291- N.W. Overland Rally 2015

Pablo Rey, Around the World in 10 Years, La Cucaracha van

Entre el 26 y el 28 de junio de 2015 participamos en el NW Overland Rally del estado de Washington. Fue emocionante recibir el mensaje de Ray Hyland, responsable del evento, contándonos que habían decidido que la fiesta del sábado por la noche, la principal, sería dedicada a celebrar nuestros primeros 15 años de ruta.

Esa tarde-noche no solo La Cucaracha ocuparía el espacio central del evento, sino que debíamos dar un pequeño discurso en inglés.

El amigo Bryan Dudas, fanático de los Subaru, juntó todas las fotografías y las imágenes que realizó con un dron y montó este video. Que lo disfruten.

CARTEL AL INICIO DEL VIDEO.

Algo tiene que estar equivocado en un sistema que nos hace trabajar cuando somos jóvenes y nos permite viajar cuando somos viejos. Por eso decidimos intentar hacer las cosas de otra manera.

Después de 15 años viviendo en la ruta alrededor del mundo ya no sabemos cómo volver a esa vida.

Ahora pertenecemos a la ruta y es genial estar afuera. Es increíble. Percibes la vida de una forma completamente distinta.

PALABRAS DE PABLO.

Dijimos, intentemos hacer las cosas de otra manera. Salgamos de aquí. Vayámonos de viaje por cuatro años. ¿Y saben lo que pasó? Nos perdimos. Queríamos vivir afuera, queríamos vivir aventuras, queríamos conocer el mundo, viajar. Queríamos ir a África, conocer América, ir a Asia… Pero un poco difícil si vives dentro de una oficina. Sabes, quizás tienes 15 días de vacaciones al año o, si tienes suerte, quizás tengas 30 días de vacaciones. Tío, hay algo que está mal en ese sistema…

PALABRAS DE ANNA.

Después de las palabras de Pablo solo quiero añadir que no podríamos haber conseguido llegar hasta aquí sin la ayuda de la gente. Porque es muy bonito viajar alrededor del mundo y ver diferentes paisajes, pero lo que hace a un país distinto de los otros es la gente. Lo que hace a una montaña o a un lago distinto de los demás es la gente que encuentras allí. En el camino tuvimos el apoyo de toda clase de personas, de gente rica y gente pobre. La gente rica te apoya con lo que le sobra, la gente pobre comparte lo que tiene; estamos muy agradecidos con ustedes, con toda la gente que nos apoyó en estos años, porque si su empujón jamás lo hubiéramos conseguido. Gracias…

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Celebramos los primeros 15 años en ruta en Sant Jordi!

La Vuelta al Mundo en 10 Años, Pablo Rey y Anna Callau, en Sant Jordi

La Vuelta al Mundo en 10 Años, Pablo Rey y Anna Callau, en Sant Jordi

 

Fue emocionante celebrar anoche en la Librería Altaïr de Barcelona, los primeros 15 años en ruta de La Vuelta al Mundo en 10 Años. Incluso le cantamos el feliz cumpleaños a La Cucaracha!

Mañana jueves 23, Sant Jordi, día del libro y la rosa en Catalunya, te esperamos en nuestra parada frente a la salida del Metro Drassanes, frente al Centro de Arte Santa Mónica, en la Rambla 5. Compartiremos datos, historias y libros con el 20% de descuento!

[email protected] a La Vuelta al Mundo en 10 Años.




174- La Vuelta al Mundo en 10 Años en la Overland Expo de Arizona

vuelta al mundo

 ¿Once años en la ruta? Ustedes deberían ir a la Overland Expo. Pero deberían ir como overlanders invitados. Tienen que contar allí su historia –me insistió a mediados de febrero Gary Kardum, dueño de Mudrak, un taller de 4×4 en Sonoma, California.

¿Overland? Hacía mucho tiempo que no escuchaba esa palabra. Desde África, seguro. Cuando cruzamos el continente negro y marrón durante dos años siguiendo de norte a sur la línea colonial británica, ese sueño inglés de unir El Cairo con Ciudad del Cabo en una sucesión de territorios bajo una misma bandera: Egipto, Sudán, Uganda, Kenia, Tanzania, Malawi, Zimbabwe, Sudáfrica…

Busco, pero no hay una palabra que traduzca overland al castellano. Por eso, muchachos, [email protected] [email protected] y [email protected] [email protected], tenemos que inventarla.

Es una cuestión de orgullo.

Su acepción más cercana sería emprender un viaje con un vehículo, sea moto, furgoneta, todo terreno, camión, coche, bicicleta, caballo, camello o patineta. Pero aquí no valen las vacaciones de verano en la playa, ni esos maravillosos quince días saltando puertos de montaña, ni esa semana por los desiertos de Marruecos. Un viaje overland es un viaje cuyo objetivo es el movimiento, la ruta, y donde lo importante es todo lo que ocurre mientras tanto, antes de llegar a destino.

Destino entendido como el final del viaje, claro.

Por lo general, y siendo un poco puristas, se entiende que un overlander cruza fronteras durante un viaje que se extiende por meses o años y su forma principal de alojamiento es el camping en zonas remotas. Por eso Gary, al ver la furgoneta, insistió.

– Tienen que ir a la Overland Expo. ¿Once años viviendo en cuatro metros cuadrados? ¿Eso es cuarenta pies? Ustedes son auténticos overlanders, y no hay muchos.

Y así fue. Del 1 al 3 de abril participamos en Arizona de una de las ferias más interesantes de todo el viaje alrededor del mundo. La Overland Expo.

Sin duda, todas las exposiciones y ferias son un circo, y nosotros estábamos en el grupo de los monos. Y dentro del grupo de los monos, nosotros éramos el bicho raro. Esa especie de Copito de Nieve, el primate albino que se sale de todas las clasificaciones establecidas. Y eso se debía no solo por la duración del viaje, por lo pequeño de nuestra furgo-casa-librería 4×4 o la simplicidad del equipo que nos lleva por el mundo (Ver Cómo preparamos la furgo para vivir en la ruta), sino porque venimos de un mundo ajeno a la red anglófona overlander formada por ingleses, australianos, sudafricanos y norteamericanos.

Nosotros somos orgullosamente hispanos, latinos. Y de alguna manera representantes del último eslabón en la cadena productiva estadounidense. Tambien por eso eramos el bicho raro.

Muchos norteamericanos con alma de viajeros pero miedo a salir fuera de la seguridad del territorio conocido se quedaban con la boca abierta mirando la lista de países pegada en el lateral de nuestra casa 4×4. ¿México? ¿Colombia? ¿Sudán? ¿Siria? ¿En eso?

– México es seguro. Colombia es seguro. Sudán es seguro, pero no sé si conseguirás la visa con un pasaporte norteamericano. Ser ciudadano del imperio también tiene sus desventajas…

– No solo es posible viajar, sino que también es posible vivir overlanding.

– Tenemos una vida sencilla, pero tremendamente libre

– En Latinoamérica vivimos con mil dólares al mes que conseguimos alquilando nuestro apartamento en Barcelona, vendiendo libros y pulseras y escribiendo algún artículo para revistas.

Los anglo-norteamericanos están acostumbrados a motores de seis u ocho cilindros, a vivir en casas y no en apartamentos, a no salir de viaje sin calzoncillo de fierro. Y nuestra furgo 4×4, nuestra casa, nuestra querida Cucaracha Libre, que nos lleva incluso por caminos destrozados donde no deberíamos ir si queremos terminar algún día la vuelta al mundo, tiene solo cuatro metros cuadrados. ¿Once años en cuatro metros cuadrados? Sí, joder, once años.

– No me lo repitas.

vuelta al mundo

No sé si lo hicieron a propósito, pero a nuestro lado teníamos un mega camión preparado para viajar que valía 500.000 dólares. Eran los extremos, nuestra vida sencilla comparada con la porn star de la Expo. Un camión muy bonito, amplio y cómodo, sí. Pero los camiones no pasan por debajo de los árboles de la selva cerrada, ni entran en un contenedor para viajar de un continente a otro, ni consumen 11 litros a los 100 kilómetros…

Sin duda, eso fue una provocación de la organización de la Overland Expo. Supongo que por eso escribimos un cartel en uno de los vidrios que decía: KEEP IT SIMPLE. YOU’LL GO FURTHER.

Más allá de nuestra aventura personal, la Overland Expo fue una oportunidad de volver a sentirnos extrañamente en nuestro ambiente: rodeados de fauna viajera. De gente que entiende algo de lo que significa viajar por tierra en un vehículo. Gente que no solo sueña con hacerlo de una manera volátil (algún día, como me gustaría, siempre fue mi sueño), sino que ya hizo algo: unir los extremos de África o América en moto, perderse en algún desierto o cruzar Siberia en una carrera de coches destartalados.

No eran todos y ni siquiera muchos, pero había algunos. Unos pocos que sabían lo que se siente cuando estás viajando como un completo desconocido en todos lados. Como dice Bob Dylan en Like a Rolling Stone:

How does it feel / when you’re on your own / as a complete unknown / as a rolling stone….




148- Se hace camino al andar: Escritores en Ruta en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara

Jalisco, viajeros4x4x4

Uno de los grandes sueños de toda persona que se considere escritor es participar de alguna de las ferias del libro más importantes del mundo. Hace unos meses nos planteamos ese objetivo, participar de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL). Y no era fácil, ya que no teníamos dinero para pagar un stand, una editorial que nos apoyara ni un nombre que hiciera el ruido de una enciclopedia al caer sobre la mesa.

Sólo teníamos una casa 4×4, una historia que contar y, sobre todo, muchas ganas.

Hace unas semanas cumplimos ese otro sueño, esa otra meta. Vencimos los peores pronósticos pesimistas que auguraban una hermosa pérdida de tiempo. Las apuestas eran fuertes. Casi todas decían ‘a la gente que organiza la FIL de Guadalajara sólo le importa el dinero’. Repetían ‘ni siquiera les van a atender, se creen demasiado importantes’.

Y pasó lo de siempre, el mundo está lleno de gente tiene la boca muy grande y habla sin conocer lo que dice. Repite palabras de otros, que lo escucharon de boca de otros más lejanos que nunca estuvieron allí. ¿Recuerdas aquel juego del teléfono descompuesto?

Si uno escucha a los demás, todo lo difícil parece imposible.

Participar de la 24 Feria Internacional del Libro de Guadalajara fue nuestro regalo de Navidad, nuestra despedida del 2010, los buenos augurios para el 2011. Vendimos más de 200 libros, pero eso no fue lo importante.

Lo importante fue estar allí, participar. Esa fue nuestra pequeña medalla al esfuerzo de escribir desde la ruta, sin orden, sin rutinas, cuando se puede. Tanto para los libros como para el blog. Revisar. Reescribir. Renunciar a frases bonitas que no caben en una historia.

Por ejemplo: Las chicas uniformadas de la FIL llevan una porra colgando de la cintura. Parecen siempre listas para actuar en caso de problemas: ya lo vimos, dos académicos de la lengua enardecidos en su lucha por conseguir que la i griega sea ye, una profesora de literatura discutiendo por el acento en la palabra guion o un musulmán protestando porque Catar no es lo mismo que Qatar, aunque esa sea la versión anglo de una palabra árabe.

Sin duda, queda mejor con Q.

Los días en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara son así de excitantes. Las horas frente al stand ÑÑ9 (sólo una indicación de direcciones, el uso de la doble ñ no está en discusión) pasan despacio, y el cuerpo las sufre.

Poco a poco vamos adoptando pequeñas rutinas. El capuccino de la cafetería a media mañana, el sandwich de milanesa con queso, lechuga y aguacate comprado en la calle, el tintico del stand colombiano después de comer, el café de cortesía de la cafetería por la tarde y el hambre, que avanza arrolladora a medida que se acerca la noche y hacemos cálculos para ir a un chino a por una cena decente.

En ese momento ya llevamos diez horas hablando y la voz comienza a menguar, a pedir tregua. A volverse áspera, árida, y hablar se convierte en un esfuerzo por complacer a la gente que vuelve a preguntar, ¿cómo hacen?, ¿venden mapas?, ah ¿son ustedes?, ¿ya terminaron el viaje?. Señora, por favor…

A nuestra izquierda del stand está N.A.S.P. William Two Feather, el jefe Guillermo Dos Plumas, un nativo americano vestido de cuero marrón que habla inglés y cada tanto se pone a tocar el tambor en el pasillo de la Feria del Libro. Y a moverse alrededor de una persona para echar sus demonios. A la derecha hay un stand con rompecabezas de madera para niños atendido por una parejita tierna.

Excentricidades de una feria del libro. Como nosotros.

Todo es parte de otra historia, de otro post que ya no voy a terminar. Hay que seguir adelante.

El 2010 fue un gran año, el año de la primera edición de El libro de la independencia. Fueron 2100 ejemplares impresos en Barcelona, de los que ya vendimos o facturamos unos 1400. Son muchos y, como decía en el post anterior, estoy tan feliz que tengo miedo de estar volviéndome idiota. Gracias a todos los que confiaron en El Libro de la Independencia y nos ayudaron con su compra a que tenga sentido seguir escribiendo, a que ésta historia de escritores en ruta siga adelante.

  • Gracias a Laura Niembro por su apoyo para que pudiéramos participar del encuentro más grande del mundo de las letras castellanas: la 24 Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL).
  • Gracias a Ricardo Osuna Guadarrama del club Adrenalina4x4 de Guadalajara, por su ayuda desinteresada para imprimir las lonas que cubrieron todas las paredes del stand. La furgo, nuestra Cucaracha Libre, tuvo que quedarse en el estacionamiento, pero también estuvo en la FIL en esta foto de 9 metros de largo por 2,40 metros de alto.
  • Gracias a la familia Rodríguez Bohórquez, a Cruz María, Gustavo, Genaro, Ana y Gustavo también, por alojarnos en su casa durante nuestra estadía en Guadalajara y aceptarnos como parte de su familia. Y muchas gracias también a Lorena, que nos encontró en el DF hace unos meses y nos dijo que ya teníamos casa en Guadalajara, su casa, la casa de su familia.
  • Y en especial, gracias a toda la gente de Jalisco que se entusiasmó con la historia de La Vuelta al Mundo en 10 Años: Escritores en Ruta y nos brindó no sólo su apoyo, sino también su amistad.




147- Charlas en escuelas: A veces me siento tan feliz que temo estar volviéndome idiota.

La Vuelta al Mundo en 10 Años

Los últimos días habían vuelto a adelantarnos pateando la puerta y sin pedir permiso, como ocurre siempre que disfrutas algo. Y esa velocidad nos había atropellado dejándonos una pequeña sensación de euforia. A veces ocurre, te sientes tan bien, tan feliz, que tienes miedo de estar volviéndote idiota.

Habían pasado un par de meses desde que la organización de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) había confirmado que nos cedía un stand sin cargo para que contemos la historia de estos Escritores en Ruta. Pero también querían que participáramos del programa ECOS de la FIL, que acerca escritores a las escuelas preparatorias de Jalisco. Contacto directo. El pedido incluía tres presentaciones en tres pueblos distintos a auditorios de entre 100 y 200 adolescentes de 16 a 19 años. Nuestra preocupación era práctica: ¿cómo mantienes tantas hormonas quietas, cómo captas la atención de tantos humanos en plena edad cuasi salvaje?

Eso de estar sentado detrás de un escritorio hablando o leyendo párrafos me parecía tan insulso y aburrido como insultante. Por eso nos plantamos de pie, Anna y yo, pastores de la palabra del viaje, cada uno con un micrófono en la mano. Y después de una breve presentación a cargo de una licenciada que hablaba con una voz demasiado monótona y amable, comenzamos a disparar.

–          Hola chicas, chicos. Antes de empezar la charla, porque esto no es una presentación, es una charla, queremos decirles que estamos muy contentos por dos motivos. El primero es por estar aquí, en una escuela preparatoria. Casi siempre hablamos a adultos, gente entre 20 y 60 años que nos ve y recuerda sus sueños olvidados. Dicen, ‘a mí también me hubiera gustado irme de viaje por el mundo’, o ‘yo siempre quise vivir en otro país’, o hacer esto, o hacer aquello. Y muchas veces hablan como si ya se hubieran dado por vencidos. En cambio ustedes están en el momento en que todavía pueden elegir, decidir el camino que tomará sus vidas. Por eso, cuando terminen la prepa hagan lo que les guste, estudien lo que les guste, no lo que sea más práctico, ni lo que sea más fácil o lo que tenga más salida o lo que pague más o lo que les digan que tengan que estudiar. Estudien lo que les guste hacer porque es bastante probable que sea lo que hagan durante el resto de sus vidas. Y si estudian o hacen algo que les gusta, lo harán bien, lo harán con curiosidad y con cariño. Y si lo hacen bien, ganarán dinero, sea lo que sea que hagan. Cuando uno se empeña en hacer bien las cosas es difícil que te vaya mal. En síntesis, hagan, estudien lo que les guste a ustedes, no lo que les digan que tienen que estudiar. El segundo motivo por el que estamos muy contentos es, ¿hay alguien aquí del Real Madrid?…

Uno o dos, diez despistados levantan la mano y yo levanto la mía completamente abierta, cinco dedos eufóricos y estirados que saludan enseñando las líneas de la vida. Las líneas del Barcelona 5 Real Madrid 0. Repito, a veces me siento tan feliz que tengo miedo de estar volviéndome idiota.

Al final no dimos tres charlas, dimos cuatro, la última en Autlán, de dos horas y media. Y cada una había terminado siempre mejor que la otra. Cuando consigues olvidar el tiempo y mantener sentados tanto rato a 200 adolescentes, es que algo pasa.

“Estuvo chida la charla!”, “gracias por enseñarnos que los sueños se cumplen”, “mucha suerte, ¡sigan adelante!” fueron los mensajes escritos en papel y en el polvo del parabrisas que los chicos y chicas nos dejaron en la furgo.

–          ¿Sabés? –le dije a Anna cuando ya estábamos en la furgoneta camino a Guadalajara –me siento como el tío putero, el que solía llevar a los chicos a debutar. En la escuela nos escuchaban como si nunca nadie les hubiera dicho algo que estuviera fuera del guión de lo que se debe decir y lo que se debe hacer. A sus ojos éramos el ejemplo no sólo de una vida aventurera, sino de que también se pueden elegir caminos alternativos, caminos nuevos, caminos sin marcar. Y, ¿sabés?, es emocionante ocupar este lugar en el mundo.