334- Cómo extender la visa de ESTADOS UNIDOS sin salir del país | GUÍAS

El viajero frente al Delicate Arch en Arches National Park. Viajeros4x4x4

Estados Unidos es un país muy grande. Enorme. Entre Nueva York y Los Ángeles hay 4520 kilómetros. De Miami a Anchorage, en Alaska, hay nada más y nada menos que 7979 kilómetros. Una burrada. Y eso sin contar las islas ni la enorme cantidad de lugares espectaculares que hay en el camino y en los que debemos parar. ¿Es posible recorrer Estados Unidos en un solo viaje? No, sin duda. Entonces, ¿cómo hacer para quedarnos más tiempo? ¿Cómo extender la visa de Estados Unidos, y conocer un poquito más si solo tengo una oportunidad de viajar allí?

Con el formulario I-539 y un poquito de astucia es posible. Pero empecemos por el principio, con los Documentos que necesitas para viajar a Estados Unidos. Todas las personas que viajan por turismo a Estados Unidos obtienen un visado B-2 al cruzar la frontera por tierra, mar o aire. Los que viajan por negocios consiguen el B-1.

1- Ciudadanos de países que no necesitan visado previo. Aquí entran la mayor parte de los países europeos, Australia, Brunei, Corea del Sur, Japón, Nueva Zelanda, Singapur, Chile y Taiwan. Deben rellenar el formulario ESTA por Internet un par de semanas antes de viajar a Estados Unidos. Una vez en la frontera, y suponiendo que todo está en regla, te darán un visado de 3 meses. Casi siempre. (Pueden darte el visado por menos tiempo, pero eso es a consideración del oficial de frontera, quien tiene la última palabra sobre si puedes o no entrar al país).

Historia: “en una ocasión entrábamos por barco desde la Isla de Vancouver a la Olympic Peninsula, frente a Seattle, y Anna acababa de renovar el pasaporte. Curiosamente en España, cada vez que renuevas tu pasaporte, te dan un número nuevo, que por supuesto no aparece en los registros de Estados Unidos. El oficial fue muy amable -imagino que la inminente partida del ferry habrá tenido que ver- y ayudó a Anna a completar un nuevo ESTA allí mismo, en la oficina de migración de Estados Unidos en territorio canadiense”.

En el caso de que pertenezcas a este grupo y quieras tener una visa que te permita quedarte en el país por hasta seis meses, deberás solicitar una entrevista personal en el consulado de Estados Unidos de tu país antes de viajar. Busca en la página de internet de la embajada de Estados Unidos en tu país y allí aparecerán el coste (se paga por adelantado con tarjeta de crédito) y los documentos mínimos que necesitas llevar. Allí deberás enseñar documentación que demuestre tu arraigo en tu país. Vamos, datos que demuestren que sólo quieres vivir un gran viaje por su tierra y no te interesa ponerte como una vaca comiendo carne llena de hormonas por el resto de tu vida. Presentar algún título de propiedad, un resumen de cuenta bancaria con unos cuantos ceros, alguna inversión o proyecto en tu país, blogs de viaje y familiares directos que se quedan en casa como rehenes (pareja o hijos), son muy recomendables.

2- Ciudadanos de países que necesitan visado. A los habitantes del resto de países del mundo no les queda más remedio que solicitar una entrevista personal en el consulado de Estados Unidos de su país de origen, pagar por la entrevista y llevar todos los documentos necesarios que demuestren tu arraigo en tu país. Igual que en el párrafo anterior, lleva títulos de propiedad, cuenta bancaria, trabajo fijo, inversiones, proyectos, blogs de viaje, familiares directos que se quedan como pareja o hijos… todo sirve para que no sospechen que quieras quedarte a vivir en su país.

Tip: Si quieres viajar y te falta algo de bulto en la cuenta bancaria, no temas ser [email protected] con la gente que te quiere y pedirles prestado para conseguir un nuevo resumen de cuenta con algún número extra. Antes de irte se lo devuelves. Todos los detalles ayudan.

Ruta Denali, en Alaska - Viajeros4x4x4
Ruta Denali, en Alaska –

Bien, ya estamos dentro de Estados Unidos y queremos extender la visa. ¿Cómo hago?

Llevamos unos meses viajando por Estados Unidos. Los días pasan volando y de repente nos encontramos con que nuestro visado está a punto de caducar. Una de las Cuatro situaciones que pueden convertir tu viaje a Estados Unidos en una pesadilla sería quedarte dentro del país con el visado caducado. Y más aún ahora, teniendo en cuenta la política migratoria del nuevo gobierno de Estados Unidos.

La primera opción es salir a México o Canadá y volver a entrar a Estados Unidos al día siguiente. Suele funcionar, a no ser que el oficial de migración te pregunte si volviste a tu país desde tu última salida de Estados Unidos, ayer o anteayer. Es un requisito que pueden hacer valer. En ese caso una respuesta válida puede ser que vas a volar tal día desde el aeropuerto de X (pon aquí el nombre de la ciudad que prefieras). Si viajas en vehículo, éste se quedará en casa de unos amigos en XX (pon aquí el nombre de la ciudad donde viven tus amigos, reales o imaginarios).

Volver a entrar después de un visado de 3 meses no debería ser un problema si te toca un oficial de migración humano, que entiende que tu interés siempre es conocer su país. Una tercera renovación ya es más difícil. ¡No olvides los Doce consejos para cruzar la frontera con Estados Unidos y Canadá.!

Como extranjero se supone que puedes pasar un máximo de seis meses por año calendario en Estados Unidos. Como ya comenté, eso depende del oficial de migración que te atienda y de cómo juegues con las fechas. Si esa persona ha pasado una mala noche, se ha peleado con su pareja, hace tiempo que no va al baño ni tiene sexo, su equipo favorito ha perdido o tiene un especial sentido del deber, prepárate. Esa persona querrá hacerte cumplir cada coma y párrafo de la ley. Sólo lo podrás convencer con confianza y el beneficio de la duda.

Tip: siempre que estamos entrando en Estados Unidos o Canadá, intentamos evitar a los oficiales de migración latinos o asiáticos. Son los más exigentes y suelen indagar bastante más en tus intenciones de viaje que los oficiales blancos. 

Ten en cuenta que tu visa no deja de correr si sales de Estados Unidos por tierra. O sea, si viajas hacia Alaska, tu visado de Estados Unidos sigue vigente y comiéndose los días si sales a Canadá, o México antes de su vencimiento! Recuerda: correr en Alaska es una pena.

Horseshoe Bend, Arizona - Viajeros4x4x4
Horseshoe Bend, Arizona

Entonces, ¿cómo extender la visa de Estados Unidos?

Si pasaste el filtro de la entrevista personal en el consulado de Estados Unidos, y te han dado el visado con el que puedes permanecer 6 meses sin la obligación de salir del país, hay una manera de quedarte más tiempo de forma legal.

¡Bienvenido emprendedor o emprendedora, al país de los negocios!

Se trata del formulario I-539, que sirve para cambiar o extender tu estatus oficial como no inmigrante.

La mejor manera de presentar este trámite es con un proyecto económico que requiere tu presencia durante un plazo de tiempo mayor que el que te dieron al entrar a Estados Unidos. Un posible negocio de importación de algún producto típico de tu país siempre suena lógico.

Para darle validez necesitarás dar información veraz y comprobable de los motivos que hacen necesaria la extensión del visado. (Que solo quieres viajar, ya lo sé, pero las cosas son como son). Te sirven el contacto de tu amigo fabricante en tu país de origen que quiere exportar a Estados Unidos, cartas de intención nombrándote como representante, muestras de producto, resúmenes de cuenta donde puedan constatar que tienes el dinero para mantenerte en el país y todos aquellos detalles que puedan ayudar a tu historia.

Puedes encontrar más información oficial (en inglés) en la página principal del formulario I-539. También hay aquí algunas instrucciones extras que te pueden servir. En este otro enlace te dicen qué documentación aportar y cuánto cuesta el trámite, y aquí, dónde debes enviar la información. No olvides que recomiendan iniciar la solicitud por lo menos 45 días antes de que expire tu visado.

En principio se puede hacer todo el trámite por internet, pero a veces es mejor imprimir todos los papeles, preparar una linda carpeta, incorporar las muestras, y utilizar el viejo correo, el U.S. Postal Service. Esta es la dirección donde debes enviar todo:

USCIS
P.O. Box 660166
Dallas, TX 75266

Aguas termales en Yellowstone National Park - Viajeros4x4x4
Aguas termales en Yellowstone National Park

CÓMO EXTENDER LA VISA DE ESTADOS UNIDOS. RESUMEN DE LOS PASOS A SEGUIR

En conclusión, lo que se tiene que mandar a USCIS para hacer una solicitud de extensión o cambio de estatus migratorio es:

1- Formulario I-539, con la información adicional necesaria para apoyar tu historia.

2- Formulario I-94, copia del papelito que te ponen en el pasaporte cuando entras a Estados Unidos. También lo puedes descargar de internet, junto con tu historial de entradas y salidas del país

3- Fotocopia de tu pasaporte.

4- Cheque con el importe a pagar, en el caso que conozco fueron 290 dólares por persona, pero puede variar. El cheque se puede hacer en el mismo U.S. Postal Service desde donde enviarás la información por correo.

A partir del momento en que lo envías (y guardas todos los comprobantes) puedes permanecer legalmente en Estados Unidos hasta recibir una respuesta, que suele ocurrir tres meses más tarde. A partir de ese momento tienes un mes para dejar el país. Total: 2 meses y medio extras en Estados Unidos, como mínimo. Siempre lleva los documentos adecuados que comprueben tu situación migratoria. Que no está el horno para bollos.

Finalmente, utiliza esta información para hacer lo correcto. Las autoridades son muy puntillosas con las formas así que disfruta, pórtate bien y disfruta el viaje, que vale la pena perderse por los bosques de Idaho, la carretera 395 de California, el planeta de arcos y cañones de Utah, las tierras del BLM (Bureau of Land Management) y su espectacular colección de Parques Nacionales.

Aprovecha hasta el último día, piérdete por ahí, disfruta, y que la ruta te acompañe!

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El 20 de junio del año 2000 partimos de Barcelona para dar la vuelta al mundo en 4 años en una furgoneta 4×4 que con el tiempo terminamos bautizando como La Cucaracha. Desde entonces recorrimos el sur de Europa, Oriente Próximo, África de norte a sur y América desde Ushuaia hasta el Océano Ártico, en Alaska y Canadá. En el año 2008 compramos una balsa de madera para descender un río del Amazonas del Perú y en 2016 compramos una moto en Vietnam para recorrer el Sudeste Asiático.

Desde el año 2007 compartimos datos e historias a través de la web VIAJEROS4X4X4.COM. Pablo ya tiene escritos 3 libros en castellano (El Libro de la Independencia, Por el Mal Camino e Historias en Asia y África) y uno en inglés (The Book of Independence) y escribe artículos para revistas como Overland Journal y OutdoorX4. Anna edita los libros y hace collares y pulseras de macramé que venden en las ferias de 4×4 a las que asisten para dar charlas y conferencias.

Han servido de inspiración para un comic de viajes creado en Boston y llamado Pablo and Anna y acaban de reformar un Airstream (su primer vehículo para no viajar), con unos amigos en Baja California, México. También han participado de la Feria del Libro de Guadalajara (México), de la Feria del Libro de Guayaquil (Ecuador), de Sant Jordi en Barcelona, de la Overland Expo de Arizona (Estados Unidos) y han dado charlas y conferencias en muchísimos lugares, entre los que se encuentran el Club de Creativos de España, la Universidad Carlos III de Madrid y el Museo de Arte de Puerto Rico.

¿Cuándo terminará el viaje? El viaje no termina. El viaje es la vida.

La Cucaracha, Mitsubishi Delica 1991 con matrícula de España, volando en el puerto de Colón, Panamá
La Cucaracha, Mitsubishi Delica 1991 con matrícula de España, volando en el puerto de Colón, Panamá



325- ¡OJO! CUATRO SITUACIONES QUE PUEDEN CONVERTIR TU VIAJE A ESTADOS UNIDOS EN UNA PESADILLA.

¡Ojo! Viajar a Estados Unidos para conocer San Francisco, Nueva York, Miami o Nueva Orleans, o para perderte en su impresionante red de parques nacionales, es un sueño que puede convertirse en una pesadilla. Solo hay que tomar una decisión equivocada, tener un día de mala suerte o que los astros se hayan alineado en dirección a un agujero negro para que todo se tuerza. Adiós vacaciones soñadas.

Por eso es necesario prepararse para el viaje. Y no es suficiente con atragantarte de información turística: hay cosas que no aparecen en las guías de viaje ni en los folletos turísticos. Recuerda, la ley es igual para todos y desconocer las reglas y costumbres del país que visitas no te exime de culpa.

 

1- Llegar sin los documentos apropiados.

Suena lógico, pero cuando estés frente al oficial de migración deberás haber completado el ESTA (un formulario obligatorio que se gestiona por internet) y sacado el visado en la embajada de Estados Unidos si tu país no tiene un convenio especial. Tu pasaporte tiene que estar en buen estado y debe tener por lo menos seis meses de validez y suficiente espacio en blanco para que te sellen la entrada.

No intentes hacerte el simpático en el aeropuerto o en la frontera terrestre. No te hagas el gracioso, ni compartas chistes sobre violencia, el nuevo presidente o la situación del mundo. Allí se toman muy en serio todo lo que vayas a decir aunque lo digas en tono de broma. No te hagas el amigo y responde a todas las preguntas del oficial de migración con frases cortas y coherentes, preferentemente en inglés. Esa persona, que puede haber tenido un mal día o una mala noche, puede negarte el ingreso al país y enviarte de vuelta a casa en el siguiente vuelo.

2- Caer enfermo.

Estados Unidos es un mal sitio donde enfermar o sufrir un accidente si no tienes un seguro médico. La factura que llegará a tu tarjeta de crédito puede ser tan abultada como para pagar unas vacaciones en el lugar más caro que puedas imaginar. Cualquier tontería que en tu país se soluciona con una visita rutinaria a un centro de salud gratuito o cubierto por tu seguro, te puede costar un mínimo de cientos de dólares.

Por eso es recomendable viajar con un seguro médico. Nunca nos lo exigieron, pero el primero que te lo puede pedir es el oficial de migración. Si no lo tienes y no das una buena explicación es otro motivo para negarte la entrada al país. Eso sí, una vez dentro, todos los hospitales públicos tienen la obligación de atenderte en urgencias más allá de que puedas o no puedas pagar por el servicio médico. Apenas cruces la puerta y te presentes en recepción te pedirán la tarjeta de crédito, pero puedes decir que la has perdido o que no tienes y te atenderán igual.

Otro dato: los mayores de 65 años tienen asistencia gratuita en los hospitales públicos. De nuevo, es más posible que al entrar al país le pidan el seguro médico de viaje a alguien mayor de 65 años que a alguien de 30.

Una parte del dinero que pagas por el seguro de viaje a través de este enlace llega a nosotros y nos ayuda a seguir adelante, compartiendo historias y datos. Gracias por tu fidelidad y buena ruta!

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SIGUE LEYENDO: CÓMO EVITAR QUE TE COMAN LOS OSOS!

3- Responder de forma equivocada a un policía.

Estados Unidos no es un país latino. Las normas no se negocian, se cumplen. Los policías son muy rígidos y siempre te tratarán de usted. La mejor opción si has cometido un error es aceptarlo y pedir disculpas. Quizás tengas suerte y te dejen seguir adelante con una advertencia.

Una de las normas que seguramente no conoces es que está absolutamente prohibido conducir con botellas de cerveza al alcance del conductor. O sea, no puedes tener ni siquiera una botella en el asiento trasero aunque esté cerrada o vacía. Conducir borracho o con una tasa elevada de alcohol en la sangre es motivo de deportación inmediata.

Tampoco debes bajar de tu vehículo si un coche de policía te ordena detenerte. No hagas movimientos extraños con tus manos ni busques en tus bolsillos; hay demasiadas armas sueltas en Estados Unidos, los policías lo saben, y pueden ponerse nerviosos y dispararte en caso de duda. Por cierto, tampoco se puede fumar, beber alcohol o entrar con una botella de vidrio a ninguna playa de California.

4- Provocar un accidente y no tener seguro.

Estados Unidos es un país legalista y capitalista al máximo. Cualquier situación que haya generado un daño puede ser aprovechada por personas sin escrúpulos capaces de demandar a su madre con tal de conseguir una buena indemnización. Por supuesto, no toda la gente es así, pero los pueblos están llenos de carteles de abogados decididos a llevar a juicio a quien sea: una compañía, el estado o una persona.

Por eso, si viajas en coche, nunca olvides comprar tu seguro. La factura del mecánico si provocas un accidente, por pequeño que sea, ¡puede ser estratosférica! Eso sí, por más extraño que nos parezca, en muchos estados del país no está prohibido conducir hablando por teléfono, ni usar casco si viajas en moto.

Ya sabes, antes de viajar a Estados Unidos prepárate. Estarás entrando al cuarto país más grande del mundo. Parece muy igual, pero ciertas normas pueden ser muy distintas. Buena ruta!

 

SIGUE LEYENDO:

12 CONSEJOS PARA CRUZAR LA FRONTERA ENTRE ESTADOS UNIDOS Y CANADÁ

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El 20 de junio del año 2000 partimos de Barcelona para dar la vuelta al mundo en 4 años en una furgoneta 4×4 que con el tiempo terminamos bautizando como La Cucaracha. Desde entonces recorrimos el sur de Europa, Oriente Próximo, África de norte a sur y América desde Ushuaia hasta el Océano Ártico, en Alaska y Canadá. En el año 2008 compramos una balsa de madera para descender un río del Amazonas del Perú y en 2016 compramos una moto en Vietnam para recorrer el Sudeste Asiático.

Desde el año 2007 compartimos datos e historias a través de la web VIAJEROS4X4X4.COM. Pablo ya tiene escritos 3 libros en castellano (El Libro de la IndependenciaPor el Mal Camino e Historias en Asia y África) y uno en inglés (The Book of Independence) y escribe artículos para revistas como Overland Journal y OutdoorX4. Anna edita los libros y hace collares y pulseras de macramé que venden en las ferias de 4×4 a las que asisten para dar charlas y conferencias.

Han servido de inspiración para un comic de viajes creado en Boston y llamado Pablo and Anna y acaban de reformar un Airstream (su primer vehículo para no viajar), con unos amigos en Baja California, México. También han participado de la Feria del Libro de Guadalajara (México), de la Feria del Libro de Guayaquil (Ecuador), de Sant Jordi en Barcelona, de la Overland Expo de Arizona (Estados Unidos) y han dado charlas y conferencias en muchísimos lugares, entre los que se encuentran el Club de Creativos de España, la Universidad Carlos III de Madrid y el Museo de Arte de Puerto Rico.

¿Cuándo terminará el viaje? El viaje no termina. El viaje es la vida.




319- El MYANMAR que nadie visita: la frontera de Tachileik

El oficial de inmigración de la frontera entre Mae Sai y Tachileik abrió mi pasaporte en un gesto rutinario. Ya sabía lo que iba a encontrar: otro extranjero que usaba ese paso para renovar su visado tailandés. Era un cruce práctico, de cinco minutos, pim-pam, y para ellos era un negocio redondo. Estampaban un sello y pase por caja: 500 baht o 20 dólares, que no es lo mismo, o la cifra que fuera, una cantidad que podía cambiar según el estado del tiempo, el humor y las necesidades.

En medio del puente que separaba Tailandia de Myanmar, un viajero con pinta de vividor del Sudeste Asiático, sandalias gastadas, pantalones gastados, camisa del color de la tierra, collares y un par de rastas que sobresalían de su cabeza calva, pedía ayuda en varios idiomas: no le aceptaban el billete de 20 dólares.

‘Estos malditos idiotas dicen que el billete está viejo, que está muy usado, pero mira, está bueno, no está roto, ni rayado!’

En ese momento no entendí el problema. Honestamente, pensé que quizás el billete sería falso, como aquellos famosos dólares colombianos que nos habían endosado en Ecuador. Nosotros estábamos llegando a Tachileik en el este de Myanmar, la región abierta a los extranjeros menos visitada del país, con la intención de intentar unir por tierra las ciudades de Kentung con Taungyyi. Era una ruta prohibida: cruzaba la vertiente sur de las enormes plantaciones de opio que estaban en manos de guerrilleros, o del ejército, o de bandidos. Nadie tenía una respuesta definitiva.

En la oficina, el oficial de inmigración abrió mi pasaporte y se sorprendió. ‘¡Visa! ¡Visa!’ dijo a sus compañeros levantando la voz y señalando un asiento frente a un escritorio. Allí había un ordenador, montones de papeles, un par de sellos y una cámara de sobremesa, colocada a la altura de mi ombligo. La foto para el registro de extranjeros en Myanmar quedaría con un gesto forzado, como el de una jirafa que tiene que abrirse de piernas y estirar el cuello hacia abajo para beber agua.

Estábamos con nuestras mochilas de 5 kilos en uno de aquellos rincones olvidados de un país que lentamente se abría al turismo. Myanmar había permanecido aislado por muchos años debido al boicot a un gobierno militar sanguinario, y por el mismo boicot de los militares hacia el mundo, que daban los visados con cuentagotas. La presión internacional y el cansancio de vivir en un país sin futuro, habían abierto las puertas a los primeros cambios, con elecciones casi libres. Parecía que los militares estaban dispuestos a entregar el gobierno, pero no el poder.

Los perros nos echaron del templo en construcción, con andamios levantados con troncos de árbol
Los perros nos echaron del templo en construcción, con andamios levantados con largas cañas de bambú.

Apenas recorrimos los primeros diez metros de Myanmar cuando una catarata de motociclistas y guías turísticos amateurs se acercaron para llevarnos donde fuera. Recién entrábamos, no teníamos muchos planes, solo queríamos comprobar la capacidad de transformación de un país que estaba abriéndose. ¿Podríamos comprar una moto? Que supiéramos, ningún extranjero lo había hecho. ¿Podríamos viajar libremente por el este del país? Parecía que sí. ¿Podríamos evitar los controles de carretera? En los consulados de Bangkok y Chiang Mai nos habían asegurado que se podía circular libremente entre el este y el oeste.

Soltamos nuestro primer hola en birmano, mingalabah, y esquivamos a los mototaxis con una sonrisa haciendo gestos negativos con la mano. Lo curioso era que no insistían. No nos acompañaban por la calle señalando puntos en un mapa. Quizás se debía a nuestra falsa seguridad, a eso que aprendimos en la ruta, de dar la impresión de que sabes lo que haces, o hacia dónde vas, aunque no tengas ni puta idea. Quizás era simplemente porque no hablaban una sola palabra de inglés.

Los rostros lo decían todo. Sorpresa, duda, estupor. La sonrisa funcionaba mejor que nunca como idioma y los leves movimientos de cabeza precedían a un saludo más espontáneo, más real. Era una sensación extraña, y al mismo tiempo única. En Tachileik estábamos volviendo a aquellos lugares en donde los extranjeros son una rareza.

El Barça estaba en todos lados.
El Barça estaba en todos lados.

Tailandia había sido una especie de paraíso turístico donde todo era alcanzable, aunque a veces no te trataran bien o no te entendieran. Esto era otro mundo. No había más que iniciar el saludo, con un deje de duda en la entonación. Volvías a intentarlo, y a la segunda o tercera vez, entendían que intentabas decir hola, nada más, y entonces ocurría el milagro. El campesino, el mecánico, el cocinero del puesto de la calle, se convertían en maestros de idiomas. Una sonrisa les estallaba en el rostro ante tus errores obvios de extranjero que intentaba comunicarse en un idioma nuevo. Era una sonrisa de orgullo, una sonrisa heroica, de superviviente.

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IMPRESCINDIBLE: 5 COSAS QUE DEBES SABER ANTES DE VIAJAR A MYANMAR

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La caminata por Tachileik casi no tenía sentido. Íbamos en dirección contraria y lo sabíamos aunque realmente no nos importaba mucho. Las mochilas, de cinco kilos cada una, no eran una molestia. Necesitábamos absorber los gestos, el aire, los olores de un nuevo país del que apenas teníamos información. Aquella era una zona lejana, donde ningún blogger había intentado viajar. Lonely Planet solo le había dedicado unas páginas vagas, con menciones a tours.

Las calles estaban rodeadas de casas y edificios que llevaban décadas sin pintarse. Sobre el asfalto, hombres vestidos con pantalones y hombres vestidos con longyii, una especie de falda que llega hasta los pies, se cruzaban con mujeres de rostro despejado y mujeres que llevaban las mejillas teñidas de amarillo. Era la tanaka, una pasta que utilizan para protegerse del sol. Entramos a un hostal oscuro y vacío, sin cuadros ni mapas en las paredes. Damos un par de palmadas y un hombre sale a nuestro encuentro. Solo dice 500 baht, el precio de la habitación, el doble de lo que pagábamos en Tailandia. Estamos en Myanmar pero la moneda de uso corriente sigue siendo el baht tailandés. Seguimos adelante.

Por las callejas de Tachileik se abrían los mercados del barrio
Por las callejas de Tachileik se abrían los mercados del barrio

En la otra acera hay un taller de motos. Sería ideal comprar un scotter para viajar por todo Myanmar, pero todavía no sabemos cuánto ha cambiado el país. ¿Podemos conducir nuestra propia moto local, por Myanmar? En el taller hay cuatro jóvenes que parecen de etnias completamente distintas: uno es de piel oscura, barba y nariz aguileña, otro es delgado y blanco como el papel pero de rasgos asiáticos, otro es de rostro ancho y lleva una camiseta con el escudo del Barça y un tercero es de piel trigueña. Parece que las dudas iniciales, la timidez, dejan paso a una sensación de curiosidad. Nos ofrecen una moto sin matrícula ni papeles por 6000 baht, 220 dólares. Una moto con papeles cuesta 29.000 baht.

Afuera hay un grupo de policías que parece que tienen el día libre. La ciudad está tranquila, se acabó la época de los disparos y las batallas en la calle. Mingalabah. A la gente de Myanmar les encanta nuestros intentos por balbucear unas palabras de birmano, acompañadas siempre por una sonrisa permanente que dice ‘oye, lo siento, no hablo tu idioma pero lo voy a intentar’. A los cinco minutos los policías llaman por teléfono a una agencia de viajes y poco después aparece un hombre en un coche que, sin querer vendernos nada, nos cuenta que algunas rutas siguen cerradas a los extranjeros, que se necesitan permisos, que las normas del país impiden que podamos tener nuestra propia moto… Nos sugiere tomar un bus hasta la estación de autobuses, que está a uno o dos kilómetros.

Los abuelos parecen ser los únicos que hablan inglés en el este de Myanmar
Los abuelos parecen ser los únicos que hablan inglés en el este de Myanmar

Pero antes de seguir adelante necesitamos cambiar dinero. Algo habíamos escuchado de la manía nacional porque los billetes en moneda extranjera parezcan recién salidos de la imprenta. Pero nunca imaginamos que… serían tan puñeteros. Los primeros billetes de cien dólares que llevamos a la oficina bancaria están impecables, pero no los aceptan porque están doblados a lo largo, a la medida de un cinturón de seguridad. Empiezo a comprender al extranjero que los puteaba sin entender por qué no le aceptaban sus veinte dólares en la frontera. Tras un pequeño tira y afloja y muchas sonrisas, aceptan el tercer billete.

Hacía mucho tiempo que no me sentía tan observado. Los rostros se levantaban para observarnos, muy pocos eran indiferentes. Y eso era una buena señal. Si yo levantaba la mano para saludar a quien nos miraba, el otro sonreía con candidez y devolvía el saludo. Lo había atrapado. No había vergüenza en mirar, porque era una mirada clara, de sorpresa. Nítida. Sin segundas intenciones.

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ESTA HISTORIA CONTINÚA EN

VIAJAR AL PASADO EN KENGTUNG, MYANMAR

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La estación de autobuses hacia Kentung estaba a siete, ocho kilómetros. Es un gran descampado, o un patio interior abierto, con dos autobuses que hoy no salen y una furgoneta cargada de gente apretujada. Pero los autobuses también salen de la calle, en realidad todo el la estación. Allí nos ofrecen un taxi por 70 dólares. Los autobuses valen muchísimo menos, pero no salen hasta el día siguiente. ¿La tarifa? 10.000 kyat por persona, nueve dólares, varias veces más de lo que cuesta el pasaje para los locales. Es el precio estándar mínimo impuesto por el gobierno militar para los extranjeros.

A la mañana siguiente, partimos hacia Chentung
A la mañana siguiente, partimos hacia Chentung

Después de tantos años viajando por países donde podíamos hablar con la gente en uno u otro idioma, llegamos adonde nos habíamos propuesto. A esos lugares donde nadie te entiende, donde la cultura es tan diferente que los gestos pueden significar otra cosa, donde viajar se convierte en un desafío. El este de Myanmar, vacío de extranjeros, donde solo los abuelos hablan algo de inglés, era el lugar perfecto para empezar una nueva aventura.

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El 20 de junio del año 2000 partimos de Barcelona para dar la vuelta al mundo en 4 años en una furgoneta 4×4 que con el tiempo terminamos bautizando como La Cucaracha. ¿Por qué? Porque se mete por todos lados y porque es capaz de sobrevivir a una bomba atómica. Desde aquel momento recorrimos el sur de Europa, Oriente Próximo, África de norte a sur y América desde Ushuaia hasta el Océano Ártico, en el norte de Alaska y Canadá. En el año 2008 compramos una balsa de madera para descender un río del Amazonas del Perú y en 2015 compramos una moto en Vietnam para recorrer el Sudeste Asiático.

Desde el año 2007 compartimos datos e historias en el blog (o la web) de La Vuelta al Mundo en 10 Años, en www.viajeros4x4x4.com. Pablo ya tiene escritos 3 libros en castellano (El Libro de la Independencia, Por el Mal Camino e Historias en Asia y África) y uno en inglés (The Book of Independence) y escribe regularmente artículos para revistas como Overland Journal y OutdoorX4. Anna edita los libros y hace collares y pulseras de macramé que venden en las ferias de 4×4 a las que asisten para dar charlar y conferencias.

Han participado de la Feria del Libro de Guadalajara (México), de la Feria del Libro de Guayaquil (Ecuador), de Sant Jordi en Barcelona, de la Overland Expo de Arizona y han dado charlas y conferencias en muchísimos lugares, entre los que se encuentran el Club de Creativos de España, la Universidad Carlos III de Madrid y el Museo de Arte de Puerto Rico.

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311- ¿Pocos días en Bangkok? Lo que no te puedes perder | TAILANDIA (actualizada 02/2018)

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Después de unos cuantos días callejeando por esta megaurbe llegamos a una conclusión: Bangkok es la ciudad del futuro. Y no solo porque acabemos de entrar en el año budista 2561, sino por la mezcla de idiomas y orígenes, el caos, la contaminación, el abuso del plástico y los cables que cruzan el cielo como un pentagrama multiplicado por mil. Cuando salgas de la ciudad hacia tu próximo destino verás cómo siguen construyendo autopistas en todas direcciones.

Aquí están los mejores templos, mercados, centros comerciales, sitios donde ver combates de boxeo tailandés, paseos en lancha y caminatas de Bangkok. Buenos viajes!

 

TEMPLOS BUDISTAS

Sin duda uno de los mejores sitios del Sudeste Asiático donde ver templos espectaculares es el GRAND PALACE. Allí puedes ver un Buda de jade muy venerado y parte del viejo palacio real, con una sala de armas antiguas. La entrada cuesta 500 baht (15 dólares) y no hay agencias que te lo vendan más barato. Así que si se te acerca alguien con un descuento especial, es un timo. Con la entrada al Grand Palace también puedes ir a Visitar el Palacio Vimanmek: fuimos, pero no nos pareció gran cosa. Eso sí, no te pierdas la sala del trono. Tras los atentados de mediados de 2015 hay muchísimos controles de seguridad. Recuerda que Tailandia es un país gobernado por una junta militar desde el golpe de estado de mayo de 2014.

OJO! si no te gustan las aglomeraciones de gente, el Grand Palace no es tu lugar. Sabiendo esto, y habiendo sufrido a las masas siguiendo un guía que levanta un palito con un muñequito, me lo pensaría dos veces antes de ir. Y eso que llegamos cuando abre, a las 8.30 de la mañana, cuando supuestamente hay poca gente. Nosotros preferimos pasear tranquilos por otros templos casi tan bonitos como éste, pero con muchísima menos gente. Se disfruta más.

Sí te recomendamos, y mucho, que vayas al TEMPLO DE WAT PHO, donde encontrarás un Buda gigante recostados. La entrada cuesta 100 baht (3 dólares). Los pies del Buda, llenos de textos en tailandés, están en restauración. Tuvimos la suerte de ir temprano y saludar en tailandés (aprender unas palabras abre muchas puertas!) a uno de los restauradores, que nos mostró el proceso y hasta tuvimos un pedacito del talón del Buda en nuestras manos. Fue de piel de gallina. Alrededor del templo hay tantas pagodas y templos que no sabrás dónde mirar. A Anna se le iban los ojos hacia todos lados. Todo era demasiado bonito.

Otros templos interesantes son el GOLDEN MOUNTAIN, junto a la primera parada del barco que recorre el canal Saen Saep. La entrada cuesta 20 baht y recomendamos hacer la visita al atardecer ya que desde la cima tendrás una vista panorámica de todo Bangkok. La mejor es la del lado Sur-sureste, por el contraste de templos y edificios modernos recortados en el horizonte.

El GOLDEN BUDDHA (SUKHOTAI TRAIMMIT) es otro de los templos más visitados en Bangkok. Su Buda tiene una historia muy particular, ya que está formado por cinco toneladas y media de oro macizo. Sí, 5.5 toneladas de oro. Cuenta la historia que este Buda estuvo cientos de años olvidado y cubierto de yeso. Un día, durante un traslado rutinario, la figura se golpeó, el yeso se quebró, y el Buda dorado apareció. La entrada cuesta 40 baht (1 euro).

El WAT INTHARAWIHAN es un Buda gigante que está de pie. Está cerca de Samsen Road y vale la pena visitarlo por lo menos para ver de cerca el tamaño de sus pies. Si te gustan las momias tipo Lenin, o mejor dicho, los seres humanos embalsamados, un pequeño templo guarda el cuerpo embalsamado de un monje. Está dentro de una urna de cristal.

Si al atardecer estás cerca del río Chao Phraya, tómate un barco hasta la parada N.8 Tha Tien. En el embarcadero hay un bar restaurante muy modesto, con un balcón sobre el río y vistas al WAT ARUN, uno de los templos más representativos de Tailandia, que aparece en todas las monedas de 10 baht. Verás cómo a medida que va oscureciendo le salen los colores al templo, literalmente. Es mágico.

CÓMO VESTIR EN UN TEMPLO BUDISTA. Lo primero que tienes que saber es que tu calzado lo tienes que dejar en la puerta y entrar descalzo. En Tailandia puedes usar calcetines (medias), pero en Myanmar no. Nosotros siempre llevamos una bolsa para guardar las sandalias por si queremos salir por otra puerta, y un poco por seguridad. No conocemos ningún caso de alguien a quien le hayan robado el calzado, pero tampoco queremos ser los primeros. En los templos budistas también está prohibido enseñar demasiada piel. En el Grand Palace y los templos ligados a la monarquía tailandesa no puedes entrar ni siquiera con pantalones cortos. En el resto de los templos verás carteles que indican que están prohibidas las camisetas con tirantes, fumar, beber alcohol o darse besos en la boca. Es un aviso para occidentales besucones. Es lo que hay.

Enlace relacionado: TIPS PARA ENTENDER EL SISTEMA DE AUTOBUSES, TUK TUKS, LANCHAS PÚBLICAS Y TAXIS DE BANGKOK.

 

MERCADOS FLOTANTES

Si quieres comer bien y barato te recomendamos el Mercado Flotante de Talingchan, una de las mejores visitas que hicimos en Bangkok. Teníamos ganas de explorar los canales que hay más allá del centro de Bangkok, pero no hay lanchas públicas que vayan por allí. Estábamos a punto de pagar un tour privado (o chárter boat) de una hora con unos belgas (5 pasajeros, 1000 baht, 30 dólares), cuando nos enteramos en el Bangkok information Center que los sábados y domingos hay tours colectivos en lancha a precio local desde el Talingchan Floating Market. Cuestan 99 baht (3 dólares) por persona.

Nosotros tomamos el tour de los 3 mercados flotantes, Talingchan, Klonglatmayom y Watsaphan. Sale a las 9:45 horas, dura 3 horas y fue genial, ya que pudimos ver la cara de los barrios fluviales de Bangkok e ir picoteando cosas ricas cocinadas en botes por mamitas tailandesas. Quienes vivan en Buenos Aires o hayan estado allí, y se hayan dado una vuelta por El Tigre, bueno, nada que ver, pero como dicen aquí: Es SAME SAME BUT DIFFERENT.

Otros tours que puedes contratar en el Mercado de Talingchan son:

  • Templos e invernadero de orquídeas. Sale a las 10:30, dura 3 horas y cuesta 100 baht. Sábados y domingos.
  • Templos y Casa de Artistas y actuaciones de títeres. Sale a las 13:15, dura 2h30’ y cuesta 100 baht. Solo sábados.
  • Tour del canal. Sale a las 14h, dura 1 hora y cuesta 60 baht. Sábados y domingos

La forma más barata de llegar hasta el mercado de Talingchan es tomar el bus 79, que para en ambos extremos del puente Phra Pinklao (cruza el río Chao Phraya). Puedes llegar hasta allí en una lancha colectiva, hay parada. Como el bus no llegaba nunca tomamos un taxi que nos costó unos 80 bahts (2,5 dólares), que compartimos con una pareja de canadienses. Casi nada. Recuerda: los taxistas son muy vivos, ¡insiste en que te pongan el taxímetro!

Si te interesan las embarcaciones curiosas, date una vuelta por el Royal Barge Museum. Está a diez minutos caminando desde el puente Phra Pinklao y la entrada cuesta 100 baht (3 dólares).

 

MERCADOS Y SHOPPING CENTERS

El MBK Shopping Center es uno de los más conocidos y visitados de Bangkok. La parada W1 (National Stadium) del Sky Train está al lado. También puedes llegar en transporte público fluvial por el canal de Saen Saep, parada 23 (Ratchatewi). En el MBK encontrarás casi de todo, excepto equipo de camping y de montaña. Los miércoles de 18 a 20:30 hs. hay combates gratuitos de Muay Thai o Boxeo Tailandés en un ring instalado frente a la puerta principal (ver más abajo!). Si quieres descansar en el quinto piso tienen una sala VIP para extranjeros. Tienes que presentar tu pasaporte y podrás disfrutar de WiFi, sofás mullidos, enchufes, mesas, café, galletitas y hasta baño ducha!

Chaktuchak es el mercado de los fines de semana de Bangkok. Es bestialmente grande. Encontrarás desde animales enjaulados a fundas de almohadones, platos, paella, ropa y, sobre todo por la tarde, muchos chinos buscando las rebajas de última hora. Se llega con el SkyTrain, bajando en la parada Mo Chit. Si entras por la Gate 2, verás un lugar de comida con un chef gordote preparando paellas gigantes en la puerta del negocio. Es Fernando, un español de La Rioja que ha encontrado su nicho de mercado y lugar en el mundo trabajando solo los fines de semana. Vende porciones de paella como churros, a 150 baht (5 euros) la ración, y siempre hay cola para comprar y gente sacando fotos. Su récord son 17 paellas en un día. Si vienes de España, no es la paella que tú y yo conocemos, es una adaptación a la tailandesa. Pero a los asiáticos les encanta. En la zona de peces vas a ver ranas, anfibios y hasta gambas de color rojo, blanco y azul. En algún puesto de comida también podrás probar insectos, cucarachas y gusanos salteados. Un snack delicioso para paladares chinos y tailandeses.

El Pantip Plaza es el centro comercial especializado en todo lo que tenga que ver con informática. Allí tienes ordenadores, teléfonos, tabletas, accesorios y gente que arregla ordenadores. Eso fue lo más importante para nosotros, ya que nuestro ordenador dejó de funcionar en Ayutthaya y decidimos volver a Bangkok para buscar un sitio donde arreglarlo.

ANTIGÜEDADES. En los alrededores del mercado de Chatuchak hay varias tiendas de antigüedades e incluso puestos en la calle con artículos para coleccionistas. Hay un edificio con varias tiendas frente a la estación de Kamphaeng Phet. Y si viajas en el Sky Train y te bajas en Saphan Khwai, encontrarás montones de puestos en las aceras con botellas, monedas, tabacos, objetos antiguos y relicarios con imágenes de Buda, que es lo que colecciona la gente por aquí.

EL DATO: BANGKOK INFORMATION CENTER. Todos conocen a las oficinas de turismo de Tailandia por sus siglas T.A.T. La oficina de Bangkok junto al río Chao Phraya y bajo el puente Somdet Phra Pin Klao es de las mejores oficinas de información que nos encontramos durante el viaje. Saben de todo y tienen ganas de ayudar.

 

Enlace relacionado: QUÉ LLEVAR EN LA MOCHILA. GUÍA PARA VIAJAR CON POCO POR EL SUDESTE ASIÁTICO.

 

RECORRIDO POR LA ORILLA DEL RÍO CHAO PHRAYA

Nos gusta mucho caminar, por lo que mirando los mapas nos inventamos recorridos que nadie recomienda, pero que siempre traen descubrimientos. Para guiarnos usamos la aplicación MAPS.ME (alrededor de 3 o 4 dólares en Google Play). Descargamos en la tableta el mapa del país que vamos a visitar (tiene mapas de todo el mundo) y lo usamos offline, sin conexión a internet. Hoy casi todas las tabletas traen GPS, por lo que es muy fácil saber dónde estás. Más allá del calor, este recorrido nos gustó mucho.

Cruzas el río Chao Phraya para ver el templo de Wat Arun. No entramos porque estaba en restauración, pero la entrada cuesta unos 50 baht (1,3 dólares) y es uno de los más hermosos de Bangkok. De allí caminas por las callejuelas hacia la parte de atrás, cruzas el Khlong (canal) Bangkok Yai por el puente y vuelves a la orilla, donde encontrarás otros templos budistas chinos, con más Budas gigantes, poco visitados y gratuitos. Desde el Templo Kudi Chin hay una pasarela para caminar por la orilla del río hasta el puente Pathom Borommarachanuson (sí, es así de largo). En el camino pasarás por delante de un templo chino muy antiguo y casi olvidado, el Kuan An Keng Shrine y la Iglesia de Santa Cruz. Hay muy pocos turistas y el contraste es muy interesante.

Cruzas caminando el puente del nombre largo sobre el río Chao Phraya hasta el Yodpiman Market Riverwalk, o mercado de las flores. Antes de entrar encontramos un puestito con zumos riquísimos a 20 Baht (tomamos cuatro). Déjate perder por los pasillos laberínticos y podrás ver a la gente haciendo arreglos florales para las ofrendas, fábricas de hielo, puestos de frutas, verduras, comida y dulces. ¡Nos encantan los mercados!

El recorrido termina allí, pero si te va la marcha puedes seguir hasta el mercado de amuletos, el Tha Phra Chan. Está entre la Universidad Thammasat (¡ve a comer en el comedor de la universidad: es bueno, bonito y barato!) y el centro comercial Tha Maharaj (en SuperRich tienen el mejor cambio de Bangkok, por si quieres aprovechar para cambiar dinero). Es interesante darse una vuelta por el mercado de amuletos y preguntar a algún vendedor por los productos que ofrece. La mayoría son para protección. Quise averiguar si había alguno para los viajes, pero me decían ‘¡Todos sirven para los viajes! ¡Todos!’ Mmmmm…

Si todavía quieres caminar un poco más, allí cerquita está el Museo de Siam. La entrada cuesta 200 Baht, está abierto de 10 a 18h, y a partir de las 16h es gratis. Tiene aire acondicionado (importantísimo) y es interesante para comprender algo más sobre Tailandia, pero no es imprescindible. Por cierto, todos los museos de Bangkok están cerrados los lunes.

 

CHINATOWN

Bangkok es una ciudad muy segura de noche, por eso decidimos ir caminando desde el centro hasta Chinatown. Salvo la rata bilingüe que se cruzó en nuestro camino y nos saludó en chino y tailandés, no pasó nada digno de mención.

En realidad, Chinatown es otro mundo dentro de Bangkok. La calle es un loquero de bocinas, puestos de comida, humo y tiendas que vale la pena conocer. Habíamos leído acerca de un sitio llamado Lek and Rut donde la comida era buena y barata. Bueno, no fue exactamente así. La comida no estaba mal (aunque tampoco era nada del otro mundo), y era barata en relación con los precios de Europa. Si quieres comer barato, ve al Mercado Flotante de Talingchan.

A la vuelta tomamos nuestro único tuk tuk de Bangkok, a la Samsen Road por 80 baht. Eso sí, caminamos un poco para salir del bullicio. A más gente y más turistas, los tuk tuks son más caros y más duros de negociar.

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Chinatown en Bangkok

Enlace relacionado: DÓNDE DORMIR BARATO, COMER BARATO Y OTRAS CLAVES PARA DISFRUTAR BANGKOK.

 

LA FIESTA

Si extrañas salir de fiesta en una calle que intenta parecerse a algo que viste alguna vez cerca de tu casa (sí, cuando estabas [email protected]), tu lugar es Khao San Road. Allí encontrarás más occidentales que asiáticos por metro cuadrado, mucha cerveza, insectos para probar cuando ya no recuerdes quien eres, y fiesta hasta bien entrada la noche.

 

MASAJE TAILANDÉS

En Bangkok probamos por primera vez el masaje Thai. Los verás por toda la ciudad, y suelen cobrar 200 baht (6 dólares) por hora. Nosotros fuimos al Baan Sabai Thai Massage, que queda en el número 46 de la Soi Samsen 6, muy cerca del hostal donde paramos. Si has estado caminando duro, te sentará muy bien.

 

MUAI THAI (BOXEO TAILANDÉS)

Una de las cosas que más nos gustó de Bangkok fue descubrir el Muai Thai o Boxeo Thailandés. No nos gusta la violencia, ni el boxeo, pero vimos varios combates en el centro comercial MBK y nos encantó el ritmo de los boxeadores (parece que bailan), sus rituales antes de iniciar las peleas, y la forma en que se abrazan y respetan al final de la lucha. Incluso se sonríen. No sé si pensarán ‘te voy a romper la crisma’, pero nos gustó.

Después de esta introducción quisimos ir a ver un combate en el Ratchadmnoen Boxing Stadium, donde nos habían recomendado huir de los asientos para extranjeros y buscar los más baratos, junto a los corredores de apuestas. Parece que ahí está el espectáculo alternativo. Pero el día que fuimos estaba cerrado. El estadio solo abre los días lunes, miércoles, jueves y domingos, y los combates comienzan a las 18.30 hs. Los precios varían entre 500 baht (15 dólares) y 2000 baht (60 dólares), al costado del ring.

 

VISADO DE MYANMAR EN BANGKOK

La embajada de Myanmar en Bangkok está en Surasak. Si estás alojado en la zona de Samsen Road puedes llegar en transporte fluvial. Bajate en Sathom, y de allí puedes caminar. Está a solo 10 minutos siguiendo el recorrido del Sky Train. Para el visado te pedirán fotocopia del pasaporte, 2 fotos, y rellenar un formulario. Te darán número para atenderte. Cuando te atiendan, tendrás que desembolsar 800 baht por visado y pasar a buscar tu pasaporte con el visado listo 2 días más tarde. También puedes optar por el servicio de un día o del mismo día, pero sale más caro.

Cerca de la embajada de Myanmar, al final de la calle donde está la puerta para los visados, hay un templo hindú. Es completamente distinto de todos los templos que habrás visto en Bangkok porque… es hindú.

El Museo de Bangkok no está muy lejos tampoco, y la entrada es gratuita. No hay mucho para ver, pero si estás por la zona, vale la pena entrar.

Visados de turismo para entrar en Myanmar
Visados de turismo para entrar en Myanmar

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El 20 de junio del año 2000 partimos de Barcelona para dar la vuelta al mundo en 4 años en una furgoneta 4×4 que con el tiempo terminamos bautizando como La Cucaracha. ¿Por qué? Porque se mete por todos lados y porque ¡creemos que es capaz de sobrevivir a una bomba atómica! Desde entonces ya recorrimos el sur de Europa, Oriente Próximo, África de norte a sur y América desde Ushuaia hasta el Océano Ártico, en el norte de Alaska y Canadá. Desde el año 2007 compartimos datos e historias en el blog (o la web) de La Vuelta al Mundo en 10 Años, en www.viajeros4x4x4.com. Pablo ya tiene escritos 3 libros en castellano (Anna se los lee 20 veces antes de publicarlos), El Libro de la Independencia, Por el Mal Camino e Historias en Asia y África, y uno en inglés: The Book of Independence y escribe artículos para revistas como Overland Journal y OutdoorX4. Anna hace collares y pulseras de macramé que venden en las ferias de 4×4 a las que asisten para dar charlar y conferencias.

Han participado de la Feria del Libro de Guadalajara (México), de la Feria del Libro de Guayaquil (Ecuador), de Sant Jordi en Barcelona, de la Overland Expo de Arizona y han dado charlas y conferencias en muchísimos lugares, entre los que se encuentran el Club de Creativos de España y el Museo de Arte de Puerto Rico.

¿Cuándo terminará el viaje? El viaje no termina. El viaje es la vida.




Historias para viajar por Estados Unidos

Delicate Arch, en Arches National Park, es uno de los arcos más extraordinarios que haya visto en mi vida.

Estados Unidos es un país muy grande. En 6 meses, y siendo optimistas, quizás recorrimos menos del 10% del territorio. Bastante de California y un poco de Utah, Arizona, Nevada, Oregón, Washington y Alaska. Queda mucho por ver, mucho por conocer y muchos kilómetros de ruta por compartir. Ahí estaremos, en los cruces de caminos de Norteamérica, durante 2012 y quizás durante todo 2013.

A mediados de 2014 seguimos recorriendo Estados Unidos y Canadá y calculamos seguir en la zona todo 2015!

Estas son las historias.

  1. Documentos para viajar por Estados Unidos
  2. Doce consejos para cruzar la frontera de Estados Unidos
  3. Enamorado de una chica llamada Nueva Orleans
  4. Lugares para conocer antes de morir: Nueva Orleans
  5. Travesía en kayak por los Everglades de Florida
  6. El Mosquito: El Predador más Sanguinario de Norteamérica
  7. Lugares para conocer antes de morir: Museo de Naves Espaciales de la NASA, Cabo Cañaveral, Florida
  8. Lugares para conocer antes de morir: Parque Nacional de Yellowstone
  9. Lugares para conocer antes de morir: Tierra de Cañones
  10. Primeras sensaciones en Estados Unidos
  11. Lugares para conocer antes de morir: Las Vegas
  12. Guía para casarte en Las Vegas
  13. Lugares para conocer antes de morir: fotografías de la costa pacífica de Alaska
  14. La Ruta hacia el Ártico 1: A un millón de años luz de casa
  15. La Ruta hacia el Ártico 2: Cómo evitar que te coman los osos
  16. La Ruta hacia el Ártico 3: En algún lugar, llegando a Prudhoe Bay, Alaska
  17. La Ruta hacia el Ártico 4: La Dalton Highway
  18. La Ruta hacia el Ártico 5: Y aquí termina América
  19. La Ruta hacia el Ártico 6: Fotografías de la Dalton Highway 1
  20. La Ruta hacia el Ártico 7: Fotografías de la Dalton Highway 2
  21. La Ruta hacia el Ártico 8: Bienvenido a Deadhorse, bienvenido a Prudhoe Bay
  22. La Ruta hacia el Ártico 9: Fotografías de Deadhorse, final de la ruta Panamericana en Alaska
  23. La Ruta hacia el Ártico 10: Guía para llegar al final de la ruta Panamericana en América del norte
  24. Blue Ridge Parkway: El paraíso de los motociclistas y viajeros sobre ruedas
  25. Cuando el sueño americano se convierte en pesadilla
  26. El movimiento de las placas tectónicas lleva a Estados Unidos cada vez más al oeste
  27. Urgente: nos casamos (en Las Vegas)
  28. Historias de la boda en Las Vegas
  29. Fotografías de la boda en Las Vegas
  30. Death Valley: el Mengel Pass, no lo vuelvo a hacer con la furgo
  31. Death Valley: videos del cruce del Mengel Pass
  32. STORIES IN ENGLISH
  33. La Overland Expo de Arizona
  34. Gracias Estados Unidos
  35. ¡Hay música en la calle! Música en Nueva York
  36. ¡Hay música en la calle! Música en Las Vegas
  37. ¡Hay música en la calle! El violinista que enamoro a los yonkis de Nueva Orleans.

Mapa de Estados Unidos de La vuelta al mundo en 10 años