335- El Mercado de las Vías del Tren de Maeklong | TAILANDIA

El Mercado de las Vías del Tren de Maeklong es uno de los mercados más sorprendentes que encontramos en 17 años viajando alrededor del mundo. Y está a sólo una hora de Bangkok.
¿Qué fue primero? ¿El tren o el mercado?

EL MERCADO DE MAEKLONG.

••••

QUIÉNES SOMOS LOS VIAJEROS4X4X4.

Consigue los libros de Pablo con las historias de casi 20 años viviendo en la ruta, en las mejores librerías de viaje de España, en Amazon.com y en Kindle. O descarga las primeras historias en PDF!

Viaja con nosotros cada día en Instagram, Facebook, Twitter y YouTube @viajeros4x4x4

•••••

El 20 de junio del año 2000 partimos de Barcelona para dar la vuelta al mundo en 4 años en La Cucaracha, nuestra furgoneta 4×4. Desde entonces recorrimos el sur de Europa, Oriente Próximo, África de norte a sur y América desde Ushuaia hasta el Océano Ártico, en Alaska y Canadá. En el año 2008 descendimos un río del Amazonas en una balsa de troncos y en 2016 compramos una moto en Vietnam para recorrer el Sudeste Asiático.

Desde el año 2007 compartimos datos e historias a través de la web VIAJEROS4X4X4.COM. Pablo escribió 3 libros de sus viajes alrededor del mundo: El Libro de la Independencia, Por el Mal Camino e Historias en Asia y África. Uno de ellos, El Libro de la Independencia, fue traducido al inglés: The Book of Independence. También escribe artículos para revistas como Overland Journal y OutdoorX4. Anna edita los libros, presenta vídeos y hasta aprendió mecánica!

Pablo y Anna sirven de inspiración para un cómic de viajes creado en Boston y acaban de reformar un Airstream (su primer vehículo para no viajar), con unos amigos en Baja California, México. Participaron de la Feria del Libro de Guadalajara (México), de la Feria del Libro de Guayaquil (Ecuador), de Sant Jordi en Barcelona, de la Overland Expo de Arizona (Estados Unidos) y dieron charlas y conferencias en muchísimos lugares, entre los que se encuentran el Club de Creativos de España, la Universidad Carlos III de Madrid y el Museo de Arte de Puerto Rico.

¿Cuándo terminará el viaje? El viaje no termina. El viaje es la vida.

www.viajeros4x4x4.com




285- Seguridad en Ruta: Dónde Acampar

Gente mirando la furgoneta 4x4 de La Vuelta al Mundo en 10 Años en Etiopía

©Pablo Rey. Publicada en la revista Overland Journal, número de Invierno 2014.

•••••

Después de 15 años recorriendo el mundo en su furgoneta 4×4, Pablo Rey nos da unos cuantos consejos importantes para no terminar en calzoncillos en mitad de un viaje.

Una de las grandes diferencias que notamos a lo largo de nuestro viaje por el mundo, es la percepción del espacio vital, la distancia que mantiene la gente que no conoces mientras observa lo que haces. Ser objeto de la curiosidad suele ser incómodo, sobre todo al principio, cuando te toma desprevenido y se convierte en una costumbre molesta que se repite frontera tras frontera. En África, por ejemplo, muchas veces nos sentimos actores representando la obra teatral de su vida cotidiana. Nosotros habíamos llegado allí para descubrir la naturaleza, la cultura y la comida, pero al mismo tiempo nos estábamos convirtiendo en objeto de la curiosidad local. En un capítulo en vivo y en directo de National Geographic sobre las costumbres occidentales.

La mejor arma para desembarazarse de los curiosos, si ese día no quieres establecer contacto, suele ser el aburrimiento. Sacas una silla, te sientas y te pones a leer un libro. Suele funcionar muy bien: a los diez minutos vuelves a estar solo. Más de una vez amanecimos en alguna aldea perdida o en algún lugar que parecía desolado y, al mirar por las ventanas antes de salir de nuestra casa con ruedas, nos encontramos rodeados de veinte o treinta personas que habían llegado con sillas, gallinas y productos de la huerta a esperar el inicio del show de nuestra vida cotidiana. Y era horrible, porque nuestro primer acto de cada día suele ser buscar un baño.

La ruta está llena de oportunidades para acampar en lugares perdidos, desiertos abiertos o rincones escondidos. Puede ser una playa olvidada al final de un camino no señalizado, tras unos arbustos o dentro de un bosque, junto a un arroyo. A veces es complicado incluso encontrar áreas de acampada organizadas. Entonces, hay que volver al Plan B. En Estados Unidos nuestro camping de emergencia es el estacionamiento de algún Walmart. Están abiertos las 24 horas y casi te puedes dar una ducha completa en los baños familiares. En el resto del mundo el sitio habitual donde pasar la noche cuando no encuentras un lugar mejor son las estaciones de servicio. Buscas una con un área de estacionamiento para camiones, que suelen estar en la ruta o a las afueras de las grandes ciudades, y te acomodas en algún rincón. Si la estación es pequeña, lo correcto es hablar con alguno de los empleados para pedir permiso. Muy pocas veces nos han querido cobrar alguna propina, una Coca Cola o un tentempié sencillo para el sereno.

Estas son solo algunas de las cosas que hemos aprendido durante los últimos 14 años de viaje alrededor del mundo. Si me pidieras un consejo para viajar más seguro, uno solo, te diría: ‘Viaja preparado para que te ocurran cosas inesperadas y nunca enseñes tu miedo. Incluso los malos momentos pueden ser buenos al final. Porque no hay nada más aburrido que salir de viaje y que no te pase nada.’

•••••

Sigue leyendo. Consigue los libros de Pablo Rey sobre La Vuelta al Mundo en 10 Años en cualquier librería de España, en Amazon.com y en Kindle, o descarga las primeras historias en PDF.




202- El viajero del piano

La Vuelta al Mundo en 10 Años - Viajeros4x4x4

La Vuelta al Mundo en 10 Años - Viajeros4x4x4

Uno de los personajes más interesantes que conocimos durante el último año fue el Viajero del Piano. Coincidimos poco tiempo, solo un rato, pero fue suficiente como para confirmar que cuando hay ganas de viajar y cambiar de vida, nada es imposible.

Este buen hombre vivía en algún sitio de la costa este de Estados Unidos. Trabajaba tocando el piano, siempre la misma música, las mismas canciones para bodas, fiestas y funerales. Supongo que un día se rompió algo, un día dijo basta, un día se sentó e hizo las cuentas consigo mismo. Llevaba por lo menos un par de décadas trabajando para los demás. Y eso no era justo.

Le costó tiempo tomar la decisión, no es fácil romper con la vida acostumbrada de siempre y comenzar algo nuevo. Pero no quería renunciar a hacer lo que le gustaba, no quería renunciar a seguir tocando el piano, solo quería ser libre. Y un día lo decidió: rechazó todas los contratos para seguir tocando en bodas, fiestas y funerales, vendió su casa y se compró una camioneta.

El plan era montar un piano en la caja trasera, subir a su perro en el asiento del copiloto y viajar, viajar por Estados Unidos y Canadá. Y comenzó a tocar gratis en la calle, a invitar a tocar el piano a la gente que pasaba a su lado. Casi todos se excusaban diciendo que no sabían tocar. Entonces encontró su misión en la ruta: reparar el daño psicológico infligido por las clases de música de la escuela.

Viajero del Piano: Viajo tocando mi piano. Empecé tocando diez minutos al día, durante cinco años. En algún momento mi alma empezó a expresarse por sí misma y me dí cuenta que la música no es un talento, es un lenguaje.

Mujer que pasaba por allí: Yo estuve tomando clases de blues durante muchos años. Pero no me vuelve a la memoria ahora…

Viajero del Piano: Sí, bien, verás, yo no tengo memoria. Cada nota que toco no la puedo repetir de nuevo. Nunca sé lo que voy a tocar…

Viajero del Piano: El hecho es que cinco años atrás no solo no podía hacer esto, sino que jamás lo hubiese hecho. Porque yo sabía tocar bien el piano, pero no era capaz de tocar y disfrutar el sonido de una simple nota. Y cuando aprendí a hacerlo fue como si no hubiese tenido sexo en 50 años. De repente me sentí parte de algo, no estaba fingiendo, así que ahora cuando quiero lo comparto con el mundo. Y por eso lo hago. Hay mucha gente que tiene miedo de tocar y esto es solo un piano. Y luego mira lo que me ha pasado a mí luego de cinco años.

Viajero del Piano: Tocaba a tiempo completo en este camión, una hora por función. Así que si tenía un evento que duraba  ocho horas, eran ocho veces al día tocando las mismas veinte canciones, hahaha, durante veinte malditos  años. Y luego cumplí cincuenta, y me dije, vas a morir. Y estaba ganando mucho dinero, tenía una casa, dos coches, pero estaba muriendo. Y luego la encontré, la nota. Y volví a lo simple y mi vida se abrió. Y vendí mi casa y me deshice de todo. No acepto propinas. Solo estoy viviendo mi vida en el mundo, compartiendo, y tú eres una entre las más de 30.000 personas que se ha encontrado con este piano. Uno a uno, sin multitudes, sin actuaciones, sin nada. Y quiero llegar también a Alemania. Hahaha.

Pablo: OK  It’s my time, or no?

Viajero del Piano: Quieres subir aquí, rápido, venga,  venga. Sube. Cuántas veces vas a tener la oportunidad de tocar el piano?

Turista que pasaba por allí: Ya voy.

Viajero del Piano: Sí.

Turista que pasaba por allí: Pero qué tengo que hacer. Yo no sé tocar.

Viajero del Piano: Esto es para gente que ha sido traumatizada psicológicamente con clases de música, y luego un día vuelven a querer tocar el piano, y esto es para estos casos. Yo te muestro, listo. Solo siéntate aquí, pon tu pie en el pedal, no pienses, toca una nota y mantenla presionada, así es, y ahora escucha esto. Esto es música y tu estás tocando el piano. Toca una nota con esta mano. No pienses, solo toca una nota. Así es, bien, bien, así vas bien. Hazlo de nuevo, toca una nota del otro lado, esto es, estás creando windchops, notas aleatorias, notas aleatorias de música en la calle, bien. 60 segundos, 59, 58, 57, 56, 55, 54…47, perfecto, 45, 46, 44, 43…18,

Voz: No parece molestarle a tu perro, verdad?

Viajero del Piano: No, le encanta. Escucha los sonidos, escucha el sonido de la montaña, escuchalo en este bonito lugar en el que estás, y aún te quedan 20 segundos, 19, 18, 17…10, 9… Le encanta ¿bromeas? Estos sonidos son lindos, 8, 7, 6… dame una mirada, bien, mírame, 3, 2, 1, Gracias. Fue solo un minuto, bien, 60 segundos

Turista que pasaba por allí: Gracias! Fue un minuto bien largo

Viajero del Piano: Escríbeme un email y te envío las fotos.

 

Para saber más sobre El Viajero del Piano visita la página The Travelling Piano. Está en inglés




12- Los desconocidos

La Vuelta al Mundo en 10 Años - www.viajeros4x4x4.com

Un desconocido es una esperanza de sorpresas. Y los países nuevos, están llenos de desconocidos. Habitualmente los desconocidos visten jeans o camisas blancas con delgadas rayas verticales, son borrachos con ganas de cantar o mecánicos tullidos que te ofrecen el antebrazo cuando intentas estrecharles la mano. Su piel exhibe desde el negro puro superviviente a generaciones de esclavos africanos al aséptico blanco nuclear de un albino finlandés. Entonces hay un cruce de palabras, una duda o un gesto capturado por los ojos. Quizás acabas de levantarte y el sol aún te encandila, no estás seguro que lo que salga de tu boca coincida con lo que pasó por tu cabeza. Puede que acabes de pagar la cuenta al camarero y comience a hablar confiado, soplón de barrios ajenos.

 Deben tener cuidado en Lima –repite protector, con gestos suaves, como si nos obligara a prometerlo. –Los tipos más peligrosos son los que tienen cortes en los brazos. Tajos hechos a cuchillo. Eso dice que estuvieron en la cárcel. Para demostrar que no tienen miedo a nada, antes de pelear se hacen tajos en los brazos y rocían a su enemigo con su sangre. Son gallos bravos. En Lima vayan con cuidado…

Entablar contacto con los desconocidos es una reacción a la soledad, a la curiosidad o a un exceso de estimulantes. La adrenalina sube, es una fiesta popular o simplemente es la felicidad. Estás rodeado por una masa esponjosa de seres humanos que se relaciona en un código levemente distinto. Algo nuevo comienza a pegarse a la piel. Entonces Anna arrima la furgoneta, contenedor de bacterias políglotas e internacionalistas, y nos confundimos con todas las almas que caben entre un pastor sumiso y un asesino en serie. Cada uno tiene su olor, y su historia.

La Vuelta al Mundo en 10 Años - www.viajeros4x4x4.com

 En el campo no hay bancos y cuando allí hacen negocios, venden cosechas o animales, aquí llegan mujeres vestidas con faldas enormes que parecen tradicionales. ¡Son falsas! Dentro del banco y sólo cuando están frente a su cajero de confianza, ¡tiran su cartera de charol y empiezan a sacar fajos de billetes escondidos en los pliegues de su falda! –todo lo que esconde la boca, la oreja de turno aparece reflejado en sus ojos. –¡No aceptan cheques en el campo! Cuando vuelven a la calle sus faldas, tan gordas y almidonadas, quedan flaquitas flaquitas.

Todos deberíamos escapar una vez. Pedir prestada una moto, robarla o subir al primer avión, dejar las llaves de casa a un amigo y desaparecer una temporada en un lugar inesperado sin haber vaciado la nevera. Convertirte en el extranjero, el desconocido del sitio donde todos hablan un idioma incomprensible. No, no es necesario inventar una vida nueva, tan sólo hay que tomar unas vacaciones largas y dejar que el camino escoja los desvíos. La soledad abre la boca.

 Alguna vez aquí hubo mucha más agua –asegura un campesino de camisa clara, pantalones oscuros y manos rústicas frente a un arroyo flaco. –Hace ciento cincuenta años el río era mayor. Ahora solo llueve una o dos veces al año. Eso, cuando el tiempo se equivoca o las nubes están cansadas. Porque usted sabe, este río baja de allí arriba, de la sierra central. Pero, usted quería saber si este camino lleva a la playa. Sí, está a unos ochenta kilómetros. Por allí, si quiere ver, detrás de esos montes, también hay fósiles de ballenas.

286-paraguay-ruta-transchaco-campamento-city-paradise-karaoke.jpg065-los-cardales-cumple-35-de-anna-marcos-adrian-y-nat.jpg030-los-cardales-preparando-la-furgo.jpg

Los desconocidos alimentan. Cada uno absorbe la personalidad del sitio donde crece. Aquí la costa es una pampa de arena que solo produce algunos arbustos espinosos, esporádicamente. Mires hacia donde mires, el color es el mismo, ocre. Las rectas se tensan como elásticos y sólo se quiebran cuando la montaña se empecina y levanta acantilados junto al mar. Piedra. Arena. Espinas. Cactus. Sal. El aislamiento reseca y curte.

 Si ven a alguien tirado en medio de la ruta, no se detengan. ¡Pero tampoco le pasen por encima! Lo esquivan y siguen sin detenerse, puede ser una trampa para asaltarles. Y si realmente es un accidente con algún muerto, no den aviso a la policía. Su función es encontrar un culpable y el primer sospechoso es la persona que denuncia.

Las curvas traen sorpresas. Los cambios de rumbo traen revelaciones. Las reglas cambian. Después de cuatro años enredados en la dialéctica convincente del bife de chorizo, abandonamos el sur de América y volvemos a cruzar una frontera nueva. ¿Cuál de los estereotipos instalados sobre Perú será real? ¿Cuál la exageración de un desconocido con un gran poder de convicción? ¿Habrá tantos ladrones? ¿La policía será tan corrupta? ¿Comeremos tan bien como dicen? ¿La gente será tan cerrada como en el Altiplano? ¿Qué será verdad? ¿Cuál será el detalle exagerado, la excepción derivada en regla tras el encuentro casual con el extraterrestre del pueblo?

De momento algunos desconocidos se convierten en nuevos amigos de ruta. Las casualidades varían sutilmente a coincidencias, la sonrisa se mantiene y las palabras brotan fáciles, cargadas de direcciones desconocidas, dudas y diferencias que enlazan la conversación. A pesar del choque inesperado el cuerpo se mantiene relajado. Las excusas mutan a motivos y entonces retorna el viaje, el descubrimiento.