317- Streptococcus Pyogenes, la bacteria comedora de carne | SALUD EN VIAJE

Hasta los amigos que me conocen bien deben pensar que me golpeé la cabeza y me volví idiota. ‘¿Cómo puedes estar tan contento de haberte contagiado esa mierda de bacteria asesina?’ me preguntaban con la boca entreabierta, el labio inferior caído, los ojos pasmados.

Ellos no son viajeros, son gente normal, dedicada a su familia, a su trabajo y a la seguridad de una vida sin sobresaltos exóticos, más allá de la política, la economía y la búsqueda de la felicidad, donde sea que se encuentre. Yo me sentía exultante. Durante el último viaje por el Sudeste Asiático había pillado algo lo suficientemente raro como para sorprenderme y aprender algo nuevo. Una bacteria comedora de carne. De mi propia carne. Espectacular. Lo sentí como una medalla.

Al principio no le había hecho demasiado caso. Un grano con una corona de pus encima de la rodilla, que se infectó en algún lugar entre Camboya y Vietnam. Yo seguí manejando mi Hongda Win (sí, las imitaciones fabricadas en China van con G) camino a Ho Chi Minh como hago siempre, escuchando a mi cuerpo. Pero algo estaba pasando, ya que el agujero con forma de pequeño cráter exactamente circular comenzó a hacerse más grande, hasta alcanzar el tamaño de la uña del dedo meñique de la mano. Yo hacía lo de siempre: apretar para sacar la infección, y lavar cada día con agua y jabón.

Una semana más tarde llegamos a Barcelona y empecé a ponerme yodo, y luego agua oxigenada, con la intención de matar el origen de la infección de una u otra manera. En ese momento ya había comenzado a sospechar que aquello era algo más que una simple picada de mosquito exótico. Los peores presentimientos se confirmaron cuando una mañana mi muslo empezó a crecer, a ensancharse y calentarse en una fiebre localizada. Al rato, cuando empecé a cojear, asumí que tendría que ir al médico. En pocos días tenía un vuelo a Buenos Aires y no podía perderlo.

Fui al Centro de Enfermedades Tropicales de Barcelona, en la Avenida Drassanes. Ellos tienen mucha más información sobre mi salud que mi médico de cabecera. Me recetaron pastillas que debía tomar cada ocho horas, 600 miligramos de Ibuprofeno para bajar la hinchazón y antibióticos con una combinación de Amoxicilina (500 mg.) y Ácido Clavulánico (125 mg.), mientras me hacían chequeo completo, incluyendo sangre y heces.

Por la tarde la pierna se me hinchó aún más y la herida comenzó a abombarse, pero hacia dentro. La piel alrededor de la herida se había secado y empezaba a escamarse, como cuando vas a perder la capa externa después de unos días de mucho sol. Busqué una bolsa de hielo y la apliqué directamente sobre la piel. A la media hora la hinchazón comenzó a bajar. El hielo siempre sirve.

A la mañana siguiente volví al Centro de Enfermedades Tropicales para pedirles algo más fuerte. ‘Toma un comprimido cada 6 horas en lugar de cada ocho horas mientras esperamos los resultados. Te los enviaré por email por si no mejoras y necesitas mostrárselos a otro médico por allí.’

La bomba cayó cuando ya estaba en Buenos Aires.

‘Lo que tienes es una infección por Streptococcus Pyogenes, no un Staphylococcus. Por tanto el tratamiento que estás tomando puede servir o no, aunque sería mejor la penicilina.’

Decidí seguir el tratamiento que había comenzado, no estaba tomando aspirinas, estaba tomando antibióticos. Lo publiqué en Facebook pensando que simplemente sería un bicho distinto, pero un amigo paramédico y bombero en Estados Unidos, Fernando Rivero, me envió inmediatamente este mensaje: ‘Cuidate YA que la Streptococcus Pyogenes puede causar muchos otros problemas. Puede atacar los riñones y empezar a destrozar la piel y los músculos de la pierna. Se trata con penicilina y Clindamycin. No esperes que puede ser muy serio! Esa es la bacteria que causa necrotizing faciitis, aquí la llamamos flesh eating bacteria! Tratate y cuidate!

‘Flesh eating bacteria’, la… ¡bacteria comedora de carne! Abrí los ojos un poco más, como si un terror diminuto e invisible se hubiera apoderado de mi destino. Inspiré profundamente y sonreí. ¡Guau! ¡Espectacular! Salí a la calle y respiré feliz: las enfermedades raras son las heridas de guerra, las medallas del viajero.

Anna había incubado los huevos de una mosca en su brazo durante el viaje por Zimbabue. Yo había tenido un principio de tuberculosis en África, había sufrido la Larva Migrans Cutánea entre Guyana y Venezuela y ahora tenía una ¡¡¡¡BACTERIA COMEDORA DE CARNE!!!!

Siete días después de ir al médico y tomar el antibiótico religiosamente cada seis horas la pierna ha vuelto a su tamaño normal. La herida está cicatrizando y la piel ha recuperado su color y elasticidad normal. Ahora solo me queda terminar el tratamiento, que no sobre ni una sola pastilla. Es la ley del antibiótico, llegar hasta el final, no darle una sola oportunidad a la bacteria para recuperarse y volver al ataque, reforzada y resistente.

 

TRATAMIENTO, TOMAR UNA PASTILLA CADA 8 o 6 HORAS

  • Siempre, siempre, ir al médico, que te enviará a hacer los análisis necesarios y te dirá qué tratamiento debes seguir. Nunca te automediques a no ser que estés aislado en la Luna y no tengas la posibilidad de consultar con un especialista.
  • Ibuprofeno de 600 mg. para bajar la inflamación.
  • Penicilina (o pastillas con una combinación de 500 mg. de Amoxicilina y 125 mg. de Ácido Clavulánico).

 

CONSECUENCIAS

Estas son las fotografias menos violentas de los resultados de infectarte músculos y piel con el Streptococcus Pyogenes. Las encontré en páginas de medicina. Que no te pase nunca, y si pasa, ¡que nunca llegue a esto!

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Más información en Wikipedia y en este artículo de elmundo.es

Si te gusta el morbo y quieres ver fotografias mas fuertes, entra en este enlace.

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El 20 de junio del año 2000 partimos de Barcelona para dar la vuelta al mundo en 4 años en una furgoneta 4×4 que con el tiempo terminamos bautizando como La Cucaracha. ¿Por qué? Porque se mete por todos lados y seguro que… ¡es capaz de sobrevivir a una bomba atómica! Desde entonces recorrimos el sur de Europa, Oriente Próximo, África de norte a sur y América desde Ushuaia hasta el Océano Ártico, en el norte de Alaska y Canadá.

Desde el año 2007 compartimos datos e historias en el blog (o la web) de La Vuelta al Mundo en 10 Años, en www.viajeros4x4x4.com. Pablo ya tiene escritos 3 libros en castellano, El Libro de la Independencia, Por el Mal Camino e Historias en Asia y África, uno de los cuales ya fue traducido al inglés, The Book of Independence. Pablo también escribe artículos de viaje y aventura para revistas como Overland Journal y OutdoorX4. Anna trabaja en la edición de los libros y los articulos y hace collares y pulseras de macramé.

Participaron de la Feria del Libro de Guadalajara (México), de la Feria del Libro de Guayaquil (Ecuador), de Sant Jordi en Barcelona, de la Overland Expo de Arizona y han dado charlas y conferencias en muchísimos lugares, entre los que se encuentran el Club de Creativos de España y el Museo de Arte de Puerto Rico.

¿Cuándo terminará el viaje? El viaje no termina. El viaje es la vida.




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105- Lugares para conocer antes de morir: Arribada masiva de tortugas en la playa de Ostional, Costa Rica

Arribada masiva de tortugas lora a la Playa de Ostional, Costa Rica

Una vez al mes, durante dos, tres o cuatro días, la playa de Ostional es la base de un encuentro espectacular, único, que asombra a todos los afortunados que pasaban por allí. Días antes de la luna nueva, una flota de miles de tortugas lora llegan a tierra para desovar en el mismo sitio donde nacieron.

Están agotadas y son tantas, y tantas, y tantas, que las autoridades de la Reserva Nacional Ostional permiten la recolección de huevos para consumo a los vecinos de la comunidad durante los primeros dos o tres días.

Esto que parece una barbaridad tiene una explicación sencilla: cada tortuga deposita aproximadamente 100 huevos en un nido que excavan en la arena. Al haber tantas tortugas, las que llegan más tarde hacen un agujero donde ya hay otro nido y rompen sus huevos convirtiendo la playa en una enorme tortilla nauseabunda de moscas, yema de tortuga nonata e infecciones.

(Consecuencia: el huevo frito de tortuga no tiene nada que ver con el huevo frito de gallina. Es pura yema y muy espeso, casi como mantequilla)

(Paradoja curiosa: en el país más conservacionista de América es legal comer huevos de tortuga)

(Propuesta mientras tanto:  sin duda, sería mejor meter los huevos en incubadoras y llevarlos a otras playas donde no haya tortugas…) (Problema: la tradición local de comer huevos de tortuga porque supuestamente le da mayor potencia sexual al hombre)

Nosotros solo conseguimos ver unas 50 tortugas lora llegando juntas a la una de la mañana. Y solo 50 tortugas, les aseguro, ya es un espectáculo emocionante.

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82- Cómo cambiar dinero en el mercado negro de Venezuela

La Vuelta al Mundo en 10 Años, viajeros4x4x4

Aquí encontrarás datos que no están en ninguna guía, sobre todo, porque rozan o entran en el terreno resbaladizo de lo que podría ser ilegal. Son trucos, trampas que vamos descubriendo en el camino, grietas en las normas establecidas que juegan a nuestro favor, el de todos los viajeros. Que aproveche.

Advertencia: existen muchos timos en el mundo y la gran mayoría fueron inventados alrededor del dinero. Al cambiar dinero en el mercado negro en Venezuela existe el riesgo de que te endosen billetes falsos o te timen de alguna manera dolorosa. Bueno, de alguna forma, el triple sistema cambiario venezolano también es una forma de timo, aunque sea oficial…

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El amigazo Pepe Polo nos había avisado de la existencia de un mercado negro de moneda extranjera en Venezuela. De que hacía años que el valor oficial del dólar y el euro no variaban a pesar de la inflación. Que viajar por Venezuela puede ser más caro que viajar por Japón o Canadá.

Hablando claro, que en enero de 2009 el kilo de cebollas en un supermercado de Puerto Ordaz costaba 7 euros o 10 dólares si cambiabas tu dinero en un banco o en una casa de cambio. Algo tan absurdo como que, por el mismo dinero, puedes comprar 520 litros de diesel. Sí, quinientos veinte, five hundred and twenty litros de diesel, my friend

Estas cosas solo pasaban en los libros de García Márquez.

Intentaré ser claro, porque es posible que nunca hayas oído hablar del mercado negro y creas que eso sólo pasa en África.

Hay países donde el gobierno, por el motivo que sea, establece un tipo de cambio fijo e inamovible con alguna de las monedas más importantes del mundo, generalmente con el dólar estadounidense. En el caso de Venezuela, 2,14 bolívares fuertes (Bsf) por cada dólar. El precio de cambio con otras monedas se establece según su variación internacional respecto al dólar. Oficialmente, el euro vale entre 2,80 y 3,10 Bsf, lo mismo que hace siete años.

Este sistema oficial ignora la inflación, por lo cual, con los mismos dólares o euros un extranjero cada día compra menos cosas. Siguiendo esta regla de tres, los venezolanos cada día podrían comprar más dólares con su salario, que supuestamente se ajusta según la inflación. Eso sería cierto si los venezolanos no necesitaran una autorización especial del gobierno para comprar dólares. Pero sí la necesitan. Y en el caso de obtenerla, tampoco pueden comprar la cantidad de dólares que quieran.

Entonces, si un venezolano necesita dólares o euros para importar mercaderías o viajar al extranjero y no tiene la autorización del estado, busca en el mercado negro, el mercado paralelo de divisas. Ese mercado, al ser espontáneo y estar regulado por la oferta y la demanda, marca el tipo de cambio real de los bolívares venezolanos.

En julio de 2009, los bancos pagan aproximadamente 3,08 bolívares fuertes por euro. En el mercado negro pagan 9,50 Bsf, más de 3 veces más. La misma relación se da respecto al dólar. Son precios que jamás encontrarás en un banco o en un cajero automático.

Para conocer el cambio actual del bolívar fuerte contra el dólar en el mercado negro entra en http://liberal-venezolano.net/dolar. Para saber el cambio paralelo en relación al euro ve a http://liberal-venezolano.net/euro. Nunca conseguirás exactamente ese precio, descuenta aproximadamente un diez por ciento.

 

DÓNDE CAMBIAR TU DINERO

No es fácil conseguir este cambio pero tampoco es imposible. Si el vendedor sugiere ir a cambiar a un sitio más privado debido a que es ilegal, sospecha. Todo el mundo está acostumbrado a cambiar de frente, a plena luz del día. No pasa nada. Cambia primero una cantidad pequeña de dinero para comprobar que el sistema funciona. Luego, con la confianza, podrás cambiar cantidades mayores.

  • Si llegas a Venezuela vía aérea, te abordarán decenas de cambistas en el aeropuerto de Maiquetía. Llega informado, pregunta a varios, sé simpático, luego decides a quien le cambias.
  • En Caracas supuestamente se puede cambiar frente a la Asamblea Nacional. Si conoces a alguien en el consulado de tu país, pídele que te ayude.
  • Si llegas a Venezuela desde Brasil, puedes preguntar en cualquiera de los comercios de La Línea, casi todos cambian reales por bolívares fuertes al precio del mercado negro.
  • Si llegas a Venezuela desde Colombia, encontrarás cambistas informales en la calle agitando fajos de billetes. Pregunta a varios, sé simpático, luego decides.
  • En San Antonio de Táchira, lado venezolano del cruce por Cúcuta, puedes conseguir cambio aceptable en el Operador Cambiario Fronterizo Gloria, en la esquina de la Av. Venezolana Nº 7-99. Es la misma avenida de entrada, mano izquierda, siete cuadras adelante.
  • También puedes cambiar en la isla Margarita, aunque el cambio que te ofrecerán será muy inferior al cambio del mercado negro o paralelo. En el resto del país es muy difícil encontrar alguien que cambie tus dólares o euros a un precio decente.

O sea, hablando en cristiano: amigos, si insisten en visitar Venezuela en este momento complicado de su historia, no cambien el dinero en los bancos ni saquen de un cajero automático. Sean previsores, tampoco cambien todos los días.

Y buena suerte, a pesar de los problemas, Venezuela sigue siendo un país hermoso.

 

ATENCIÓN

Cuidado con las propuestas de cambio de bolívares que circulan por internet. Suelen proponer el ingreso de dólares o euros en una cuenta bancaria fuera de Venezuela y el retiro de bolívares, más tarde, en una cuenta bancaria dentro de Venezuela. Es un sistema no comprobado y que puede terminar en una estafa.

 

EXTRA

Para comprender un poco más la realidad económica venezolana, copio algunas partes del mensaje que nos envió el amigazo Pepe de viajerosonline.info a mediados de 2008. Gracias! Sin tu ayuda y sin estos datos seguramente no hubiéramos podido conocer Venezuela.

…Respecto a tus preguntas, pues las cosas por Venezuela definitivamente van muy mal, sobre todo las económicas. El costo de la vida se ha puesto terrible. La inflación “oficial” del mes de Mayo ha sido 4% (si, en un solo mes), pero la real “ni se sabe”. Somos el país más inflacionario de América Latina, y el tercero del mundo, sólo superados por Zimbabue y Myanmar, así que prepararos… por ejemplo somos el país de América latina con más muertes violentas.
Todo esto lo provoca la tremenda inflación, que lógicamente golpea más al más pobre, que literalmente tiene que matar para vivir y comer.
Bueno no me extiendo, pero es que como me preguntas asuntos de plata, creo que te debo ir preparando. Aquí los precios no tienen ningún sentido. El que tiene dinero no pregunta el precio y paga lo que sea, y el pobre tampoco pregunta porque de cualquier manera no podrá ni pagar los alimentos que necesita su familia (los alimentos es lo que más se ha encarecido en el país). El problema es que todo está regulado y nadie puede vender un producto que cuesta más caro producirlo o importarlo de lo que luego lo va a poder vender, así el mercado negro y la corrupción reinan.
Podrás y deberás cambiar en el mercado negro en la frontera (con el cambio oficial, ni los herederos de Onassis viajarían por aquí). Supongo que entrarás por Cúcuta, no es ningún problema, la gente va con manojos de billetes en la calle para que sepas que cambian. Lógicamente es arriesgado porque es ilegal, pero hay que hacerlo. El problema cuando algo es ilegal es que tiendes a esconderte e ir rápido. NO LO HAGAS, es ilegal, pero es normal, tómate tu tiempo en contar los billetes. Yo te informaré del cambio paralelo que debes intentar conseguir cuando llegue el día. En esta web puedes estar al día: http://bonosvenezuela.blogspot.com/ , siempre se consigue algo menos que lo que ahí pone, pero es la referencia.
Entre la frontera y Caracas NO SE PUEDE CAMBIAR, no hay donde, así que cambia lo que necesites para llegar a Caracas. Aquí se cambia en el centro frente a la Asamblea Nacional. Yo consigo un buen cambio y no lo hago en la calle sino algo más sofisticado, a través de una compañía. Les hago una transferencia a una cuenta en el extranjero y ellos me la abonan a mi cuenta en bolívares, o me dan un cheque si requiero efectivo. Por supuesto cuando estés aquí yo te ayudaré con este tema.
No he oído de casos que timen, pero tampoco quieras ser el primero, así que ve con cautela. Tampoco hay bolívares falsos que yo sepa. Si debes saber que desde primeros de año, se cambiaron las monedas y billetes en el país, y hasta nueva orden circulan legalmente ambas.
1000 bolos de antes, es 1 Bolívar Fuerte de ahora, y se expresa así: 1 Bsf. Vamos que solo han quitado 3 ceros al bolívar, por lo que te encontrarás por ejemplo un billete legal de 1000Bs, que solo vale 1 Bsf…