184- La ruta hacia el Ártico 9: Fotografías de Deadhorse, final de la ruta Panamericana en Alaska

Encuentra la historia completa de la llegada de La Vuelta al Mundo en 10 Años a Deadhorse / Prudhoe Bay, Alaska, en www.viajeros4x4x4.com. Furgo. La Cucaracha. Ártico. Petroleo. Contenedor. Vehículos en frío

Aquí hay otra buena tanda de fotos sobre Deadhorse, final de la ruta Dalton y de la ruta Panamericana en el extremo norte de norteamérica. Esta vez en formato casi FOTO NOVELA.

La historia completa sobre Deadhorse/Prudhoe Bay, el pueblo más cercano al Polo Norte donde puedes llegar por ruta está en La Ruta hacia el Ártico: Bienvenidos a Deadhorse, bienvenidos a Prudhoe Bay.




164- Sueños de Tijuana Dreams

Cruce de frontera en Tijuana, México, con Estados Unidos. Sombras

Cada día, cientos de miles de personas de cinco continentes, se acercan a la frontera entre México y Estados Unidos en busca de una oportunidad. Muchos se estrellan, muchos lo consiguen, muchos se quedan y continuarán haciendo planes durante el resto de su vida.

Tijuana se ha convertido en el ícono de la frontera de los sueños. De los  buenos sueños, y de las pesadillas. Welcome to Tijuana.

(Gracias a Isabella Soltani por escribirnos, recibirnos y guiarnos por algunos de los laberintos de Tijuana…)




140- De Guatepeor a Guatemala. Guía para Viajar por Guatemala

Mercado de Chichicastenango, guatemala

Por fin, parece que sí, ya era hora. Otro país de mayoría indígena masacrada y humillada, si tomamos en cuenta las disculpas solicitadas por Estados Unidos por contaminar de sífilis y gonorrea a casi mil guatemaltecos en la década de 1940, cuando todo importaba menos. Venimos de una guerra mundial donde murieron millones de personas, a quién le importarán 1000 tipos medio locos de un país llamado Guatemala, diría el responsable a quien nadie le pedirá cuentas ni orinará sobre su tumba.

Decía, otro país de mayoría indígena masacrada donde las piezas comienzan a colocarse en el sitio que les corresponde. Porque si Bolivia es el orgullo nativo del sur de América, quizás Guatemala se encuentre al inicio del mismo camino en Centroamérica. Quizás. Ya es bueno que exista la posibilidad después de décadas de masacres campesinas, de cesión de tierras comunales a corporaciones bananeras internacionales, de golpes de estado militares y asesinatos selectivos de dirigentes comunales.

–          Esto es calidad, lo otro era muerte –me dijo una vendedora de artesanías en el mercado de Chichicastenango, cuando le pregunté acerca de la vida en el pasado y el presente.

Esto por lo menos ya es un paso, ya es dejar Guatepeor para vivir en Guatemala. A pesar de las granadas de mano que las maras tiran en los autobuses de pasajeros de la capital que no pagaron protección.

Estuvimos casi un mes en Guatemala, insuficiente para conocer su alma pero suficiente para escribir una historia acerca del país más interesante de América Central. El más interesante porque a una naturaleza espectacular sembrada de sitios arqueológicos impresionantes y ciudades coloniales extraordinariamente bien conservadas se suma la vida tradicional y orgullosa de los maya quichés, sangre de la premio nóbel Rigoberta Menchú, muchos de los cuales continúan vistiendo a la manera tradicional a pesar de la invasión cultural de camisetas y jeans. Y eso es quererse mucho.

Y no sólo visten, sino que ejercen su ley. Al interior del país, fuera de las grandes ciudades, la justicia indígena marca la pauta de lo bueno y lo malo, de los castigos a cumplir por aquellos que rompen las normas de la comunidad. Ellos, igual que en los pueblos nativos de Bolivia y Perú, saben que la cárcel occidental y blanca sirve de universidad para aquellos que comienzan a delinquir. Y saben que el mejor castigo debe adecuarse a cada uno: si robas te quitan todas tus pertenencias hasta que aprendes a ayudar, o te condenan a trabajar en beneficio de la comunidad y vivir de la comida que los mismos vecinos quieran ofrecerte de buena voluntad. Las pequeñas humillaciones hacen que endereces tu camino.

La justicia indígena es mucho más sabia que la justicia occidental.

Como dice el epitafio de una tumba con forma de pirámide escalonada que encontramos en el cementerio de Chichicastenango: Cortaron nuestros frutos, cortaron nuestras ramas, pero nunca podrán cortar nuestras raíces.

Tuvimos casi un mes, poco tiempo para vivir Guatemala, un país pequeño pero tremendamente rico en sitios que vale la pena conocer. Aquí va una lista de algunos de esos lugares extraordinarios.

Antigua Guatemala: la ciudad colonial más bonita de centroamérica y, quizás, de centro y norteamérica incluyendo México (y eso ya es mucho). El poco tráfico de vehículos ayuda a mantener el espíritu silencioso y pulcro de la antigua capital de Goathemala, sembrado de iglesias semidesmoronadas, calles empedradas y viejas casonas virreinales reconvertidas en hoteles y hostales que huelen a historia.

Volcán Pacaya: hasta la erupción de principios de 2010 era uno de los pocos volcanes en el mundo donde podías acercarte caminando hasta la lava ardiente. El espectáculo estaba garantizado y nadie te hacía firmar un papel evadiendo la responsabilidad por llevarte hasta allí.

Mercado de Chichicastenango: otro mercado indígena, pensé antes de verlo y vivirlo. Pero no, el mercado Quiché de los miércoles y sábados en Chichi es EL mercado. Es imperdible la visita al cementerio del pueblo, mezcla de tradiciones cristianas, mayas y hasta de ¡halloween!

Lago Atitlán: hay otros lagos de color verde rodeados de montañas y volcanes en centroamérica, pero este es una de las joyas de Guatemala. Casi todos los extranjeros van a Panajachel, pero hay muchos otros pueblos que valen la pena tomar como base para explorar el lago en bicicleta o transporte público.

Semuc Champey: esto es distinto. Porque Semuc Champey es un puente natural de trescientos metros de largo por cuarenta metros de ancho que se formó al derrumbarse una pared de la montaña. Entonces el río que siempre surcó el valle horadó la piedra caliza hasta construir un túnel bajo la superficie. Y el agua de los manantiales que bajan por los lados cargados de sedimentos formó una serie ininterrumpida de piscinas naturales color turquesa donde nadar rodeado de pequeñas cascadas y montañas verticales.

Sitio arqueológico y parque nacional Tikal: es uno de los Lugares para ver antes de morir. Con eso ya está todo dicho.

No estuvimos en la ciudad negra de Livingstone en el Caribe, ni pudimos ver las estelas de Quiroga ni las playas del océano Pacífico ni hacer cave tubbing en las montañas cercanas a la frontera con Belice. Quedaron pendientes. Porque Guatemala es uno de esos pocos países donde volveremos en otro viaje. Sin duda.




122- Una casa en el desierto | EGIPTO.

La Vuelta al Mundo en 10 Años - Viajeros4x4x4

Todos los caminos del mundo comienzan en la puerta de tu casa. Da igual que tu casa se mueva y te deje a la entrada de desiertos inolvidables que se apropian de tus sueños y de tus pesadillas más hermosas, esas que se repiten mientras la parte más sensible de tu cerebro repite no quiero despertar, no quiero despertar. Es tu casa, aunque tenga cuatro metros cuadrados, aunque no tenga baño ni ducha, aunque la cocina se reduzca a una humilde bombona de dos kilos de gas.

Qasr, en el Sáhara Libio, al oeste del Nilo, había conseguido la magia de llevarme de vuelta a los pueblos olvidados, llenos de túneles y en proceso constante de deconstrucción, al escenario de El cielo protector de Bowles y Bertolucci. Era una historia que no era mía, pero que a partir de ese momento se instalaba para siempre en algún sitio del cuerpo, entre el corazón y la cabeza, entre Buenos Aires y Barcelona.

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Esa es la historia que hay detrás de la fotografía de nuestra casa en el desierto del Sahara. Haz click en ella para ampliarla. El texto es un extracto de ‘El Libro de la Independencia’, de la serie La Vuelta al Mundo en 10 Años, y dice:

-¿Por qué no? -le dije. -Juntamos nuestros ahorros, alquilamos el apartamento para pagar la hipoteca, compramos una furgo 4×4 usada pero en buen estado para vivir dentro y nos inventamos algún trabajo para ganar algo de dinero en el camino. Sí, es una locura, pero será una locura por lo inusual, no por lo imposible.

 




115- Las garras del Namib, Sossusvlei | NAMIBIA

La Vuelta al Mundo en 10 Años - Viajeros4x4x4

Sossusvlei es el único sitio por donde puedes asomarte al interior del desierto del Namib. Siempre hay turistas pero es muy fácil evitarlos: caminas para otro lado y llegarás a lugares de otro mundo.

La Vuelta al Mundo en 10 Años - Viajeros4x4x4

Haz click en la fotografía de los árboles del Namib para ampliarla. El texto es un extracto de ‘El Libro de la Independencia’,  de la serie La Vuelta al Mundo en 10 Años, y dice:

Sus últimos años habían sido buenos y tranquilos. Apacibles. Provincianos. Aburridos. Era lo que buscaba al huir del bullicio y las rabietas de Sidney, detener una vida que le estaba pasando por encima. Pero también se había dado cuenta que, acostumbrado al ritmo de la ciudad, la vida en ese pueblo idílico era exactamente igual a como imaginaba la muerte.

Para ver más fotografías dispara aquí.