POR EL PUIGMAL (CAMINO ALTERNATIVO AL GR11).

  • Distancia aproximada: 23 kilómetros
  • Desnivel aproximado (ascenso): +1100 metros
  • Desnivel aproximado (descenso): -1100 metros
  • Tiempo aproximado: 9 horas

En esta etapa nos encontramos con el mismo problema que en la etapa Beget-Molló-Setcases. El GR11 parecía haberse desviado de su recorrido original para pasar por un par de pueblos (Queralbs y Planoles) que te obligaban a subir y bajar grandes desniveles en el mismo día. Parecía que la decisión de cambiar el recorrido original del GR11 Pirineos, que ascendía al Puigmal, obedecía a razones turísticas y económicas, más que a razones de montaña.

Por eso decidimos volver a cambiar el recorrido recomendado y, primero, subir el Puigmal. Luego, caminar por la cresta de las montañas, límite fronterizo entre España y Francia, camino a Puigcerdá.

Siempre es mejor encarar los grandes desniveles al amanecer, cuando el sol continúa débil y el calor no te presiona contra el suelo. Por eso nos levantamos a las 5 de la mañana y poco después de las 6 ya estábamos camino del Puigmal (de 2911 metros) una de las montañas más emblemáticas de Catalunya.

La subida es constante y, con 15 kilos de mochila en la espalda, tardamos 3 horas y media en superar los 1000 metros de desnivel. Hay varios puntos donde acampar, si llevas buen equipo para pasar noches frías. En el camino avanzamos en buena parte junto a un arroyo (que desaparece bajo tierra en una parte del sendero), por lo que solo cargamos lo indispensable hasta que cruzamos el arroyo por última vez y encaramos la subida lenta y casi vertical al Puigmal.

Una vez en la cima del Puigmal, el sendero entra constantemente en Francia por pequeños trechos, carenando la cima de las montañas en dirección a Puigcerdá mientras sigues primero marcas amarillas y verdes, y luego una simple línea blanca. No vas a encontrar agua en todo el camino, unos 12 o 13 kilómetros, así que rellena todas tus bolsas y botellas antes de ascender al Puigmal. La huella está muy bien marcada y desciende suavemente durante casi todo el trayecto por colinas de pastos.

Todo fue muy bien hasta que llegamos a la Cima de Coma Morera, donde el sendero desaparece. A partir de allí hay dos opciones: seguir la alambrada fronteriza sobre arbustos espinosos, o cruzar a España y descender por una huella de tierra apta para vehículos 4×4, que baja hasta conectar con el GR11 en el Coll de la Creu de Meians.

A esta altura ya habíamos caminado bastante, por lo que apenas encontramos el arroyo que cruza el camino en el Clot de Meians, a menos de un kilómetro del Coll, decidimos detenernos y acampar. Vamos, que daba ganas de leer historietas de viaje.

Dónde dormir: el camino está lleno de lugares donde acampar, el problema es el acceso al agua, sencillo en el camino hacia la cima del Puigmal, difícil mientras vas carenando las montañas hacia el Coll de la Creu de Meians.

Dónde comer: en ningún sitio.

 

GR11 Pirineos, acampando en el Clot de Meians, camino de Puigcerdá - Viajeros4x4x4
Acampando en el Clot de Meians, camino de Puigcerdà

GR11 PIRINEOS DÍA 16 – CAMINO A PIE DESDE EL CLOT DE MEIANS A PUIGCERDÀ.

  • Distancia aproximada: 13 kilómetros
  • Desnivel aproximado (ascenso): +200 metros
  • Desnivel aproximado (descenso): -1000 metros
  • Tiempo aproximado: 4 horas

El camino sigue una pista forestal y desciende fácil desde nuestro último lugar de acampada hacia Puigcerdà. En julio de 2017 había muy poca agua disponible. La sorpresa agradable fue encontrar el Refugio Libre de Vilallobent a mitad de camino, que no aparece en las guías y apenas se ve en los mapas. Es habitable, el único problema es que en la riera cercana apenas había agua.

Después de descender la montaña, el sendero avanza plano por la carretera asfaltada que conecta el anodino pueblo de segundas residencias de Vilallobent (se supone que hay una fuente, pero no la encontramos), cruza un arroyo donde podemos purificar agua, atraviesa el pueblo de Age (más antiguo, todo cerrado, segundas residencias) y finalmente llega a Puigcerdà.

Era mediodía, y a nuestra izquierda, justo antes de la primera rotonda, vemos un gran cartel que dice Restaurante Xinès Wok, donde nos apuntamos a un buffet libre y digestión prolongada mientras cargábamos nuestros móviles. Había casi de todo, solo faltaban insectos comestibles como los chapulines mexicanos y los jumiles, esos bichitos que saben a menta.

Dónde dormir: Refugio Libre de Vilallobent, escasas zonas de acampada con acceso a agua. En Puigcerdá está el camping Pirineus (25 euros por dos personas), la Fonda Cerdanya (39 euros por una persona, 50 euros dos personas) y el Hostal L’Estació (mismos precios que la Fonda Cerdanya). ¿Qué elegimos? Nos tocaba un día de descanso, y decidimos tomar el tren a Barcelona (12 euros, 3 horas) y dormir en el mejor hotel que conocemos: nuestra casa.

Dónde comer: en Puigcerdà hay supermercados, bares, restaurantes… y el buffet libre del Wok.

•••••

Consigue los libros de Pablo Rey con las historias de casi 20 años viviendo en la ruta, en las mejores librerías de viaje de España, en Amazon.com y en Kindle, o descarga las primeras historias en PDF.

Viaja con nosotros cada día en InstagramFacebookTwitter YouTube @viajeros4x4x4

•••••

El 20 de junio del año 2000 partimos de Barcelona para dar la vuelta al mundo en 4 años en una furgoneta 4×4 que con el tiempo terminamos bautizando como La Cucaracha. Desde entonces recorrimos el sur de Europa, Oriente Próximo, África de norte a sur y América desde Ushuaia hasta el Océano Ártico, en Alaska y Canadá. En el año 2008 compramos una balsa de madera para descender un río del Amazonas del Perú y en 2016 compramos una moto en Vietnam para recorrer el Sudeste Asiático.

Desde el año 2007 compartimos datos e historias a través de la web VIAJEROS4X4X4.COM. Pablo ya tiene escritos 3 libros en castellano (El Libro de la IndependenciaPor el Mal Camino e Historias en Asia y África) y uno en inglés (The Book of Independence) y escribe artículos para revistas como Overland Journal y OutdoorX4. Anna edita los libros y hace collares y pulseras de macramé que venden en las ferias de 4×4 a las que asisten para dar charlas y conferencias.

Han servido de inspiración para un comic de viajes creado en Boston y llamado Pablo and Anna y acaban de reformar un Airstream (su primer vehículo para no viajar), con unos amigos en Baja California, México. También han participado de la Feria del Libro de Guadalajara (México), de la Feria del Libro de Guayaquil (Ecuador), de Sant Jordi en Barcelona, de la Overland Expo de Arizona (Estados Unidos) y han dado charlas y conferencias en muchísimos lugares, entre los que se encuentran el Club de Creativos de España, la Universidad Carlos III de Madrid y el Museo de Arte de Puerto Rico.

¿Cuándo terminará el viaje? El viaje no termina. El viaje es la vida

www.viajeros4x4x4.com

 

 




328- De Cap de Creus a la Jonquera por el GR11 Pirineos y, de paso, un avión estrellado.

Después de 17 años viviendo alrededor del mundo en una furgoneta 4×4 decidimos que ya era hora de cambiar, viajar de otra manera, encontrar otro punto de vista. Aunque parezca raro, eso de tener el culo apoyado en un asiento acolchado, por más que vivas en unos miserables 4 metros cuadrados, sin baño, sin lavadora y sin nevera, te vuelve comodón. Y estar cómodo es lo peor que le puede pasar al viajero: uno se achancha, se ablanda y deja para mañana las aventuras que podría vivir hoy. Se da por satisfecho.

Por eso necesitábamos cambiar y por eso decidimos recorrer el GR11 y no el Camino de Santiago.

‘¡El Camino de Santiago es plano! ¿Qué emoción hay en eso, cuando puedes caminar por circos de piedra, bosques embrujados, caminos de cornisa y crestas heladas en las que sopla un viento endemoniado? ¡El GR11 va por los Pirineos, del Mediterráneo al Cantábrico! ¿No te parece un viaje que vale la pena?’ le dije a Anna. Ella es más cuerda que yo, y sin embargo aceptó al momento, sin dudarlo. Eso sí, creía que la distancia que debíamos caminar era de 400 kilómetros. Bueno, estaba equivocada. ¿Yo? No tenía idea de cuántos kilómetros serían, solo sabía que necesitaba naturaleza.

Nota: El GR11 es el gran sendero de los Pirineos, un camino de montaña de 820 kilómetros de largo, en el que se supera un desnivel positivo total de 45 kilómetros: el equivalente a subir a pie un edificio de 15.000 pisos. El punto de inicio habitual es el Cabo Higuer, cerca de Hondarribia, en Euskadi, y el final está en el Cap de Creus, en Catalunya. Todas las guías están escritas en esa dirección, del Océano Atlántico al Mediterráno. 

Para mí el camino empezaba en el Mediterráneo. Había visto las curvas de nivel y la etapa del primer día, si empezábamos desde el Cabo Higuer, era de 30 kilómetros. Y no solo eso: había que subir dos ‘montañas’ de 500 metros cada una. Me pareció más fácil empezar desde el Cap de Creus; la etapa era de solo 15 kilómetros y el desnivel de la primera etapa era mínimo. Eh, poco a poco.

No queríamos correr, y tampoco queríamos apegarnos a una tabla de medir etapas que casi siempre empiezan y terminan en un pueblo, en un camping, o en un refugio. Nuestro objetivo era otro: queríamos disfrutar el camino y la naturaleza, avanzar despacio si era necesario, tomar desvíos a dólmenes, castillos y museos, echarnos a leer junto a un arroyo y sentarnos en un bar a escuchar a todos los locales que tengan ganas de contarnos una historia. Teníamos la oportunidad de caminar el GR11 con nuestra tienda y nuestra cocina y no queríamos correr por la montaña.

Tip: si vas a hacer esta etapa del GR11 Pirineos en verano (junio a septiembre), ten en cuenta que el calor puede ser muy agobiante y muchas fuentes de agua estarán secas. Por eso recomendamos empezar el camino con la primera luz del día, antes del amanecer, y contar con que tendrás que detenerte a la sombra (mejor junto a un aire acondicionado) entre las 10/11 de la mañana y las 5/6 de la tarde.

Respecto al desnivel, en esta etapa de 77 kilómetros el ascenso es suave en dirección Cabo Higuer; si vas en dirección Cap de Creus encontrarás unas cuantas subidas empinadas. Recuerda, está completamente prohibida la acampada en el Parque Natural del Cap de Creus. Los lugares que menciono son sólo observaciones, en algunos se puede acampar libremente, en otros rige la norma de plantar tienda después de las 8 de la noche y recogerla antes de las 8 de la mañana. En todos puedes hacer vivac o dormir al raso. En caso que necesites acampar en un lugar donde esté prohibido, monta tu tienda lo más tarde que puedas y la desmontas bien temprano. Recoge siempre tu basura (el papel higiénico usado es basura) y nunca, nunca, NUNCA, enciendas una fogata al aire libre. El riesgo de incendio es muy alto!

A continuación está el primer paso, las primeras etapas de un camino que pondrá a prueba tu perseverancia, tu resistencia y tu fuerza de voluntad. Esto no es el Camino de Santiago. [email protected] a un viaje que nunca vas a olvidar.

Antiguo sendero de piedra muy cerca del faro de Cap de Creus.

 

GR11 PIRINEOS DÍA 1. CAMINO A PIE DE CAP DE CREUS A EL PORT DE LA SELVA.

  • Distancia aproximada: 15 kilómetros.
  • Desnivel aproximado (ascenso): 500 metros.
  • Desnivel aproximado (descenso): 500 metros.
  • Tiempo aproximado: entre 4 y 5 horas.

Podemos llegar al inicio del GR11 en Catalunya con una combinación de transporte público, autostop y una pequeña dosis de suerte. El punto de partida o de enlace con más conexiones es Barcelona, desde donde puedes tomar un autobús hasta Cadaqués, el pueblo más cercano al Cap de Creus, o trenes que se detienen en Figueres. Desde Figueres hay autobuses de la empresa Sarfa a Cadaqués. Le echas un vistazo al viejo pueblo de Dalí y desde allí haces autostop (no parece muy difícil), contratas un taxi (que te puede costar entre 20 y 30 euros), o caminas los siete kilómetros hasta el inicio del sendero.

Además del faro, en Cap de Creus encontrarás un pequeño museo, una oficina de información y un bar donde sirven bebidas, comidas y bocadillos. Antes de empezar a caminar te recomendamos dar un paseo por los alrededores: no dejes de visitar la cueva de S’Infern, a unos 500 metros del faro. Vale la pena.

Tip: Si vas a caminar el GR11 PIRINEOS durante el verano, es recomendable empezar al amanecer. Al mediodía suele hacer tanto calor que lo mejor es buscar una sombra y echarse una siesta hasta bien avanzada la tarde. Recuerda que en verano no encontrarás agua en los arroyos y que algunas fuentes suelen estar secas. 

El inicio del GR11 PIRINEOS es espectacular, ya que desciendes una larga escalera y pasas muy cerca de varias calas de agua transparente antes de tomar el centro de la península y dirigirte hacia El Port de la Selva. Algunos mapas, como el Prames, señalan que el sendero va directamente sobre la carretera; no es así, hay un sendero que avanza paralelo o cortando camino entre formaciones extrañas, arbustos y alguna vieja pila de basura abandonada, evitando las curvas y la posibilidad de que algún loco te atropelle mientras caminas por la carretera.

Abandonamos todo vestigio de asfalto antes de llegar a las casas aisladas de Las Guillotas en dirección al Mas dels Rabassers de Dalt. El sendero está muy bien marcado y discurre sin grandes sobresaltos a lo largo de la península. Es bastante plano, por lo que se convierte en una buena aclimatación al camino mientras vamos encontrando más zonas de bosque. Recomendamos tomar el desvío hacia Cala Tavallera (a mitad de camino por la nueva variante del GR11) una cala paradisíaca ideal para plantar una hamaca o vivaquear bajo el bosque.

Es común encontrar algunos veleros fondeados a pocos metros de la costa a quienes puedes pedir agua en caso de necesidad, aunque entre los juncos, a 100 metros de la orilla, hay un viejo pozo de agua escondido. En caso de emergencia, si caminas por el pequeño valle que desemboca en la cala es posible encontrar pozas de agua estancada que podrás hervir o purificar con pastillas.

Una vez abandonamos la Cala Tavallera nos dirigimos hacia Sant Baldiri donde hay un antiguo templo abandonado perfecto para detenerse a descansar. Cuando pasamos por allí había un par de caminantes echándose la siesta acostados en las dos banquetas largas colocadas frente a los restos del templo. Continuamos adelante y encontramos el camino de tierra, apto para vehículos, que nos lleva hasta la Punta de la Creu, la parte alta de Port de la Selva.

Dónde dormir: nosotros caímos en casa de amigos en El Port de la Selva, pero es posible dormir en Cala Tavallera. También hay hostales, hoteles, casas particulares y hasta un par de campings.

Dónde comer: en el faro de Cap de Creus hay un bar. En El Port de la Selva hay de todo.

¿Hasta dónde quieres llegar? ¿Cap de Creus? ¿Santiago de Compostela? ¿Roma? ¿Alaska?
¿Hasta dónde quieres llegar? ¿Cap de Creus? ¿Santiago de Compostela? ¿Roma? ¿Alaska?

 

GR11 PIRINEOS DÍA 2. CAMINO A PIE DE EL PORT DE LA SELVA A VILAMANISCLE.

  • Distancia aproximada: 21 kilómetros.
  • Desnivel aproximado (ascenso): 1000 metros.
  • Desnivel aproximado (descenso): 900 metros.
  • Tiempo aproximado: entre 8 y 9 horas.

Partimos de El Port de la Selva antes del amanecer para evitar tomar la subida hacia el espectacular monasterio restaurado de Sant Pere de Rodes (hoy convertido en museo) durante las horas de más calor. Antes de llegar tomamos un desvío por un sendero con bastante vegetación para buscar la tumba de La Taula del Lladres (La Mesa de los Ladrones) de 6000 años de antigüedad. ¡El Paleolítico! Esa sí es la auténtica vieja Europa.

Variante: si el calor es asfixiante o no te interesa subir cada montaña por la que pasa el GR11, puedes tomar el GR92 que sigue la costa entre El Port de la Selva y Llançà.

Después de los primeros 700 metros de desnivel llegamos al antiguo monasterio de Sant Pere de Rodes (abre a la 10 A.M.) donde hay una tienda que, entre otras cosas, vende agua. Unos metros más abajo, en una explanada perfecta para hacer vivac, hay una fuente con agua no tratada. Nosotros la filtramos antes de llenar nuestras botellas. Siguiendo el GR11, pasamos por las ruinas de un poblado medieval donde lo único que se mantiene en pie es la ermita de Santa Helena. Cruzamos la carretera, avanzamos por un camino rural y tomamos un desvío abrupto hacia la derecha antes de descender entre arbustos hacia Llançà.

Allí el camino llega a un gran supermercado EuroSpar con banquetas y mesas donde descansar del calor, que a mediodía es agobiante. A pocos metros está la oficina de información turística donde pedimos permiso para echarnos una siestecita en el suelo en un rincón mientras cargábamos la batería del móvil.

A las 4 de la tarde todavía hacía mucho calor, pero igual tomamos el camino rural que asciende hacia Vilamaniscle. No sé si fue una buena idea, el calor era tan intenso que nos detuvimos otra hora bajo un arbusto. Sabíamos que no encontraríamos agua en el camino, por lo que íbamos bien cargados de agua. Pasamos junto a la ermita de San Silvestre (hermoso para acampar, si hubiera agua) sin haber visto un solo vehículo. Dos horas y media más tarde llegamos Vilamaniscle, cruzamos todo el pueblo, y buscamos el bar-piscina-polideportivo donde vamos a acampar. Antes de una buena ducha nos sentamos a beber un par de cervezas bien merecidas en el bar. Y luego, nos abrieron el polideportivo para que pudiérmos dormir dentro.

Dónde dormir en Vilamaniscle: Polideportivo de Vilamaniscle, 1 euro por persona por dormir, 2 euros la ducha, 5 euros la entrada a la piscina. Cerveza bien fría.

Dónde comer: Aprovecha el supermercado en Llançà, es el último que verás en unos cuantos días. En el Polideportivo de Vilamaniscle hay un bar donde preparan bocadillos y platos combinados.

Encuentro del día: Juan Luis, un gaditano buena gente que comenzó el GR11 en Llançà y caminaba con su perrita Tula ‘hasta donde le diera el cuerpo’.

Llegando temprano, muy temprano al Monasterio de Sant Pere de Rodes.

 

GR11 PIRINEOS DÍA 3. CAMINO A PIE DE VILAMANISCLE A ELS VILARS.

  • Distancia aproximada: 17 kilómetros.
  • Desnivel aproximado (ascenso): 450 metros.
  • Desnivel aproximado (descenso): 400 metros.
  • Tiempo aproximado: entre 4 y 5 horas.

El día anterior terminamos muy cansados, por lo que decidimos partir en dos la siguiente etapa ‘oficial’. De 30 kilómetros, caminamos 17. Partimos nuevamente antes del amanecer, para evitar las horas de máximo calor para descubrir una de las etapa más absurdas del GR11 Pirineos, ya que discurre en un 70% por asfalto. Pasa por los restos del convento de Sant Quirze de Colera donde hay un restaurante (estaba cerrado) y la posibilidad de pedir agua en caso de necesidad. En el Col de la Plaja, poco más adelante, hay matas de mora.

Tip: puedes inventarte una VARIANTE que evita subir hasta el convento de Sant Quirze de Colera y avanza fácil y plano por Rabós y Espolla hasta Els Vilars, desde donde continúas el mismo día hasta Requesens. Es un atajo en una etapa con demasiado asfalto.

Descendemos el monte y seguimos las marcas del GR11, que avanzan directamente sobre una ruta local asfaltada que conecta con Francia. Hay poco tráfico, pero cuidado con los vehículos. A mitad de camino hacia Els Vilars, hay un arroyo donde recoger y purificar agua.

Dónde dormimos: acampada libre en unos campos de cultivo, tomando un desvío a la derecha a unos 700 metros del pueblo. También puedes hacer vivac o colgarte una hamaca junto a la fuente del pueblo.

Dónde comer: No hay nada en Els Vilars.

Encuentro del día: en la fuente de Els Vilars compartimos varias horas a la sombra con Sergei, un ruso de Moscú, encargado de una gran tienda de deportes, que viajaba durmiendo en una hamaca con mosquitera que colgaba de dos árboles. No es una mala idea para los veranos calurosos de los Pirineos Orientales!

Hay tantos lugares hermosos a lo largo del GR11 que salirse del sendero es una tentación

GR11 PIRINEOS DÍA 4. CAMINO A PIE DE ELS VILARS A REQUESENS.

  • Distancia aproximada: 13 kilómetros.
  • Desnivel aproximado (ascenso): 900 metros.
  • Desnivel aproximado (descenso): 550 metros.
  • Tiempo aproximado: entre 4 y 5 horas.

Levantamos la tienda del campo de cultivo antes del amanecer para comenzar a caminar en dirección Requesens. En el camino hay varios desvíos para visitar dólmenes aislados y un par de fuentes que en verano suelen estar secas.

En el Coll de la Llosarda el GR11 Pirineos entra en el Paraje Natural Protegido de L’Albera, donde caminamos bajo el bosque y cruzamos varios arroyos donde purificar agua. Un poco más adelante comienza un descenso empinado hacia la Masía abandonada de Mirapols, un buen lugar donde hacer vivac o acampar.

Seis kilómetros después llegamos al pequeño refugio libre del Forn de Calç (Horno de Calcio), con lugar para unas 8 personas. Dejamos las mochilas y vamos a visitar el espectacular Castillo de Requesens del siglo XI (entrada 4 euros, abierto sábados, domingos y feriados de 11 de la mañana a 5 de la tarde). Si llegas en fin de semana, no te lo pierdas.

En el refugio del Forn de Calç hay un depósito de agua verde, de lluvia, aunque también podemos conseguir agua (menos verde) de un arroyo que está 5 minutos más adelante. Si caminas dos kilómetros más te encontrarás con La Cantina de Requesens, un antiguo monasterio reconvertido en posada (22 euros la noche en camas individuales y habitación compartida). Tiene restaurante y un pequeño almacén de donde conseguir algunas provisiones.

Dónde dormir: Refugio Libre del Forn de Calç o la Cantina de Requesens.

Dónde comer: la Cantina de Requesens.

Encuentro del día: el Castillo de Requesens.

El Castillo de Requesens, una antigua joya de 1000 años que vale la pena visitar.

 

GR11 PIRINEOS DÍA 5a. CAMINO A PIE DE REQUESENS A LA JONQUERA. A LA ERMITA DE SANTA EUGENIA (LA VAJOL), PASANDO POR LA JONQUERA.

  • Distancia aproximada: 13 kilómetros (17 kilómetros hasta la Ermita de Santa Eugenia, donde acampamos)
  • Desnivel aproximado (ascenso): 800 metros.
  • Desnivel aproximado (descenso): 850 metros.
  • Tiempo aproximado: entre 7 y 8 horas.

Nota: este día en realidad llegamos hasta la Ermita de Santa Eugenia, donde acampamos. Aquí se cuenta la etapa solo hasta la Jonquera, ya que para mí el cruce de la autopista marcaba el final de la primera gran etapa. También es más práctico para quienes decidan caminar el GR11 por etapas. Si quieres seguir leyendo lo que ocurrió después de La Jonquera, haz click aquí.

Partimos nuevamente antes del amanecer. Es verano, y al mediodía el calor sigue insoportable. Pasamos frente a un antiguo horno de ladrillos, una pequeña torre defensiva y la Cantina de Requesens, donde todos siguen durmiendo.

Unos 4 kilómetros después, antes de abandonar el camino de tierra por el que avanzamos, llegamos al lugar del accidente aéreo de 1986, donde descansan los restos de un avión francés que se estrelló mientras luchaba contra un incendio forestal. Es terrible darte cuenta que no pudo pasar la cima de la montaña por sólo diez metros. Otro grupo de bomberos que dieron su vida, estos tipos son mis superhéroes.

Abandonamos el camino de tierra para buscar la cima que nos separan de La Jonquera. Queda poco por subir y es bastante plano. A partir del Coll de l’Auleda el sendero avanza entre afloramientos de piedra, donde no siempre encontramos las marcas del GR11, hasta el Puig dels Falguers. Luego comienza un descenso vertiginoso entre juncos muy cerrados de dos metros de altura que apenas nos dejan vislumbrar el sendero durante más de un kilómetro. Finalmente llegamos a la Ermita de Santa Llúcia donde encontramos una fuente de agua. Es un gran lugar para acampar y pasar la noche.

Tip: recuerda que las normas prohiben acampar libremente en la mayor parte de los lugares que vamos encontrando en el camino. Puedes hacer vivac, o esconderte un poco para plantar tu tienda. No olvides levantar tu campamento bien temprano para evitar multas y problemas.

En La Jonquera visitamos el Museu de l’exili (Museo del Exilio, 4 euros) que recuerda los días trágicos del final de la República Española, cuando en dos semanas medio millón de refugiados españoles cruzaron los Pirineos a pie, en pleno invierno, huyendo de las tropas de Franco, el general golpista que se levantó contra el gobierno e inició una Guerra Civil.

En la Jonquera hay conexión de trenes y autobuses con Barcelona vía Girona.

Dónde dormir: hay hoteles y hostales. Si continúas caminando el GR11 Pirineos, puedes dormir en el Refugio Libre de La Torre de Carmanxel (del FEEC). Solo tienes que pedir la llave a la policía, que apuntan tus datos. Aparentemente está abierto solo para federados y para quienes recorren el GR11. Diez minutos después de la Jonquera hay algunas zonas planas y rodeadas de árboles donde acampar, aunque no hay agua.

Dónde comer: En La Jonquera encontrarás de todo, bares, supermercados, panaderías, restaurantes… Nosotros comimos una parrillada en un restaurante que hay junto al Museu de l’Exili.

Encuentro del día: el Museu de l’exili, el avión accidentado…

•••••

Consigue los libros de Pablo Rey con las historias de casi 20 años viviendo en la ruta, en las mejores librerías de viaje de España, en Amazon.com y en Kindle, o descarga las primeras historias en PDF.

Viaja con nosotros cada día en InstagramFacebookTwitter YouTube @viajeros4x4x4

•••••

El 20 de junio del año 2000 partimos de Barcelona para dar la vuelta al mundo en 4 años en una furgoneta 4×4 que con el tiempo terminamos bautizando como La Cucaracha. Desde entonces recorrimos el sur de Europa, Oriente Próximo, África de norte a sur y América desde Ushuaia hasta el Océano Ártico, en Alaska y Canadá. En el año 2008 compramos una balsa de madera para descender un río del Amazonas del Perú y en 2016 compramos una moto en Vietnam para recorrer el Sudeste Asiático.

Desde el año 2007 compartimos datos e historias a través de la web VIAJEROS4X4X4.COM. Pablo ya tiene escritos 3 libros en castellano (El Libro de la IndependenciaPor el Mal Camino e Historias en Asia y África) y uno en inglés (The Book of Independence) y escribe artículos para revistas como Overland Journal y OutdoorX4. Anna edita los libros y hace collares y pulseras de macramé que venden en las ferias de 4×4 a las que asisten para dar charlas y conferencias.

Han servido de inspiración para un comic de viajes creado en Boston y llamado Pablo and Anna y acaban de reformar un Airstream (su primer vehículo para no viajar), con unos amigos en Baja California, México. También han participado de la Feria del Libro de Guadalajara (México), de la Feria del Libro de Guayaquil (Ecuador), de Sant Jordi en Barcelona, de la Overland Expo de Arizona (Estados Unidos) y han dado charlas y conferencias en muchísimos lugares, entre los que se encuentran el Club de Creativos de España, la Universidad Carlos III de Madrid y el Museo de Arte de Puerto Rico.

¿Cuándo terminará el viaje? El viaje no termina. El viaje es la vida.

www.viajeros4x4x4.com




325- ¡OJO! CUATRO SITUACIONES QUE PUEDEN CONVERTIR TU VIAJE A ESTADOS UNIDOS EN UNA PESADILLA.

¡Ojo! Viajar a Estados Unidos para conocer San Francisco, Nueva York, Miami o Nueva Orleans, o para perderte en su impresionante red de parques nacionales, es un sueño que puede convertirse en una pesadilla. Solo hay que tomar una decisión equivocada, tener un día de mala suerte o que los astros se hayan alineado en dirección a un agujero negro para que todo se tuerza. Adiós vacaciones soñadas.

Por eso es necesario prepararse para el viaje. Y no es suficiente con atragantarte de información turística: hay cosas que no aparecen en las guías de viaje ni en los folletos turísticos. Recuerda, la ley es igual para todos y desconocer las reglas y costumbres del país que visitas no te exime de culpa.

 

1- Llegar sin los documentos apropiados.

Suena lógico, pero cuando estés frente al oficial de migración deberás haber completado el ESTA (un formulario obligatorio que se gestiona por internet) y sacado el visado en la embajada de Estados Unidos si tu país no tiene un convenio especial. Tu pasaporte tiene que estar en buen estado y debe tener por lo menos seis meses de validez y suficiente espacio en blanco para que te sellen la entrada.

No intentes hacerte el simpático en el aeropuerto o en la frontera terrestre. No te hagas el gracioso, ni compartas chistes sobre violencia, el nuevo presidente o la situación del mundo. Allí se toman muy en serio todo lo que vayas a decir aunque lo digas en tono de broma. No te hagas el amigo y responde a todas las preguntas del oficial de migración con frases cortas y coherentes, preferentemente en inglés. Esa persona, que puede haber tenido un mal día o una mala noche, puede negarte el ingreso al país y enviarte de vuelta a casa en el siguiente vuelo.

2- Caer enfermo.

Estados Unidos es un mal sitio donde enfermar o sufrir un accidente si no tienes un seguro médico. La factura que llegará a tu tarjeta de crédito puede ser tan abultada como para pagar unas vacaciones en el lugar más caro que puedas imaginar. Cualquier tontería que en tu país se soluciona con una visita rutinaria a un centro de salud gratuito o cubierto por tu seguro, te puede costar un mínimo de cientos de dólares.

Por eso es recomendable viajar con un seguro médico. Nunca nos lo exigieron, pero el primero que te lo puede pedir es el oficial de migración. Si no lo tienes y no das una buena explicación es otro motivo para negarte la entrada al país. Eso sí, una vez dentro, todos los hospitales públicos tienen la obligación de atenderte en urgencias más allá de que puedas o no puedas pagar por el servicio médico. Apenas cruces la puerta y te presentes en recepción te pedirán la tarjeta de crédito, pero puedes decir que la has perdido o que no tienes y te atenderán igual.

Otro dato: los mayores de 65 años tienen asistencia gratuita en los hospitales públicos. De nuevo, es más posible que al entrar al país le pidan el seguro médico de viaje a alguien mayor de 65 años que a alguien de 30.

Una parte del dinero que pagas por el seguro de viaje a través de este enlace llega a nosotros y nos ayuda a seguir adelante, compartiendo historias y datos. Gracias por tu fidelidad y buena ruta!

•••••
SIGUE LEYENDO: CÓMO EVITAR QUE TE COMAN LOS OSOS!

3- Responder de forma equivocada a un policía.

Estados Unidos no es un país latino. Las normas no se negocian, se cumplen. Los policías son muy rígidos y siempre te tratarán de usted. La mejor opción si has cometido un error es aceptarlo y pedir disculpas. Quizás tengas suerte y te dejen seguir adelante con una advertencia.

Una de las normas que seguramente no conoces es que está absolutamente prohibido conducir con botellas de cerveza al alcance del conductor. O sea, no puedes tener ni siquiera una botella en el asiento trasero aunque esté cerrada o vacía. Conducir borracho o con una tasa elevada de alcohol en la sangre es motivo de deportación inmediata.

Tampoco debes bajar de tu vehículo si un coche de policía te ordena detenerte. No hagas movimientos extraños con tus manos ni busques en tus bolsillos; hay demasiadas armas sueltas en Estados Unidos, los policías lo saben, y pueden ponerse nerviosos y dispararte en caso de duda. Por cierto, tampoco se puede fumar, beber alcohol o entrar con una botella de vidrio a ninguna playa de California.

4- Provocar un accidente y no tener seguro.

Estados Unidos es un país legalista y capitalista al máximo. Cualquier situación que haya generado un daño puede ser aprovechada por personas sin escrúpulos capaces de demandar a su madre con tal de conseguir una buena indemnización. Por supuesto, no toda la gente es así, pero los pueblos están llenos de carteles de abogados decididos a llevar a juicio a quien sea: una compañía, el estado o una persona.

Por eso, si viajas en coche, nunca olvides comprar tu seguro. La factura del mecánico si provocas un accidente, por pequeño que sea, ¡puede ser estratosférica! Eso sí, por más extraño que nos parezca, en muchos estados del país no está prohibido conducir hablando por teléfono, ni usar casco si viajas en moto.

Ya sabes, antes de viajar a Estados Unidos prepárate. Estarás entrando al cuarto país más grande del mundo. Parece muy igual, pero ciertas normas pueden ser muy distintas. Buena ruta!

 

SIGUE LEYENDO:

12 CONSEJOS PARA CRUZAR LA FRONTERA ENTRE ESTADOS UNIDOS Y CANADÁ

•••••

Consigue los libros de Pablo Rey con las historias de casi 20 años viviendo en la ruta, en las mejores librerías de viaje de España, en Amazon.com y en Kindle, o descarga las primeras historias en PDF.

Viaja con nosotros cada día en InstagramFacebookTwitter YouTube @viajeros4x4x4

•••••

El 20 de junio del año 2000 partimos de Barcelona para dar la vuelta al mundo en 4 años en una furgoneta 4×4 que con el tiempo terminamos bautizando como La Cucaracha. Desde entonces recorrimos el sur de Europa, Oriente Próximo, África de norte a sur y América desde Ushuaia hasta el Océano Ártico, en Alaska y Canadá. En el año 2008 compramos una balsa de madera para descender un río del Amazonas del Perú y en 2016 compramos una moto en Vietnam para recorrer el Sudeste Asiático.

Desde el año 2007 compartimos datos e historias a través de la web VIAJEROS4X4X4.COM. Pablo ya tiene escritos 3 libros en castellano (El Libro de la IndependenciaPor el Mal Camino e Historias en Asia y África) y uno en inglés (The Book of Independence) y escribe artículos para revistas como Overland Journal y OutdoorX4. Anna edita los libros y hace collares y pulseras de macramé que venden en las ferias de 4×4 a las que asisten para dar charlas y conferencias.

Han servido de inspiración para un comic de viajes creado en Boston y llamado Pablo and Anna y acaban de reformar un Airstream (su primer vehículo para no viajar), con unos amigos en Baja California, México. También han participado de la Feria del Libro de Guadalajara (México), de la Feria del Libro de Guayaquil (Ecuador), de Sant Jordi en Barcelona, de la Overland Expo de Arizona (Estados Unidos) y han dado charlas y conferencias en muchísimos lugares, entre los que se encuentran el Club de Creativos de España, la Universidad Carlos III de Madrid y el Museo de Arte de Puerto Rico.

¿Cuándo terminará el viaje? El viaje no termina. El viaje es la vida.




324- Cómo comprar una moto en Vietnam para viajar por el Sudeste Asiático

Comprar una moto usada en Vietnam por poco más de doscientos dólares y saltar a la ruta por varias semanas se ha convertido en una de las aventuras más espectaculares, sencillas y baratas de organizar. Solo necesitas el pasaje de avión, un poco de dinero (no mucho) y otro poco de suerte. ¿Suerte? Sí, para sobrevivir al pánico inicial de conducir en el caos de ciudades como Hanoi o Ho Chi Minh.

Nosotros teníamos un motivo extra de preocupación: sabíamos muy poco de motos. Llevábamos 16 años viviendo en una furgo 4×4 alrededor del mundo, pero apenas habíamos aprendido a conducir una motocicleta. Tan solo unos meses antes me había roto un par de costillas en la pista de motocross de un amigo en Estados Unidos y eso le añadía a la aventura una dosis extra de adrenalina.

¿Apenas sabes andar en moto y te metes en una pista de motocross? Sí, ese soy yo.

La idea, que en principio es buena a pesar de que por momentos pueda parecer una estupidez, una especie de muerte merecida del optimista, era comprar dos motos. Motos que nos sirvieran para aprender, motos que no nos importase si se rompían al estrellarnos con ellas. Motos que pudiéramos tirar por un barranco sin remordimientos.

También queríamos viajar con poco. Mochilas de 20 y 25 litros, que pesasen no más de cinco kilos cada una, cámara de fotografías reflex y ordenador incluídos. Eso implicaba sacrificar buena parte de la seguridad mínima recomendada para un viaje en moto, como botas de caña media o alta, unos buenos guantes, vaqueros, cazadora de cuero o un mono completo resistente a la abrasión del asfalto. Al final sobrevivimos, pero nunca recomendaría viajar en moto con sandalias Teva, camiseta de manga corta y pantalón ultraligero de trekking, como hicimos nosotros. Definitivamente, no.

Dentro de toda la locura del plan nos sentíamos tranquilos: por primera vez en 15 años, habíamos comprado un seguro de viaje. Los amigos de IATI nos ofrecieron un buen trato y decidimos que, ya que íbamos a aprender sobre la marcha, estaría bien tener una red que recogiera nuestros pedacitos en caso de desastre.

Comprar una moto en Vietnam no es iniciar un viaje más: es empezar una aventura. ‘Lo que los extranjeros compran allí no son motos, ¡son viejas cafeteras!’, me habían avisado. Funcionan, pero están tan machacadas, han pasado por tantas manos que las han tratado de formas tan distintas, que es un milagro que todavía se mantengan en la ruta.

Recuerda, quieres disfrutar de un viaje en moto, no hacer un estudio sobre los talleres mecánicos de Vietnam. Así que presta atención a estos tips.

 

¿Por qué comprar la moto en Vietnam, y no en algún otro país?

Hace 20 o 30 años las motos comenzaron a reemplazar a las bicicletas, que siempre había sido el transporte tradicional en Vietnam. Hoy es el vehículo más común, el más accesible y, por sobre todo lo demás, el más fácil de transferir: no necesitas hacer ningún trámite oficial después de la compra. El vendedor te dará una tarjeta azul plastificada (la Blue Card) escrita en vietnamita, con los datos de la moto y el nombre del primer comprador, que servirá como prueba de que la moto es tuya. Solo debes comprobar que el número de bastidor y matrícula coincidan.

A partir de hoy me puedes llamar Phan Tan Dung.

 

Pero, ¿es seguro viajar por Vietnam?

Ya empezamos con los peros. En todas las ciudades grandes y turísticas como Hanoi, Ho Chi Minh o Hoi An hay rateros. Ocurre en todo el mundo. Más de una vez olvidé las llaves puestas en un pueblo perdido, con la mochila atada en el rack de la moto, y me fui a pasear. Media hora más tarde volvía corriendo a la velocidad de la taquicardia para encontrar la moto en el mismo lugar. O sea, relax. A disfrutar.

 

¿Cómo encuentro mi moto?

Nosotros compramos nuestras motos en Hanoi, donde buscamos carteles pegados por otros viajeros en farolas, hostales y backpackers, mientras dábamos vueltas por los locales de compraventa. Todos se anuncian en internet, en www.craigslist.com.vn y en www.travelswop.com; en la página de Facebook Vietnam Backpacker Sales solo encontrarás anuncios de viajeros.

Por algún motivo que escapa a nuestra comprensión, las motos son entre un 10 y un 20% más baratas en Hanoi que en Ho Chi Minh.

 

¿Cuán lejos puedo llegar?

Con una moto comprada en Vietnam puedes recorrer por lo menos todo Vietnam, Laos y Camboya. No intentamos entrar en Tailandia ya que normalmente no te dejan pasar con un vehículo que no esté a tu nombre, pero quizás, intentando por un cruce de fronteras pequeño, muy local…

¿Cuánto debo pagar por una moto de segunda mano?

Los vendedores de motos suelen pedir entre 250 y 400 dólares a los turistas por motos usadas que habitualmente no los valen. A partir de aquí solo servirá tu capacidad de negociación y de encontrar los puntos débiles de la moto que estés comprando. Si pagas 250 usd, estás pagando lo mínimo que suele pagar un extranjero a un revendedor.

Nosotros pagamos 200 dólares a un revendedor por la Hongda Wave 110 cc. del año 2007 (tras tres días de ir y volver, hasta cansarlo) y 222 dólares a un extranjero por la Hongda Win 110 cc. del año 2009. Las vendimos por el mismo precio en Ho Chi Minh. Publicamos el anuncio por la tarde y a la mañana siguiente ya las habíamos vendido.

NOTA: Existe cierto dicho que leí en una web acerca de no negociar demasiado el precio a otro extranjero que está vendiendo su moto. Una especie de ‘lealtad’ (con comillas y cursiva) entre extranjeros. Es cierto que los antecedentes de una moto son más comprobables si la compras a un extranjero: sabes que ha hecho lo mismo que tú quieres hacer y que le habrá dado un cierto mantenimiento que no podrás comprobar en una moto que puede haber estado aparcada durante meses (a la Hongda Wave que le compramos a un revendedor se le cayó el pedal de cambio a las afueras de Hanoi, ¡el día que empezamos el viaje!). Pero también es cierto que uno no tiene por qué asumir el precio o sobreprecio que otro viajero pague por su moto.

•••••
ENLACE RECOMENDADO: ¿POCOS DÍAS EN BANGKOK? LO QUE NO TE PUEDES PERDER
 •••••

¿Qué es mejor? ¿Comprar una moto en un negocio de compraventa de motos usadas? ¿o comprársela a otro viajero?

Nosotros compramos 2 motos, una a un mochilero, y otra en una casa de compraventa. Durante los primeros kilómetros nos salió mejor la del mochilero, una Hongda Win 110 cc. que ya venía rodando. En las subidas de Laos y el norte de Vietnam tiraba mejor el motor de la Hongda Wave 110 cc. Sí, Hongda, con g, made in China.

Como su nombre lo indica, los locales de compraventa se dedican principalmente a comprar y vender motos a extranjeros. Los mejores negocios los hacen con los viajeros que no pudieron vender su moto antes de abandonar el país: les ofrecen entre un 50 y un 70% menos de lo que valen, les hacen dos arreglos (o no), a veces las repintan, les pegan nuevas calcomanías y las vuelven a vender. Más o menos lo mismo que hace un revendedor de coches de tu ciudad. Lo mismo que le hicieron a nuestra furgo, La Cucaracha. Nunca sabrás el historial de la moto, qué se le ha hecho en el camino ni dónde suele fallar. En una casa de compraventa te van a vender cualquier cosa si no sabes de motos. Y no por eso te van a hacer un descuento. Recuerda, eres extranjero, y se te nota.

Si le compras la moto a un viajero, es bastante probable que tenga Facebook o una página web donde haya estado escribiendo acerca de su aventura. Es la mejor manera de saber si disfrutó con ella, además de algunos de los arreglos que le haya hecho en los últimos kilómetros. También se supone que existe una cierta lealtad entre viajeros, que quien te la venda te explicará qué le ha hecho específicamente a esa moto, además de darte datos y consejos de viaje.

 

Entonces, ¿cuál es la mejor opción?

La mejor opción quizás es un poco más incómoda. Si tuviésemos que volver a comprar una moto en Vietnam, y tuviéramos tiempo, lo primero que haríamos es salir del circuito turístico. Abandonar Hanoi o Ho Chi Minh en bus y bajar en cualquier pueblo medianamente grande, o en un barrio de las afueras. Vietnam es el país de las motos, por lo tanto, también vas a encontrar mecánicos en casi todas partes. Y los mecánicos venden motos, o saben quién vende motos.

Hay dos motivos muy importantes para salir del circuito turístico en busca de tu moto. Uno: la gente local usa las motos para moverse por su pueblo o ciudad, no cruzan el país de punta a punta, varias veces, en su moto de 110cc, y a veces llevando un pasajero además de dos mochilas. Así que cualquier moto de un local no tendrá ni tantos kilómetros ni tanta metralla del camino (dunas, caminos de tierra, rutas de montaña) como la que le puedas comprar a otro viajero o a un revendedor de motos. CONTRATIEMPO: en los pueblos la gente no habla inglés, solo vietnamita. Ups…

Dos: En Hanoi y Ho Chi Minh escuchamos muchas veces Special Price for you; y eso en realidad no significa que les hayas caído bien y te van a hacer un descuento, sino que te están cobrando bastante más que el precio real. Ese es el verdadero Special Price. A no ser que tengas un amigo vietnamita que negocie por ti siempre vas a pagar más que un local. Como dice un amigo canadiense, es el skin tax.

 

¿Qué tipo de moto me conviene comprar?

En principio, las más comunes, que al momento del viaje eran la Hongda Win 110 cc. con cambio de marchas manual, y la Hongda Wave, también de 110 cc., con caja de cambios semiautomática. Son las que compramos y con las que recorrimos 6000 kilómetros durante dos meses.

Otra moto bastante común es la Hongda Dream, también de 110 cc. La Hongda Wave también tiene una versión de 125 cc. Al ser las más comunes encontrarás piezas de recambio en cualquier taller, a buen precio, y te las sabrán arreglar en rincón del país.

Honda dejó de fabricar la Honda Win en el año 2000. Por lo tanto, cualquier moto posterior a ese año es una copia China, marca Hongda, (aguantan, aunque son de bastante peor calidad), que sí o sí vas a tener que reparar en algún momento. Una Hongda Win china nueva se vende por unos 600 dólares, más lo que cueste registrarla.

A partir del año 2007 o 2008, se empezó a fabricar una versión vietnamita, la Honda Win Sufat, que tiene una calidad un poco más aceptable que la china. O sea, sea cual sea la moto que compres, será una aventura.

TIP: TODAS LAS MOTOS SE VENDEN CON CASCO Y CORREAS ELÁSTICAS PARA ASEGURAR TU MOCHILA.

•••••
ENLACE RECOMENDADO: DÓNDE DORMIR BARATO, COMER BARATO Y OTROS TIPS PARA MOVERTE POR BANGKOK.
•••••

¿Qué debo revisar?

Antes de comprar una moto, prueba unas cuantas. Por lo menos, como me dijo el amigo Pato de La Chancha Viajera, más de 3. ‘Date unas vueltas. Olvida la estética, seguro que habrá alguna que sentirás mejor que las otras.’ Si no sabes nada de motos, no te canses de preguntar. Guíate por las sensaciones que te den cuando las pruebas.

Si ya sabes más o menos cuál es la que quieres, revísala bien. Prueba los frenos, fíjate que entren bien las marchas, que funcionen todas las luces (carretera, intermitentes y freno) (en realidad, ya sería un milagro que tuviera todas las luces), la suspensión (debe volver a su sitio en un viaje solamente, sin rebote), los neumáticos (fíjate que la rueda no esté lisa, que le quede una buena parte del relieve y que no esté agrietada); las ruedas no deben tener juego lateral, mira que no tenga ninguna pérdida de aceite (que no te deje una mancha o gotita en el suelo después de probarla; si te quieres asegurar, agáchate y mira que no esté húmeda de aceite por abajo), que no haya nada medio suelto de la carrocería, los pedales o caballete y prueba varias veces el arranque para cerciorarte que funciona bien.

Si le encuentras algún problema tienes 3 opciones: usar los defectos que encuentres para bajar el precio de la moto, pedirle a quien te la venda que lo arregle, o las dos cosas. El regateo es un arte y algo intrínseco en la cultura de Vietnam y están muy bien entrenados. Si en algún momento ves que no bajan hasta lo que pretendías pagar, no te enfades, le dices con calma que muchas gracias y te vas enseñando tu mejor sonrisa. Quizás te llamen y acepten tu precio. Quizás no.

Sabíamos que la Hongda Win 110 cc que le compramos a un viajero venía directamente de la carretera, o sea, funcionaba, y no la iban a llevar al mecánico para arreglar detalles como la luz de freno, que no funcionaba. Lo único que se podía negociar era el precio, que pasó de 250 a 222 dólares. La Hongda Wave 110 cc se la compramos a un revendedor que empezó pidiéndonos 280 dólares. Finalmente la compramos por 200 dólares después de varias visitas y tras pedirle que le arregle una fuga de aceite, que le cambie un neumático agrietado, le ajuste los plásticos de la carrocería y le coloque un rack.

Antes de entregar el dinero, pide la Blue Card y asegúrate que coinciden los datos de la tarjeta con los de la moto (número de matrícula, número de chasis y número de motor) Los vendedores saben perfectamente dónde están los números de motor y de chasis. Pide que te los muestren.

 

Debes sospechar que quieren engañarte o quieren venderte la moto si te dicen:

  • It is a rebuilt. Probablemente sea mentira, y solo le habrán repintado el motor. Y en caso que sea cierto, seguramente sea una reconstrución con partes usadas, lo cual no es una gran garantía.
  • Guarantee buy back. Algunos vendedores te ofrecen recomprarte la moto al final de tu viaje, allí o en otra ciudad. Si te interesa la opción, ten en cuenta que cuando la lleves es muy posible que encuentren todos los defectos (incluso algunos que ya tenía cuando la compraste) y te ofrecerán el 50% por tu moto. O incluso menos.
  • Si se le rompe algo te devolvemos el dinero de la reparación. Tú vas a estar lejos, en cualquier rincón del Sudeste Asiático. Y no vas a volver adonde compraste la moto para reclamar 5 o 10 dólares. Recuerda que probablemente no vuelvas a ver a ese vendedor en tu vida.

 

No olvides el casco

Si te compras una moto en Vietnam, debes saber que el tráfico es caótico, que te vas a estresar, que los carteles de dirección prohibida son mera decoración (igual que algunos semáforos) y que la prioridad de paso siempre la tiene el vehículo más grande. Así que no es una mala idea invertir unos dólares extras en un buen casco, la única parte del equipo que es absolutamente obligatoria para circular.

Tanto los backpackers como los vendedores, te darán casco y straps para atar tu mochila en la moto. Muchas veces, los cascos que te ofrecen son algo parecidos a los cascos de obra, y en caso de accidente, no te van a ayudar mucho, así que cómprate uno nuevo. No cuestan más de 10 o 15 dólares.

En Vietnam es difícil encontrar tiendas que te vendan el equipo recomendado para viajar en moto, como botas, un mono de cuero o material sintético resistente a las caídas y guantes con protecciones. Nuestra recomendación es que los lleves desde casa o asumas las consecuencias. Nosotros optamos por esto último y sobrevivimos, aunque con algunas raspaduras y cortes dolorosos que de otra manera hubiéramos evitado. Eso sí, ningún policía te detendrá por no llevar el equipo adecuado. Ese es tu riesgo y responsabilidad.

•••••
ENLACE RECOMENDADO: TACHILEIK, EL MYANMAR QUE NADIE VISITA
•••••

Mecánicos y mantenimiento de la moto

En Vietnam hay tantos habitantes como mecánicos de moto. Todos tienen una moto, la han conducido, la han sufrido, la han arreglado, y casi siempre encontrarás un alma que se apiade de ti y te eche una mano, aunque no entienda una sola palabra de lo que le estás diciendo. Nos ha pasado. Siempre encontrarás alguien que sepa arreglar o localizar el problema que tengas. Lo que te cobren por su trabajo y por las piezas es irrisorio, una fracción de lo que pagarías en tu casa, estés en España, Estados Unidos, México o Argentina.

Por ejemplo: cambiar el cable del embrague, material y mano de obra, un dólar. Sí, leíste bien, 1 dólar. Cambiar el aceite, algo muy recomendado cada 500 kilómetros máximo, 3 o 4 dólares. O sea, la moto es barata, y el mecánico también; lo más parecido a un paraíso.

Los portaequipajes de estas motos suelen ser frágiles. Como estarás viajando es muy probable que lleves una mochila, que terminará rompiendo los soportes del portaequipajes de la moto y te hará buscar un soldador. Por eso intenta que la mayor parte del peso quede sobre la moto y no sobre el pequeño portaequipajes. Y si en algún momento lo tienes que arreglar, intenta que le coloquen otro tubo por dentro para aumentar su solidez.

Cruzando las fronteras con tu moto

Nuestro primer cruce de fronteras fue de Vietnam a Laos por Na Meo, el único paso autorizado cerca de Hanoi para extranjeros que viajan con una moto vietnamita (la única excepción para cruzar por alguno de los pasos ubicados más al norte es que tu moto tenga matrícula de esa misma provincia vietnamita). Allí parece establecido el cobro de una tasa extra para extranjeros que viajan en moto. No es mucho dinero, unos 10 dólares, pero no te dan recibo ni existe ninguna constancia oficial o cartel que confirme la legalidad de cobrar ese dinero, por lo que creemos que es un impuesto revolucionario, una skin tax.

Es imposible cruzar una moto vietnamita directamente de Laos a Camboya. La lógica de la región es que tu moto es vietnamita y siempre tiene que volver a Vietnam, por lo que no te dejarán salir con ella de Laos y, si te dejan, no podrás entrar a Camboya. Muchos viajeros lo intentaron, legal e ilegalmente, y siempre fueron rechazados en uno u otro lugar. En realidad, ellos no, la moto. Y en muchos casos tuvieron que malvenderla para poder seguir adelante, ya que tampoco la podían entrar oficialmente en Laos, ya que no es una frontera con Vietnam. O sea, si viajas en moto, hazlo fácil: cruza de vuelta a Vietnam y luego a Camboya.

Da igual tu recorrido, la moto la puedes vender en cualquier lugar. Recuerda que el único documento que prueba que la moto es tuya está a nombre de otro.

¿Y qué tal con la policía?

Durante los dos meses que estuvimos viajando por Vietnam, Laos y Camboya apenas tuvimos problemas con la policía. Apenas. Otros viajeros ya nos habían avisado de problemas en la zona de playas y dunas de Mui Né. Allí la policía detiene a todos los extranjeros que viajan en moto y les exige un pago que puede ir de 25 a 100 dólares para dejarlos continuar. ¿Cómo lo evitamos? Decidimos no ir.

Otra zona conflictiva es en Sihanoukville, en la costa de Camboya. La policía nos detuvo en la rotonda de los leones y nos pidió que pusiéramos las motos fuera de la vista, dentro de una garita que tienen allí. Decidimos no hacerlo y las dejamos aparcadas en la acera, fuera de la calle. Luego nos invitaron a su oficina y nos ofrecieron un par de sillas. Nos negamos a sentarnos con el pretexto de que no teníamos nada que hacer allí. Cuando comenzaron a decirnos que era ilegal andar con motos vietnamitas en Camboya les dijimos que en la frontera nos habían autorizado, que si nos hubieran negado el paso no estaríamos allí. Y que por lo tanto nuestras motos eran legales. Después de 15 minutos de tira y afloja nos dejaron seguir adelante.

¿Qué hacer? Toma nota del párrafo anterior. No sigas todas sus indicaciones. Sonríe siempre y jamás te pongas violento ni enojado. Tengan o no tengan razón, son la autoridad, y tú tienes todas las de perder.

Conclusiones

Estuvimos dos meses viajando en moto por Vietnam, Laos y Camboya, y sin duda alguna fue la mejor parte del recorrido que incluyó Tailandia y Myanmar. La libertad que nos dio la moto valió mucho más que el dinero que nos costó. Fue nuestra herramienta para llegar a lugares donde no llega el turismo, la manera de intentar conocer la verdadera vida de la gente en este rincón del mundo.

En ninguna otra región del planeta encontrarás las facilidades de precio, mecánicos y papeleo que hay aquí. Ese fue nuestro momento de lanzarnos a esa aventura y nuestra manera de aprender a conducir una motocicleta. Sobrevivimos, y la sensación de felicidad todavía perdura.

••••••••••

Consigue los libros de Pablo Rey con las historias de casi 20 años viviendo en la ruta, en las mejores librerías de viaje de España, en Amazon.com y en Kindle, o descarga las primeras historias en PDF.

Viaja con nosotros cada día en InstagramFacebookTwitter YouTube @viajeros4x4x4

•••••

El 20 de junio del año 2000 partimos de Barcelona para dar la vuelta al mundo en 4 años en una furgoneta 4×4 que con el tiempo terminamos bautizando como La Cucaracha. Nuestra casa con ruedas se mete por todos lados y parece capaz de sobrevivir a una bomba atómica. Desde aquel momento recorrimos el sur de Europa, Oriente Próximo, África de norte a sur y América desde Ushuaia hasta el Océano Ártico, en el norte de Alaska y Canadá. En el año 2008 compramos una balsa de madera para descender un río del Amazonas del Perú y en 2015 compramos una moto en Vietnam para recorrer el Sudeste Asiático.

Desde el año 2007 compartimos datos e historias a través de la web VIAJEROS4X4X4.COM. Pablo ya tiene escritos 3 libros en castellano (El Libro de la IndependenciaPor el Mal Camino e Historias en Asia y África) y uno en inglés (The Book of Independence) y escribe regularmente artículos para revistas como Overland Journal y OutdoorX4. Anna edita los libros y hace collares y pulseras de macramé que venden en las ferias de 4×4 a las que asisten para dar charlar y conferencias.

Han servido de inspiración para un comic sobre viajes creado en Boston y llamado Pablo and Anna y acaban de reformar un Airstream su primer vehículo para no viajar, junto a unos amigos de Ensenada, Baja California. También han participado de la Feria del Libro de Guadalajara (México), de la Feria del Libro de Guayaquil (Ecuador), de Sant Jordi en Barcelona, de la Overland Expo de Arizona y han dado charlas y conferencias en muchísimos lugares, entre los que se encuentran el Club de Creativos de España, la Universidad Carlos III de Madrid y el Museo de Arte de Puerto Rico.

¿Cuándo terminará el viaje? El viaje no termina. El viaje es la vida.

www.viajeros4x4x4.com