166- Las tres guerras de México y la legalización de las drogas (2ª parte)

La Vuelta al Mundo en 10 Años - @viajeros4x4x4

(viene de Las tres guerras de México…)

La tercera guerra mexicana del siglo veintiuno es la más injusta porque solo uno de los bandos tomó las armas. Son los narcotraficantes contra la sociedad civil mexicana, que no responde, que no contraataca. El miedo, siempre es el miedo justificado, el arma más poderosa inventada por el hombre. Los narcos se apoderan impunemente de propiedades, cobran cuotas para garantizar la seguridad, comisiones por la continuidad de un negocio o una empresa y porcentajes sobre los beneficios de algunos eventos.

Entonces, algunos propietarios de ranchos venden el ganado, abandonan el campo y emigran. O se enfrentan a tiros como hizo Don Alejo, un abuelo de setenta años, el único que tuvo el coraje de tomar las armas y devolver los tiros de los treinta narcos que fueron a sacarlo de su rancho.

Cayeron tres, y después cayó Don Alejo.

Y sin contar los nexos del narcotráfico dentro de la trata y contrabando de personas hacia Estados Unidos. Migrantes centroamericanos, sudamericanos y asiáticos que son robados, asaltados, violados y obligados a acarrear drogas en su paso ilegal de la frontera. La negativa a aceptar las condiciones es la muerte. Como los setenta y dos migrantes asesinados en Tamaulipas.

El negocio del narcotráfico es enorme, alrededor de trescientos mil millones de dólares libres de impuestos solo en Estados Unidos. Un negocio ilegal y no regulado a pesar de la firme creencia norteamericana en el libre comercio…

Siendo honesto, creo que la adicción a las drogas no es más peligrosa que la adicción a las armas (te pueden matar), la adicción al alcohol (te puede matar), la adicción al tabaco (te puede matar) la adicción a los medicamentos, al juego o a la comida chatarra (cualquiera de ellos puede arruinar tu vida y la de quienes te rodean), adicciones que generan enormes cantidades de dinero a grupos empresariales completamente legales y organizados.

Adicciones con sus propios grupos de autoayuda destinados a curar el exceso, que es lo que realmente mata, lo que realmente arruina, lo que desmantela vidas y hunde familias, sueños y proyectos. El exceso es lo que mata a las sociedades.

El comercio no regulado de drogas es un pastel gigantesco donde los narcos de México son solo uno de los tantos protagonistas que hunden la cuchara en colaboración con los cárteles de las drogas norteamericanos. ¿O acaso creías que todos los narcos y mafiosos en Estados Unidos son extranjeros y de ascendencia mexicana, italiana, irlandesa o china?

Volviendo a las tres guerras de México, que utiliza miles de millones de dólares en la lucha contra el narcotráfico, dinero que podría ser utilizado para mejorar la vida de los mexicanos. Si realmente se quisiera acabar con los estados paralelos del narcotráfico y todos los mundos brutales y limítrofes que viven de él, ¿no sería más sencillo tomar el camino de la legalización de las drogas?

Con la legalización de las drogas terminarían las tres guerras que provocan tantos miles de muertos al año solo en México. Así, con una sola norma, desaparecería buena parte del poder de las mafias que viven del tráfico de drogas. Los beneficios de una venta legal apadrinada por una asociación estatal podrían destinarse a campañas de prevención y tratamiento que serían pagados por los propios consumidores, tal como los impuestos al tabaco y el alcohol pagan gastos sanitarios.

Sí, lo sé, la sociedad no está preparada. Sería muy duro para los grupos cristianos y conservadores. Incluso Estados Unidos, el gran papa del norte, pondría el grito en el cielo. Pero desafíos al estado de derecho como el de los grupos armados del narcotráfico necesitan estados valientes, estados capaces de declarar que la libertad individual y la seguridad en las calles son más importantes que la hipocresía de una sociedad que acepta las armas, el alcohol y el juego, pero no acepta las drogas. La violencia no se soluciona con más violencia.

Ignorar la realidad de la sociedad solo crea situaciones ilegales. El estado debe adaptarse a su sociedad, debe regular sus hábitos. Mirar para otro lado o imponer caminos nunca fue una solución para acabar con los problemas. Y menos, para acabar con las tres guerras que desangran a un país. A nuestro querido México.

3 Comments on “166- Las tres guerras de México y la legalización de las drogas (2ª parte)”

  1. Me encontre un blog de anecdotas y aventuras maravillosas, justo soy de Tamaulipas, en estos momentos no hay policias municipales en todo el estado, esta resguardado por el ejercito, como bien dicen aveces de los males el menor, las carreteras estan blindadas, ya no es frecuente escuchar de autobuses secuestrados o levantones, ya es mas seguro transitar estas carreteras. saludos para todos….

  2. Que verdad lo que decís, pero LA DROGA NO SE VA A LEGALIZAR nunca porque además de conservadores e iglesia, a esa ley la tienen que sancionar políticos, diputados, senadores y jueces que son precisamente muchos de los que viven del narcotráfico. Recomiendo ver la película TROPA DE ELITE II que habla como la Parte 1 de la droga en BRASIL, pero la II muestra AL VERDADERO ENEMIGO. ME parece genial que se venda libre y con impuestos para que con el impuesto haya prevensión. ES EN LA FAMILIA dónde se contiene a la droga, dónde se vacuna a un hijo para que no se vea afectado, no es un tema de ESTADO, el ESTADO debe garantizar la seguridad para que no hayas más DON ALEJO por el cual vamos a rezar en casa ésta noche.
    Pablo, hermanos mexicanos, yo quiero éste año ir a Panamá, alquilar un auto y recorrer centro américa, hasta visitar a un Primo en Dakota del Sur en EEUU, viajo con mi esposa e hija, ES TAN PELIGROSO CRUZAR MEXICO por las rutas? qué zonas debo EVITAR SI O SI? consejos de cuidados que me puedan mandar? Dejo mi correo o contestar por acá si Pablo lo permite (capitanregge arroba hotmail punto com)

  3. Hola Anna y Pablo: Que bueno que escribes sobre las tres guerras de México, y sobre todo de la tercera que es la más injusta de todas (¿habrá una guerra justa?).

    Un abrazo y felicidades por la boda. Desde Chiapas les mandamos unos abrazos fuertes.

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