171- Guía para casarte en Las Vegas

Anillos de boda en Las Vegas. Casamiento Estados Unidos. La Vuelta al Mundo en 10 Años

– Yo quiero que nos volvamos a casar –le dije a Anna al día siguiente de habernos casado en Las Vegas.

Y no era porque había faltado el pastel de tres pisos, o porque todo había salido mal, o porque las fotos salieron oscuras o porque faltaron los amigos y la familia. No. Lo dije y lo repito aquí, ante el mundo: si casarse es eso que hicimos en Las Vegas, quiero casarme una vez al año.

Nunca habíamos estado en Las Vegas, pero la fama de libertad (y libertinaje) que arrastra la ciudad de los casinos nos hacía soñar con una boda que pudiéramos asumir. Más allá del dinero, lo que había que asumir era el compromiso formal de casarse. Yo no me quería casar vestido de pingüino. Y Anna no quería casarse vestida de Cenicienta.

– Yo quiero vestirme de Elvis, ¿y vos? –le preguntaba a Anna.

– Yo de cowgirl.

– Mmmm, cuero blanco… ¿Y si me visto de patata frita y vos de donut? ¿Y te persigo por la calle?

– ¿Crees que conseguiríamos los trajes?

– No, a no ser que los pidamos prestados en un fast food…

Básicamente, esos eran nuestros planes y preparativos cuando hablábamos de boda. Lo clásico, vamos, de lo que se preocupa toda pareja estándar que se va a casar.

Sabíamos que los trámites eran pocos. Sabíamos que podíamos tener un Elvis cantando para nosotros. Sabíamos que podíamos vestirnos como quisiéramos. Sabíamos que podríamos contratar una limusina negra de diez metros de largo pero, ¿para qué queríamos una limusina si ya teníamos la nuestra?

Cuando llegó el momento el único preparativo que hicimos fue avisar a los pocos amigos que podrían escapar de su vida cotidiana. Pero había que meter algo de presión.

Mar, Enric, amigos, nos casamos dentro de dos meses en Las Vegas. Sería importante que vinieran sobre todo porque necesitamos testigos. Y si no vienen no solo nadie nos va a creer, sino que tendremos que pagarle algo a un par de borrachos para que sean nuestros testigos de boda. Y ya saben, a los borrachos, por más que digan la verdad, no les cree casi nadie.

Mar y Enric vinieron. Los fuimos a buscar en nuestra limusina al aeropuerto y comenzamos a averiguar los pasos para casarnos. No solo parecía sencillo, sino que lo era. Te cases donde te cases siempre hay que sacar una licencia de matrimonio (dígase Marriage License en gringlish ), que cuesta 60 dólares y se consigue en la Oficina Municipal de Licencias de Matrimonio (Clark County Marriage Licence Department) en el 201 de East Clark Avenue (ver MAPA), a unos 100 metros de Las Vegas Bulevar y a unos 500 metros de la calle Fremont.

La oficina abre todos los días del año de las 8 de la mañana hasta medianoche y puedes casarte allí mismo en una ceremonia civil sencilla y rápida. Eso significa entras soltero y sales casado en menos de media hora (supongo que los divorcios pueden ser así de rápidos también pero eso no lo preguntamos). Aparte del dinero, todo lo que la pareja tiene que llevar es un documento con foto que demuestre que son ellos mismos los que se casan y que son mayores de dieciocho años.

Y ya está.

Lo que viene después es un menú a gusto del consumidor. Cualquier cosa. Lo que quieras. Esto es Las Vegas.

¿Quieres entrar a la capilla por el pasillo central sentado en una Harley Davidson mientras haces rugir el motor? No problem. ¿Quieres que te case un ministro vestido de Elvis y te cante un par de canciones entre y también? No problem. ¿Quieres que la ceremonia se transmita en vivo por internet? No problem. ¿Quieres casarte vestido de vampiro? No problem. ¿Quieres casarte en un helicóptero, a caballo, en un globo aerostático? No problem.

¿Quieres tener una boda normal y naïf, con flores, música y vestido de novia largo y blanco estilo Blancanieves? No problem.

Esto es Las Vegas, mientras lo puedas pagar, todo es posible.

 

UNA BODA 4X4X4

LA IGLESIA: Nosotros decidimos casamos sentados dentro de la furgoneta 4×4 con la que venimos recorriendo el mundo durante los últimos once años. No podíamos hacerlo de otra manera. Era una cuestión de respeto. Nuestra Cucaracha se merece eso y mucho más.

Para ello elegimos la capilla A Special Memory Wedding Chapel, que tiene un pasaje privado con ventana tipo Drive Thru de McDonalds por donde hacer tu pedido: marche una boda para dos, con patatas fritas, por favor.

Coste: 25 dólares por el uso de la ventana y 40 dólares de propina para el ministro (que en lugar de ser el gordo barbudo que habíamos visto por la mañana resultó ser una rubia muy simpática llamada Jamie Firzlaff) (para más detalles de la rubia, ver las fotos).

LA ROPA: Para casarnos hicimos lo que hace todo el mundo: comprar ropa que solo usaremos una vez en la vida. Para ello fuimos al Savers Thrift Shop, un negocio de ropa usada que queda en la Main St. con la calle 10 de Las Vegas.

Anna eligió un conjunto rojo típico de los años setenta, con velo blanco, una bufanda de plumas blancas, gafas desplegables multiuso (para el día y la noche), un sombrero blanco liviano, un bolsito de falso cuero rojo y zapatos de plástico transparente.

Yo compré un insípido pantalón negro estilo viejo camarero de bar, zapatos de golf blancos y negros, una camisa que encontré en la sección de mujeres con cierre y estampado de corazones rojos y la palabra love repetida cientos de veces y gafas color caramelo con un pequeño corazón incrustado en cristales transparentes. Very charming.

Coste: todo el vestuario para la boda, aproximadamente unos 60 dólares.

LA CENA: Esto fue bastante más sencillo y espontáneo. Fuimos al buffet libre del hotel casino Excalibur. Había buena carne, sushi… Aunque otro día fuimos al buffet del Spice Market de Planet Hollywood y resultó mucho más interesante. Depende del día, y la suerte.

Coste buffet para 4 personas, con propina: 90 dólares.

NOCHE DE BODAS: Con el pasaje, Mar y Enric habían comprado seis noches en el hotel casino Stratosphere, uno de los nuevos íconos de Las Vegas. Las primeras tres noches dormimos en la furgoneta, como siempre, en el estacionamiento del hotel. A partir del día de la boda pasamos otras tres noches en el hotel.

Coste de la reserva por internet, tres noches durante días laborables, todos los gastos incluidos: 72 dólares

Capilla para casarse en Las Vegas. A Special Memory

Calle de los Amantes

CAPILLAS DONDE CASARTE EN LAS VEGAS.

Todas tienen servicio de limusina, flores, Elvis cantándote alguna canción, alquiler de trajes, fotos, video, peluquería, pasteles, abrazos, besos, felicitaciones, etc…

  • A Special Memory wedding chapel: bodas en español, en alemán, en francés, en helicóptero, en globo aerostático, a caballo, drive thru… www.aspecialmemory.com
  • Sin City wedding chapel: especializados en bodas para fanáticos de la motos…
  • Viva Las Vegas wedding chapel: aquí te casa Elvis y te canta algunas canciones románticas durante la ceremonia. Si quieres transmiten tu boda por internet y ponen el nombre de la pareja en el cartel luminoso de la capilla… www.vivalasvegas.com o www.theelvisweddingchapel.com
  • Wee Kirk o’the Heather wedding chapel: una de las primeras capillas especializadas en las bodas rápidas de Las Vegas. Abierta desde 1940… www.weekirk.com
  • Otras capillas: Vegas Adventure wedding chapel, Allure wedding chapel, Heavenly Bliss Chapel, The Fast Lane Chapel, Vegas Wedding Garden, etc…

Ya está. Ahora te toca a vos, a ti, a usted. Como sea.

One Comment on “171- Guía para casarte en Las Vegas”

  1. Congratulations guys from the Lawson Clan. All those years ago in 2001 sitting under African skies in Ethiopia and you announced that if you were still together when you reached Las Vegas you would get married in the Elvis Temple, I never thought it would happen, but true to your words. Very jealous of you continuing travels. Bumble sits outside our house in England itching to hit the road again, maybe one day soon as our youngest son will turn 9 in 2 years when we think they will both be ready for an adventure. Good luck,
    Neil, Sue, Finlay & Louis

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