334- Cómo extender la visa de ESTADOS UNIDOS sin salir del país | GUÍAS

El viajero frente al Delicate Arch en Arches National Park. Viajeros4x4x4

Estados Unidos es un país muy grande. Enorme. Entre Nueva York y Los Ángeles hay 4520 kilómetros. De Miami a Anchorage, en Alaska, hay nada más y nada menos que 7979 kilómetros. Una burrada. Y eso sin contar las islas ni la enorme cantidad de lugares espectaculares que hay en el camino y en los que debemos parar. ¿Es posible recorrer Estados Unidos en un solo viaje? No, sin duda. Entonces, ¿cómo hacer para quedarnos más tiempo? ¿Cómo extender la visa de Estados Unidos, y conocer un poquito más si solo tengo una oportunidad de viajar allí?

Con el formulario I-539 y un poquito de astucia es posible. Pero empecemos por el principio, con los Documentos que necesitas para viajar a Estados Unidos. Todas las personas que viajan por turismo a Estados Unidos obtienen un visado B-2 al cruzar la frontera por tierra, mar o aire. Los que viajan por negocios consiguen el B-1.

1- Ciudadanos de países que no necesitan visado previo. Aquí entran la mayor parte de los países europeos, Australia, Brunei, Corea del Sur, Japón, Nueva Zelanda, Singapur, Chile y Taiwan. Deben rellenar el formulario ESTA por Internet un par de semanas antes de viajar a Estados Unidos. Una vez en la frontera, y suponiendo que todo está en regla, te darán un visado de 3 meses. Casi siempre. (Pueden darte el visado por menos tiempo, pero eso es a consideración del oficial de frontera, quien tiene la última palabra sobre si puedes o no entrar al país).

Historia: “en una ocasión entrábamos por barco desde la Isla de Vancouver a la Olympic Peninsula, frente a Seattle, y Anna acababa de renovar el pasaporte. Curiosamente en España, cada vez que renuevas tu pasaporte, te dan un número nuevo, que por supuesto no aparece en los registros de Estados Unidos. El oficial fue muy amable -imagino que la inminente partida del ferry habrá tenido que ver- y ayudó a Anna a completar un nuevo ESTA allí mismo, en la oficina de migración de Estados Unidos en territorio canadiense”.

En el caso de que pertenezcas a este grupo y quieras tener una visa que te permita quedarte en el país por hasta seis meses, deberás solicitar una entrevista personal en el consulado de Estados Unidos de tu país antes de viajar. Busca en la página de internet de la embajada de Estados Unidos en tu país y allí aparecerán el coste (se paga por adelantado con tarjeta de crédito) y los documentos mínimos que necesitas llevar. Allí deberás enseñar documentación que demuestre tu arraigo en tu país. Vamos, datos que demuestren que sólo quieres vivir un gran viaje por su tierra y no te interesa ponerte como una vaca comiendo carne llena de hormonas por el resto de tu vida. Presentar algún título de propiedad, un resumen de cuenta bancaria con unos cuantos ceros, alguna inversión o proyecto en tu país, blogs de viaje y familiares directos que se quedan en casa como rehenes (pareja o hijos), son muy recomendables.

2- Ciudadanos de países que necesitan visado. A los habitantes del resto de países del mundo no les queda más remedio que solicitar una entrevista personal en el consulado de Estados Unidos de su país de origen, pagar por la entrevista y llevar todos los documentos necesarios que demuestren tu arraigo en tu país. Igual que en el párrafo anterior, lleva títulos de propiedad, cuenta bancaria, trabajo fijo, inversiones, proyectos, blogs de viaje, familiares directos que se quedan como pareja o hijos… todo sirve para que no sospechen que quieras quedarte a vivir en su país.

Tip: Si quieres viajar y te falta algo de bulto en la cuenta bancaria, no temas ser [email protected] con la gente que te quiere y pedirles prestado para conseguir un nuevo resumen de cuenta con algún número extra. Antes de irte se lo devuelves. Todos los detalles ayudan.

Ruta Denali, en Alaska - Viajeros4x4x4
Ruta Denali, en Alaska –

Bien, ya estamos dentro de Estados Unidos y queremos extender la visa. ¿Cómo hago?

Llevamos unos meses viajando por Estados Unidos. Los días pasan volando y de repente nos encontramos con que nuestro visado está a punto de caducar. Una de las Cuatro situaciones que pueden convertir tu viaje a Estados Unidos en una pesadilla sería quedarte dentro del país con el visado caducado. Y más aún ahora, teniendo en cuenta la política migratoria del nuevo gobierno de Estados Unidos.

La primera opción es salir a México o Canadá y volver a entrar a Estados Unidos al día siguiente. Suele funcionar, a no ser que el oficial de migración te pregunte si volviste a tu país desde tu última salida de Estados Unidos, ayer o anteayer. Es un requisito que pueden hacer valer. En ese caso una respuesta válida puede ser que vas a volar tal día desde el aeropuerto de X (pon aquí el nombre de la ciudad que prefieras). Si viajas en vehículo, éste se quedará en casa de unos amigos en XX (pon aquí el nombre de la ciudad donde viven tus amigos, reales o imaginarios).

Volver a entrar después de un visado de 3 meses no debería ser un problema si te toca un oficial de migración humano, que entiende que tu interés siempre es conocer su país. Una tercera renovación ya es más difícil. ¡No olvides los Doce consejos para cruzar la frontera con Estados Unidos y Canadá.!

Como extranjero se supone que puedes pasar un máximo de seis meses por año calendario en Estados Unidos. Como ya comenté, eso depende del oficial de migración que te atienda y de cómo juegues con las fechas. Si esa persona ha pasado una mala noche, se ha peleado con su pareja, hace tiempo que no va al baño ni tiene sexo, su equipo favorito ha perdido o tiene un especial sentido del deber, prepárate. Esa persona querrá hacerte cumplir cada coma y párrafo de la ley. Sólo lo podrás convencer con confianza y el beneficio de la duda.

Tip: siempre que estamos entrando en Estados Unidos o Canadá, intentamos evitar a los oficiales de migración latinos o asiáticos. Son los más exigentes y suelen indagar bastante más en tus intenciones de viaje que los oficiales blancos. 

Ten en cuenta que tu visa no deja de correr si sales de Estados Unidos por tierra. O sea, si viajas hacia Alaska, tu visado de Estados Unidos sigue vigente y comiéndose los días si sales a Canadá, o México antes de su vencimiento! Recuerda: correr en Alaska es una pena.

Horseshoe Bend, Arizona - Viajeros4x4x4
Horseshoe Bend, Arizona

Entonces, ¿cómo extender la visa de Estados Unidos?

Si pasaste el filtro de la entrevista personal en el consulado de Estados Unidos, y te han dado el visado con el que puedes permanecer 6 meses sin la obligación de salir del país, hay una manera de quedarte más tiempo de forma legal.

¡Bienvenido emprendedor o emprendedora, al país de los negocios!

Se trata del formulario I-539, que sirve para cambiar o extender tu estatus oficial como no inmigrante.

La mejor manera de presentar este trámite es con un proyecto económico que requiere tu presencia durante un plazo de tiempo mayor que el que te dieron al entrar a Estados Unidos. Un posible negocio de importación de algún producto típico de tu país siempre suena lógico.

Para darle validez necesitarás dar información veraz y comprobable de los motivos que hacen necesaria la extensión del visado. (Que solo quieres viajar, ya lo sé, pero las cosas son como son). Te sirven el contacto de tu amigo fabricante en tu país de origen que quiere exportar a Estados Unidos, cartas de intención nombrándote como representante, muestras de producto, resúmenes de cuenta donde puedan constatar que tienes el dinero para mantenerte en el país y todos aquellos detalles que puedan ayudar a tu historia.

Puedes encontrar más información oficial (en inglés) en la página principal del formulario I-539. También hay aquí algunas instrucciones extras que te pueden servir. En este otro enlace te dicen qué documentación aportar y cuánto cuesta el trámite, y aquí, dónde debes enviar la información. No olvides que recomiendan iniciar la solicitud por lo menos 45 días antes de que expire tu visado.

En principio se puede hacer todo el trámite por internet, pero a veces es mejor imprimir todos los papeles, preparar una linda carpeta, incorporar las muestras, y utilizar el viejo correo, el U.S. Postal Service. Esta es la dirección donde debes enviar todo:

USCIS
P.O. Box 660166
Dallas, TX 75266

Aguas termales en Yellowstone National Park - Viajeros4x4x4
Aguas termales en Yellowstone National Park

CÓMO EXTENDER LA VISA DE ESTADOS UNIDOS. RESUMEN DE LOS PASOS A SEGUIR

En conclusión, lo que se tiene que mandar a USCIS para hacer una solicitud de extensión o cambio de estatus migratorio es:

1- Formulario I-539, con la información adicional necesaria para apoyar tu historia.

2- Formulario I-94, copia del papelito que te ponen en el pasaporte cuando entras a Estados Unidos. También lo puedes descargar de internet, junto con tu historial de entradas y salidas del país

3- Fotocopia de tu pasaporte.

4- Cheque con el importe a pagar, en el caso que conozco fueron 290 dólares por persona, pero puede variar. El cheque se puede hacer en el mismo U.S. Postal Service desde donde enviarás la información por correo.

A partir del momento en que lo envías (y guardas todos los comprobantes) puedes permanecer legalmente en Estados Unidos hasta recibir una respuesta, que suele ocurrir tres meses más tarde. A partir de ese momento tienes un mes para dejar el país. Total: 2 meses y medio extras en Estados Unidos, como mínimo. Siempre lleva los documentos adecuados que comprueben tu situación migratoria. Que no está el horno para bollos.

Finalmente, utiliza esta información para hacer lo correcto. Las autoridades son muy puntillosas con las formas así que disfruta, pórtate bien y disfruta el viaje, que vale la pena perderse por los bosques de Idaho, la carretera 395 de California, el planeta de arcos y cañones de Utah, las tierras del BLM (Bureau of Land Management) y su espectacular colección de Parques Nacionales.

Aprovecha hasta el último día, piérdete por ahí, disfruta, y que la ruta te acompañe!

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El 20 de junio del año 2000 partimos de Barcelona para dar la vuelta al mundo en 4 años en una furgoneta 4×4 que con el tiempo terminamos bautizando como La Cucaracha. Desde entonces recorrimos el sur de Europa, Oriente Próximo, África de norte a sur y América desde Ushuaia hasta el Océano Ártico, en Alaska y Canadá. En el año 2008 compramos una balsa de madera para descender un río del Amazonas del Perú y en 2016 compramos una moto en Vietnam para recorrer el Sudeste Asiático.

Desde el año 2007 compartimos datos e historias a través de la web VIAJEROS4X4X4.COM. Pablo ya tiene escritos 3 libros en castellano (El Libro de la Independencia, Por el Mal Camino e Historias en Asia y África) y uno en inglés (The Book of Independence) y escribe artículos para revistas como Overland Journal y OutdoorX4. Anna edita los libros y hace collares y pulseras de macramé que venden en las ferias de 4×4 a las que asisten para dar charlas y conferencias.

Han servido de inspiración para un comic de viajes creado en Boston y llamado Pablo and Anna y acaban de reformar un Airstream (su primer vehículo para no viajar), con unos amigos en Baja California, México. También han participado de la Feria del Libro de Guadalajara (México), de la Feria del Libro de Guayaquil (Ecuador), de Sant Jordi en Barcelona, de la Overland Expo de Arizona (Estados Unidos) y han dado charlas y conferencias en muchísimos lugares, entre los que se encuentran el Club de Creativos de España, la Universidad Carlos III de Madrid y el Museo de Arte de Puerto Rico.

¿Cuándo terminará el viaje? El viaje no termina. El viaje es la vida.

La Cucaracha, Mitsubishi Delica 1991 con matrícula de España, volando en el puerto de Colón, Panamá
La Cucaracha, Mitsubishi Delica 1991 con matrícula de España, volando en el puerto de Colón, Panamá



250- Doce consejos para cruzar la frontera con Estados Unidos y Canadá

Después de varios años entrando y saliendo de Estados Unidos y Canadá con la furgo, uno termina dándose cuenta de una serie de detalles que pueden simplificar el fastidioso cruce de la frontera. Siempre será molesto, pero si sigues estas reglas sencillas, la posibilidad de una mala experiencia es mucho menor.

Estos tips sirven para todos, pero principalmente para aquellos que viajan sobre cuatro ruedas, en furgoneta, todo terreno, coche o limousine.

Ten en cuenta que los agentes de migración son seres humanos que se dejan llevar por sus impresiones para intentar adivinar tus intenciones. ¿Viste alguna vez la serie de televisión Lie to me, acerca de un tipo que lee las expresiones del rostro para saber qué ocultas, qué estás pensando? Bueno, pues eso.

    1. Lleva tu vehículo ordenado. Si van a revisar tu vehículo y se encuentran con que está lleno de basura o cubierto hasta el tope de cajas o maletas, es posible que te lo hagan vaciar completamente. Es lo que le pasó a Zulema, una abuela argentina que hace unos años realizó el viaje hasta Alaska con su perro. Llevaba tantas cosas en su todo terreno que no era posible revisar lo que había detrás de la primera línea de cajas. Todavía recuerdo sus puteadas por internet.
    2. Habla en inglés. No importa que la identificación del agente que te atiende diga que se apellida López, Martínez o Pérez. Dentro de lo posible hay que entrar al país hablando el idioma local. Sobre todo en Estados Unidos y Canadá.
    3. No te hagas el simpático, ni el gracioso, ni el amigo. No intentes hacerte amigo del inspector de aduanas o del agente de inmigración. Primero, porque ellos ya tienen sus propios amigos. Segundo, porque por más que creamos que el mundo no debería tener fronteras, ellos se toman su trabajo muy en serio. Y su trabajo es guardar las fronteras de su país. Solo puedes aflojar el rictus formal si ellos comienzan una conversación informal. También son humanos, y puede que les guste viajar.
    4. La primera o segunda pregunta suele ser ‘¿qué viene a hacer a nuestro país?’, o ‘¿adónde se dirige?’. Es tu oportunidad para dejar claro que hace X meses o años que estás viajando y que tu intención es hacer turismo, conocer su país, llegar hasta Alaska o hasta donde quieras. Apréndete 10 lugares por los que puede que vayas a pasar y se los recitas. Tampoco te pases de la raya y les des una lección de geografía.
    5. Ten siempre a mano una dirección en Estados Unidos o Canadá. No importa que no conozcas a la persona que vive allí, para ellos es una casilla importante que hay que rellenar. Además, una dirección en Estados Unidos te ayudará a conseguir el seguro para tu vehículo. Sin dirección es más difícil conseguir un seguro, aunque seas extranjero.
    6. Los agentes de inmigración y aduanas más puñeteros/quisquillosos son los principiantes y aquellos que nacieron en otro país, que inmigraron a Estados Unidos o Canadá y consiguieron su nacionalidad después de muchos años de trabajo. Si sigues las tres recomendaciones anteriores y cruzas la frontera por un paso importante, los blancos suelen plantearse menos dudas que los latinos (nos tocó al entrar la primera vez a Canadá), filipinos (la segunda) o pakistaníes (la tercera, entre Point Roberts y Vancouver, British Columbia).
    7. Nunca cuestiones sus órdenes. Si te dicen que aparques en un sitio determinado, lo haces sin preguntar. Y lo dejas exactamente ahí. Si te piden que abras una puerta, abres esa puerta. Si preguntan qué hay en una caja, les dices lo que hay en la caja. Lee atentamente los carteles que te rodean, en algunos lugares tienes que permanecer dentro de tu vehículo o detenerte en una línea o con una orientación determinada. No llames la atención más de lo indispensable, no vale la pena.
    8. Si tienes un pasaporte por el cual no necesitas un visado previo, no olvides llenar la ESTA por internet. Es un formulario donde das todos tus datos antes de viajar a Estados Unidos. Hace unos meses Anna renovó su pasaporte en España y debería haber vuelto a rellenar el formulario antes de entrar a Estados Unidos. Pero no lo hizo. Ups… Afortunadamente el agente de inmigración tenía un buen día y le permitió rellenar el ESTA en la frontera terrestre con Canadá.
    9. El visado definitivo te lo dan en la frontera, más allá que hayas sacado la visa en tu país de origen o que no necesites una visa previa. El agente que te atiende en la frontera es quien tiene la última palabra. Se amable y paciente. La impaciencia en las fronteras no te lleva a ningún lado.
    10. Si estás viajando, lleva siempre documentos que confirmen tu historia. Puede ser la dirección de una página web o blog donde vas contando tu viaje a medida que avanzas, un resumen relativamente actual del dinero que tienes en tu banco en tu país o el seguro de tu vehículo válido para recorrer Estados Unidos o Canadá. Siempre ayuda tener nombres de ciudades, de países, banderas o mapas en el exterior de tu vehículo.
    11. No vistas como un vagabundo. Sé que la ropa que utilizamos forma parte de nuestra personalidad, pero es importante que esté limpia, que no huela mal. Intenta parecerte a ellos.
    12. Intenta cruzar siempre por pasos importantes. En la frontera entre Estados Unidos y México están acostumbrados a los viajeros, pero no ocurre lo mismo entre Estados Unidos y Canadá. Hay pasos pequeños, casi vecinales, donde siempre les parecerá sospechoso que quieras cruzar por allí. Recuerda que los buenos agentes de frontera están en los pasos importantes, y los malos, los tontos y los inexpertos están en los pasos secundarios. Si tienes todo en orden, estos son los que te pueden crear problemas.

TE VA A INTERESAR: CÓMO EXTENDER LA VISA DE ESTADOS UNIDOS SIN SALIR DEL PAÍS. 

Ahora prepara tu mejor cara de póker y buena ruta. Estados Unidos y Canadá están llenos de lugares increíbles que vale la pena recorrer. ¿Otro consejo? Olvídate de las ciudades, compra el pase anual de Parques Nacionales y salta de Parque Nacional en Parque Nacional sin pagar entrada.

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– ¡OJO! 4 SITUACIONES QUE PUEDEN CONVERTIR TU VIAJE A ESTADOS UNIDOS EN UNA PESADILLA

– DOCUMENTOS PARA VIAJAR POR ESTADOS UNIDOS

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El 20 de junio del año 2000 partimos de Barcelona para dar la vuelta al mundo en 4 años en una furgoneta 4×4 que con el tiempo terminamos bautizando como La Cucaracha. Nuestra casa con ruedas se mete por todos lados y parece capaz de sobrevivir a una bomba atómica. Desde aquel momento recorrimos el sur de Europa, Oriente Próximo, África de norte a sur y América desde Ushuaia hasta el Océano Ártico, en el norte de Alaska y Canadá. En el año 2008 compramos una balsa de madera para descender un río del Amazonas del Perú y en 2015 compramos una moto en Vietnam para recorrer el Sudeste Asiático.

Desde el año 2007 compartimos datos e historias a través de la web VIAJEROS4X4X4.COM. Pablo ya tiene escritos 3 libros en castellano (El Libro de la IndependenciaPor el Mal Camino e Historias en Asia y África) y uno en inglés (The Book of Independence) y escribe regularmente artículos para revistas como Overland Journal y OutdoorX4. Anna edita los libros y hace collares y pulseras de macramé que venden en las ferias de 4×4 a las que asisten para dar charlar y conferencias.

Han servido de inspiración para un comic sobre viajes creado en Boston y llamado Pablo and Anna y acaban de reformar un Airstream su primer vehículo para no viajar, junto a unos amigos de Ensenada, Baja California. También han participado de la Feria del Libro de Guadalajara (México), de la Feria del Libro de Guayaquil (Ecuador), de Sant Jordi en Barcelona, de la Overland Expo de Arizona y han dado charlas y conferencias en muchísimos lugares, entre los que se encuentran el Club de Creativos de España, la Universidad Carlos III de Madrid y el Museo de Arte de Puerto Rico.

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159- Documentos para viajar por México (ACTUALIZADO 12/15)

checkpoint, méxico, campeche

ATENCIÓN: Lamentablemente los requisitos para viajar a cada país dependen del pasaporte con el que vayas a cruzar. Muchos países tienen acuerdos bilaterales que facilitan el cruce de la frontera, otros no. Nosotros sólo te podemos ofrecer la información básica sobre los papeles mínimos que te pedirán en las fronteras de México. Todo lo que sabemos está aquí. Por eso, para información más detallada, recomendamos consultar a la página del Ministerio de Relaciones Exteriores del país que quieras visitar, o su consulado.

  • VISADO: Cuesta entre 20 y 25 dólares, que sólo te cobran cuando llegas al país por tierra y se paga en la frontera (en los pasajes de avión está incluido dentro del precio). Si lo solicitas, el visado es válido hasta por seis meses. Si quieres saber si necesitas un visado entra en la página Do you need visa (en inglés).
  • IMPUESTO DE ENTRADA DE VEHÍCULOS: Entre 50 y 60 dólares. Dura lo mismo que tu visado. Se paga en el puesto de Aduana de la frontera. También hay que pagar una fianza de entre 200 y 400 dólares (depende de la antigüedad del vehículo) que se puede pagar con tarjeta y te devuelven al salir del país, si sales antes del vencimiento de tu permiso. Si sales después no te confiscan el vehículo, pero pierdes la fianza. Baja California (norte y sur) es zona franca, por lo que no es necesario hacer ningún permiso de importación temporal.
  • FUMIGACIÓN del vehículo: El equivalente a unos 5 dólares (solo en las fronteras del sur)
  • El SEGURO es obligatorio para todos los vehículos que circulan por México. Eso sí, la policía nunca lo pide. La primera vez estuvimos viajando por México durante 8 meses sin seguro. Ahora que volvemos a entrar, encontramos una página donde conseguir seguros baratos para México pero solo funciona con vehículos registrados en México, Canadá o Estados Unidos. Entra en www.bestmex.com. Si entras por el paso de San Ysidro, Tijuana, la agencia Denny’s (Av. Padilla 327 – 664 6832718 – [email protected]) ofrece seguros básicos (daños a terceros) por 120 dólares por un mes o 175 dólares por dos meses.
  • MUY IMPORTANTE: El permiso de importación temporal de tu vehículo en México es válido mientras tu visado sea válido. Lo preguntamos varias veces y lo comprobamos con el servicio jurídico del SAT (Servicio Aduanero de México). O sea, no importa que expire el tiempo que aparece en el permiso de importación temporal de tu vehículo, lo importante es que no expire tu visado.

APUNTES PARA VIAJAR POR MÉXICO

  • LA POLICÍA: Antes de llegar a México habíamos oído muchísimas historias acerca de la corrupción de la policía mexicana. A nosotros no nos pasó nada. Siempre fueron correctos al pedirnos los papeles y nunca intentaron buscar una excusa para coimearnos. Los propios mexicanos aseguran que a ellos la policía nacional y la municipal les exige coimas…
  • LAS RUTAS: En general se encuentran en buen estado. Hay muchas autopistas de peaje (suelen ser caras) y casi siempre tienes la opción de tomar una ruta libre, sin ‘cuotas’, aunque en ciertos casos hay muchos semáforos, camiones y lomas de burro que te harán avanzar demasiado lento (la entrada al DF, por ejemplo). En ninguno de los dos casos tuvimos problemas de robos, asaltos o amenazas, y eso que pasamos un año viajando por todo México.
  • MUY IMPORTANTE: La ciudad de México (el Distrito Federal) tiene un sistema para bajar la contaminación por el cual algunos vehículos no pueden circular determinados días, según el último número de la placa o patente. No están exentos los vehículos extranjeros y, a partir de septiembre de 2010, estará completamente prohibido circular las mañanas de lunes a sábados a vehículos que no tengan placa del Distrito Federal. Más información en Hoy no circula.
  • PASE TURÍSTICO: Para que los vehículos extranjeros o matriculado en otros estados de México (no limítrofes con el DF) puedan circular con su vehículo, se implementó el PASE TURÍSTICO. Toda la información está aquí, en este enlace.
  • VIAJAR DE NOCHE: No es recomendable viajar de noche, aunque conocemos gente que lo ha hecho. Es el momento en que salen los malos a atracar en las rutas solitarias.
  • ATENCIÓN: Hay dos pasos fronterizos entre México y Guatemala junto al Pacífico. El correspondiente a Talismán-El Carmen es utilizado para la importación de vehículos usados en Guatemala y está lleno de coyotes que intentan detenerte para hacerte trámites innecesarios durante el paso de la frontera. Sugerencia: no hagas caso cuando alguien sin uniforme intente detener tu vehículo en la frontera. Solo detente si ves alguien armado… sencillo, ¿no?
  • PELIGRO: Se han dado casos de asaltos y robos justo antes del paso por aduanas en la salida de México por Tapachula. El sistema es sencillo: un hombre ve un vehículo notoriamente extranjero (como el nuestro) y sale corriendo hacia la ruta blandiendo un documento plastificado (cualquier cosa sirve) mientras avisa que la ruta está cortada y hay que tomar un desvío. Ese desvío es una calle sin salida, una encerrona para asaltarte.
  • DADA LA SITUACIÓN DE GUERRA ENCUBIERTA entre bandas de narcotraficantes y entre los narcotraficantes y el propio estado, las rutas de México se encuentran muy vigiladas por el ejército. Normalmente no debería haber problemas, pero si estás viajando en tu propio vehículo pueden retenerte durante horas para una inspección rigurosa.
  • PARA ENVIAR TU VEHÍCULO DE MÉXICO A ARGENTINA: aparentemente es muy barato enviar vehículos desde el puerto de Veracruz a Buenos Aires debido al intercambio constante entre las fábricas de automóviles (Volkswagen, por ejemplo) de los dos países. Muy barato significa entre 400 y 800 dólares. Conocemos viajeros que tomaron esa ruta y esta información está basada en sus datos.
  • PARA ENVIAR TU VEHÍCULO DE MÉXICO A COLOMBIA: algunos viajeros están comenzando a enviar sus vehículos desde Veracruz a Colombia. El precio en roll on roll off es casi el mismo que el de Panamá a Colombia, unos 700 dólares para un vehículo pequeño, si uno hace todos los trámites.
  • SALIDA DE MÉXICO A ESTADOS UNIDOS POR TIJUANA: hay que estar preparado para colas larguísimas tanto por el paso de San Ysidro como por el de Otay. Nosotros tardamos 3 horas. El gran problema es que no hay garitas de salida de México, por lo que la primera vez que pasamos no pudimos devolver los papeles de importación temporal, ya que no hay carteles orientativos. Por otro lado, mientras no des de baja la entrada temporal de tu vehículo, nunca podrás volver a entrar con otro vehículo a México.
  • PELÍCULAS INDISPENSABLES PARA ENTENDER ALGO DE LA SITUACIÓN EN MÉXICO: Un mundo maravilloso, El infierno, La ley de Herodes. Las tres películas son de Luis Estrada y cuentan muy bien el círculo vicioso de la política y la sociedad mexicana en referencia al mundo narco. Otra película muy interesante es Un día sin mexicanos, de Sergio Arau. Trata sobre la participación de la inmigración mexicana y latina en la economía de Estados Unidos. Probablemente no las consigas en tu país, habrá que bajarlas de internet (www.mejorenvo.com). Otra película imperdible sobre la ruta de los migrantes a través de México: La Jaula de Oro.
  • Más datos sobre México en Historias para viajar por México

MÁS INFORMACIÓN




71- Cómo cruzar la frontera entre Guyana y Surinam sin visado

Beer sign in Georgetown, Guyana

Aquí encontrarás datos que no están en ninguna guía, sobre todo, porque rozan o entran en el terreno resbaladizo de lo que podría ser ilegal. Son trucos, trampas que vamos descubriendo en el camino, grietas en las normas establecidas que juegan a nuestro favor, el de todos los viajeros. Que aproveche.

A veces pasa, quieres hacer las cosas bien pero algo no funciona. Te concentras, pones todas las energías a trabajar de tu lado y nada. Soplas fuerte, estiras los brazos como un superhéroe de segunda y ni un miserable rayito de sol rebota en la palma de tu mano. Da risa, o pena. Tampoco se doblan las cucharitas de café made in China y menos aún se mueve el ferry que cruza el río Corentyne, en la frontera atlántica entre Guyana y Surinam.

Nada, tenemos todo listo, la visa de 50 dólares y el seguro de la furgo, pero el ferry no funciona. Estará detenido una semana mientras arreglan la ruta de tierra al otro lado del río, que se desquició con las últimas lluvias de enero. Surinam, a pesar de su pasado holandés, también está en Sudamérica.

Pero siempre existe un Plan B.

En este caso, el Plan B circula por el Back Track, la pista trasera. Los botes rápidos que unen Springlands y Nieuw Nickerie no se detienen por mal tiempo. Es ilegal, no hay aduana ni migración, pero los botes con seis pasajeros parten a 200 metros de la última comisaría de Guyana, donde dejamos aparcada la furgo. El viaje cuesta unos 10 dólares y, si hay olas, también hay emoción.

¿Aguantará? ¿Aguantaremos?

En el lado de Surinam sólo hay un muro de contención que evita que las tierras bajas se inunden durante la marea alta. Y taxis, montones de taxis individuales y colectivos conducidos por descendientes de hindúes dispuestos a llevarte hasta el centro histórico de Paramaribo en tres o cuatro horas. A la velocidad de un rosario murmurado rápido, pero eterno.

Es así. Con este Plan B al final haces las cosas mal, porque si estás sin visa eres un ilegal y puedes tener problemas. Pero si vuelves a salir del país por el mismo camino,  funciona.  Buena suerte.

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45- En la frontera del caos. Paso Huaquillas, frontera entre Perú y Ecuador

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En los últimos tres meses cruzamos tres veces la frontera entre Perú y Ecuador. Esta es la historia del primero de esos cruces, por la ruta más cercana a la costa, la que une Tumbes y Machala. Sin duda la mejor manera de pasar con un vehículo de un país a otro es a través de Macará ya que en el tercer cruce, entre Zumba y San Ignacio, las rutas del lado de Perú son un desastre.

Caos. ¿De qué otra manera se podría definir esta colisión, este atasco permanente, este dolor en las tripas cuadriculadas de Huaquillas?

 Se nos atravesó un camión en la garganta –le digo a Anna después de diez minutos estériles intentando avanzar ocho metros.

El tránsito hacia el otro lado de la frontera, desde Perú hacia Ecuador, se presenta complicado. Estamos atrapados en el barro pegajoso de las ciudades salvajes, esas que crecen sin orden, donde las casas se levantan de la noche a la mañana en terrenos públicos y hacia donde haya espacio libre. Caos.

Y menos mal que no hay policía, porque por más buena o mala voluntad que pongan los policías no agilizan el tráfico, lo detienen. Levantan una mano y todos los coches se sienten aludidos, todos, los que van y los que vienen, los que tienen alguna cuenta pendiente y los que siempre se portan bien y merecen una medallita. Estos, los santitos, son los primeros en desinflarse cuando un policía de gafas oscuras se acerca a la ventanilla y se niega a enseñar los ojos. O sea, no hay policía a la vista, el caos es natural, el atasco es cotidiano y puede durar tanto como los que calientan los pies de Colón en hora punta, chute de monóxido de carbono bajo la Ronda Litoral de Barcelona.

A Huaquillas, pueblo-ciudad-frontera del lado peruano, se le atragantó una multitud de personas con camiones con coches con burros con carteles absurdos (que prohíben algo y son ignorados sistemáticamente) clavados en las aceras estrechas. Decoración, sí, todas calles necesitan decoración, todas las historias necesitan un escenario, incluso esta réplica de Blade Runner de nuestro querido subdesarrollo. Aquí también hay chinos sirviendo noddles en la acera.

No hay duda, esto es una selva. Ni un solo árbol ha sobrevivido a la congestión de intereses, comercios, bancos, casas de cambio, mulas humanas y agentes de aduana que saben dónde aceitar para que la máquina del contrabando siga funcionando. El coágulo de cemento que se ha expandido como una mancha de aceite a ambos lados del riacho seco y sucio que separa los dos países, es una ciudad que no reconoce tratados ni límites internacionales.

De Ecuador salen garrafas de 15 kilos de gas y combustible en tanques más o menos ocultos que será vendido por las mamitas peruanas a pocos kilómetros de la frontera. Son los grifos no oficiales, estaciones de servicio con sobrepeso que esperan sobre bidones amarillos de veinte litros.

El puente estrecho y corto es un by-pass oficial y publicable, un esfuerzo inútil para regular la sangre que corre entre los dos países. En realidad es un cuello de botella con más perforaciones que un okupa del barrio de Gracia, ignorado por miles de senderos que, como vasos comunicantes naturales, trafican esperanza saltando charcos de agua podrida.

 Tiene que traer una fotocopia de su pasaporte y de los papeles de la furgoneta –anuncia el encargado de aduanas, en el lado peruano de la vida.

 Es la tercera vez que salimos de Perú y la primera que me solicitan fotocopias. ¿Son necesarias?

No, creo que esta vez no le preguntaré si colecciona copias de pasaportes extranjeros, si está organizando un libro de visitas de la garita o promoviendo el revival de la burocracia. No, necesito las fotocopias si no quiero quedar atragantado en este tuttifrutti enrevesado que parece llevar algo de todo pero no sabe a nada. ¿Para qué hacer las cosas fáciles si podemos hacerlas difíciles?

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Junto a la puerta hay un espontáneo presentable que ofrece fotocopias a sólo medio dólar. Baratísimo, si sólo quieres ver el mundo a través de la mirada tuerta de las guías y revistas de viajes, con textos estándar y fotografías de sitios adónde se pueda llegar en avión. Nada de olores ni muñones. Así evitarías sumergirte aún más en el caos y entrar en la kasbah, en el laberinto del mercado callejero de lo que sea. Pantalones, cacharros de cocina, tomates, zapatillas con cuatro tiras, cabezas cortadas y despellejadas de vacas que te sacan la lengua desde la muerte y salchichas de procedencia dudosa. Es curioso, hay pocos perros.

‘La necesidad sabe más que la Universidad’, como dice una camiseta.

Al fondo de un pasaje que se abre a la izquierda y frente a unas escaleras estrechas que se inician dentro de un negocio de ropa joven y actual, hay un cartel que proclama FOTOCOPIAS.

Diez minutos más tarde abandonamos Perú. Al otro lado del puente, diez metros después, nos detiene un policía delgado, serio, canoso y con un uniforme distinto. Estamos en Ecuador, el país de las bananas Dole y las islas Galápagos, de la emigración masiva y de un presidente amigo de Chávez. Eso es todo lo que sabemos.

 Él les va a acompañar a la aduana –dice el policía después de sellar los pasaportes, señalando a un abuelo sonriente, inútil para cualquier otra cosa. –Síganlo, sino se van a perder.

Entonces el abuelo comienza a caminar por la calle mientras la Mitsu le sigue avanzando paso a paso de hombre. Es ridículo, es bochornoso y, aunque el abuelo no se dé por enterado, también es humillante. No debería ser así. De este lado el caos continúa, aunque parece que hayan tomado un digestivo. Lo engorroso es el atracón de puestos de cualquier cosa sobre el asfalto, las calles estrechas por dónde los camiones tienen preferencia, la falta de carteles y las advertencias sorprendentes.

 Cuidado con los dólares colombianos.

 ¿Cómo?

 Son falsos, los dólares colombianos son falsos, pero están muy bien hechos. Tienen hasta marcas de agua –explica el abuelo después de estacionar la furgo, mientras camino a su lado los doscientos metros que nos separan de la aduana.

 ¿Y cómo los distinguen?

 El papel de los dólares auténticos es más delgado y tiene tramas en los ángulos, allí es más rugoso –y rasca su pulgar con su índice mientras se detiene frente a una puerta más. Y vuelve a rascar su pulgar con su índice, esperando la propina.

Nunca, en los siete años y medio de viaje, habíamos atravesado una frontera más caótica. En Sudán tardamos seis horas para rellenar todos los formularios, pagar todas las tasas y pasar todos los controles. El problema era que no tenían mucho que hacer y necesitaban entretenimiento. En Chile nos tiraron un perro adicto a la cocaína dentro de la furgo, a la salida de Bolivia, buscando algún cargamento oculto bajo el colchón. En Mozambique nos cobraron el doble porque era sábado y en Etiopía nunca pasamos por la aduana, porque entramos al país el aniversario de su independencia y como era festivo estaba cerrada. Pero aquí ni siquiera se molestan en mirar la furgoneta.

 ¿De dónde es el vehículo?

 De España.

 ¿Hacia dónde van?

 Hacia Alaska.

 ¿Y usted es español?

 Sí. También soy argentino, pero viajo con pasaporte español.

Una hora más tarde, nos perdemos buscando la salida a la ruta en un nuevo país.