216- Cómo usar aceite de cocina reciclado como combustible en tu 4×4 | CANADÁ

Desde Vancouver hasta Quebec hay unos 6000 kilómetros. Más o menos lo mismo que hay desde España hasta Rusia o de Argentina hasta Colombia. Ahora imagina poder viajar tan lejos sin tener que cargar combustible en una gasolinera.

David Francoeur hizo ese viaje hace unos años. Cargó bidones llenos de aceite de cocina usado que había reciclado en su casa (ver entrada Biodiésel: Cómo reciclar aceite de cocina usado y utilizarlo como combustible) y se cruzó el continente americano de oeste a este en su Nissan Patrol Y60 4.2 diesel de 1993. Antes había hecho unas pequeñas modificaciones en el motor, sobre todo, porque en climas fríos es necesario precalentar el aceite antes de que llegue al motor.

Según lo que me contaba en alguno de esos ratos que estuvimos charlando su motor consume 15 litros de diesel a los 100 km., pero si solo utiliza aceite consume unos 16 litros.

También le pregunté sobre la pérdida de potencia (el diesel lleva aditivos que no están en el aceite reciclado como biocombustible) y me respondió que es casi la misma, que la pérdida de potencia cuando usa aceite es prácticamente inapreciable. Y que utilizar ese aceite usado es mucho mejor para el medio ambiente, ya que no solo recicla el aceite vegetal de los restaurantes, sino que la emisión de humos (atención a todos los que tienen que pasar las inspecciones técnicas anuales) es mucho menor.

Los dejo con David, que explica cómo modificó el motor.

«Mi coche está modificado para funcionar con 2 tanques de combustible. Tengo el tanque de diésel en el techo, que es más pequeño. Y el tanque grande, el original, lo uso para aceite vegetal. Siempre arranco con diésel, porque arranca mejor, el diésel es más delgado que el aceite.

El diésel hace el circuito normal dentro de mi todo terreno, pasa por el filtro y va a la válvula, que está aquí, y entra en el motor a través de la bomba de combustible y los inyectores. Una vez el motor está caliente, uso la temperatura del líquido refrigerante para calentar el circuito de aceite que alimentará el motor (ya que el aceite frío es mucho más espeso que el diésel) y también un segundo filtro, que es un filtro solo para aceite vegetal. Así siempre tengo aceite caliente listo para entrar en el motor.

Una vez se ha calentado el filtro, con el botón que tengo en el tablero cambio el diésel por aceite vegetal. Y ahora el aceite vegetal empieza a fluir, pasa por el circuito de aceite precalentado y por el filtro, que también está precalentado. Esto de aquí es un filtro eléctrico que uso en invierno. Y va hacia la bomba inyectora. Y ya estoy funcionando 100% con aceite vegetal reciclado, no necesito el diésel.

Al final del día, o antes de apagar el motor, purgo el aceite vegetal del sistema usando un poco de diésel. Aprieto el botón del tablero y cambio de nuevo de aceite vegetal a diésel, y el diésel limpiará el aceite vegetal del sistema. (Lo dicho, el aceite frío es más espeso y si no se limpia el sistema cada vez que se usa puede terminar estrangulando el circuito).

A la mañana siguiente puedo arrancar el motor fácilmente, sin problemas. Y así puedo andar usando muy poco diésel por un largo periodo largo de tiempo.»

Continúa en Biodiésel: Cómo reciclar aceite de cocina usado y utilizarlo como combustible.

Gracias a David Francoeur de Vancouver, BC, Canadá, por explicarnos el sistema de biocombustibles que montó en su casa.

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Pablo Rey (Buenos Aires) y Anna Callau (Barcelona) viajan por el mundo desde el año 2000 en una furgoneta Mitsubishi Delica L300 4×4 llamada La Cucaracha. En estos años veinte años de movimiento constante consiguieron un máster en el arte de sobrevivir y resolver problemas (policías corruptos y roturas de motor en el Sáhara, por ejemplo) en lugares lejanos.

Durante tres años recorrieron Oriente Próximo y África, de El Cairo a Ciudad del Cabo; estuvieron 7 años por toda Sudamérica y otros 7 años explorando casi cada rincón de América Central y Norteamérica. En el camino cruzaron el Océano Atlántico Sur en un barco de pesca, descendieron un río del Amazonas en una balsa de troncos y caminaron entre leones y elefantes armados con un cuchillo suizo.

En los últimos años comenzaron a viajar a pie (Pirineos entre el Mediterráneo y el Océano Atlántico, 2 meses) y en motocicleta (Asia) con el menor equipaje posible. Participan en ferias del libro y de viaje de todo el mundo, y dan charlas y conferencias en escuelas, universidades, museos y centros culturales. Pablo ha escrito tres libros en castellano (uno ya se consigue en inglés) y muchas historias para revistas de viaje y todo terreno como Overland Journal (Estados Unidos) y Lonely Planet (España).

¿Cuándo terminará el viaje? El viaje no termina, el viaje es la vida.

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