149- Regala libros. Son peligrosos, y todavía está bien visto.

Pablo Rey, escritor, aventurero, viajero

Sí, lo sé, en ésta época siempre ocurre lo mismo.

Llega la Navidad y a medida que pasan los días tu ciudad se convierte en un caos de tráfico por culpa del consumo a lo bestia que abduce el cerebro de los humanos, ese habitante del planeta Tierra que en esta época del año migra en forma masiva de un centro comercial a un hipermercado y de allí a un Zara en busca de un regal que sea bueno, bonito y barato.

Esos millones de ñus filmados por National Geographic en el Serengeti son un garbanzo al lado de este fenómeno. Nada, apenas otro pelo en una sopa callejera.

Esta es la época durante la cual los integrantes de la especie humana (y tú también, no lo puedes negar ahora) se hacen una pregunta trascendental para la autoestima: ¿qué le regalo? ¿Acertaré este año? ¿O la cagaré como el año pasado?

Porque a veces pareciera que todo se repite. Cuando la prima buena, el hermano que vive en otra ciudad, el tío sobrado o ese amigo que pareciera que lleva tu misma sangre abren el paquete, primero sonríen, pero por instante su alma se desnuda y aparece ese microgesto

Claro, te lo agradecen con un abrazo y eso es lo que al final vale la pena, el abrazo, aunque al día siguiente usen el mismo papel para pasarle el mismo regalo a un primo lejano. O para llevarlo directamente envuelto a un Cash Converters. O peor, para arrinconarlo en el fondo del armario y olvidarlo hasta el día que vuelve a aparecer y uno se encuentra con esa porquería que te regaló no sabes quién.

Año tras año se repite la misma historia, el mismo show privado, año tras año nos ponemos la misma máscara para agradecer objetos que no necesitamos haciendo uso de la misma efusividad con la que un mono le quita los piojos a otro.

–       Gracias, es justo lo que necesitaba. Me queda bárbaro.

Por eso, este año, quiero explicar por qué un libro es el regalo perfecto para navidad, reyes, cumpleaños, santo o cualquier otro momento que requiera un paquete con un moño.

1. Regalar libros es muy práctico ya que es imposible no tener espacio para un nuevo libro en las estanterías. Un libro bonito es un objeto decorativo que queda bien en el salón de las mejores familias y hace que sus propietarios parezcan cultos, sabios y respetables… O que por lo menos parezca que leen…

2. En consecuencia y por ósmosis inversa, regalar libros te hace parecer culto, sabio y respetable a ti también.

3. Tengo amigos que me dicen: tu libro lo leo en el baño. Nunca supe si esto era un cumplido, pero lo incluyo.

4. Los libros son peligrosos, sólo por eso vale la pena regalarlos. Un libro se te mete en la cabeza y puede inducirte algunas ideas raras como abandonar el trabajo, y dejar a tu madre, a tu padre y a tu tele de plasma.

 

5. Un libro de tapa blanda es útil para tirárselo por la cabeza a tu hombre o a tu mujer. No los matará, pero es una excelente advertencia de lo que puede venir detrás.

6. Si ese libro que regalas es un libro de viajes, también sirve para manipular. Sí, puedes inducir a una persona a emprender un viaje contigo a ese país. A Turquía, Siria, Jordania o Egipto, por ejemplo. El siguiente paso es convertirse en una especie de Bonnie & Clyde del sistema. Fugitivos permanentes. Me gusta eso.

7. Y si le tienes ganas a esa persona que decide acompañarte inocentemente durante el viaje, bueno, qué te voy a contar. Ocasiones no faltarán…

8. Después están los usos clásicos, cosas que cualquier Flanders sería capaz de hacer con un libro que no fuera la Biblia, como emparejar las patas chuecas de una mesa, mantener caliente una taza de té o un plato de sopa y hasta para usar como regla cuando hay que trazar una línea con un bolígrafo.

9. Un libro te ayuda a soñar y vivir otras vidas. Hace que ese viaje rutinario que lleva al trabajo en un transporte público termine en una aldea del centro de África, por ejemplo.

10. En síntesis, un libro es el único regalo que es peligroso y está bien visto. Puede cambiar las percepciones de una persona tanto como las drogas. Puedes no soltarlo hasta dejarlo tan vacío como una botella de buen vino. Puede ser tan adictivo como el sexo. Puede cambiar tanto tu vida como un falso mesías con su propio programa de televisión. Y puede ser un nuevo paso en este laberinto alucinante llamado vida.

Por eso, regala libros. Todavía está bien visto.

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8 Comments on “149- Regala libros. Son peligrosos, y todavía está bien visto.”

  1. Un abrazo Pablo&Anna, os deseo muchos muchos más kilómetros de salud y amor y de libros vendidos para que el dinero os ayude un poco a engordar la felicidad. besote desde el mundanal ruido. Angelote

  2. Libros, mi objeto de deseo y de trabajo (es que soy bibliotecaria-documentalista, no vayais a pensar mal). Así que los uso para catalogarlos e indizarlos, pero también evidentemente para leerlos y disfrutar, así como también para sacar temas de escritura para el blog.
    Muy bueno el post!

  3. Pues así a bote pronto… muchas veces utilizo un libro, sea atlas, revista o “donde está wally” como alfombrilla de ratón… y es que nunca me acuerdo de comprar la dichosa alfombra y mi escritorio resbala la madera una barbaridad!!

  4. Aaaaaahora se me está ocurriendo alguna otra posibilidad… Por favor Victor, todos, compartan las ideas que tienen acerca del uso que le dan a los libros!!!!

  5. Jejejejeje… y se me ocurren otras tantas de esas utilidades!!

    Felices fiestas y feliz año!!! No os deseo muchos viajes porque sería un poco absurdo no?? pero si muchas experiencias!!!

    Un saludo desde Madrid!

  6. 11. Un libro puede también ser un objeto con un valor excepcional en el cual escribes tu nombre por si acaso te lo pierdes o lo prestas o te separas de tu ser amada y que tenéis que dividir los bienes del patrimonio familiar. Este libro se vuelve moneda de intercambio, instrumento de chantaje o el elemento que permite evitar la demanda de divorcio. Tengo ganas de escribir Réjean en la primera página de su libro y así ser el primer protagonista de su aventura, un testigo de la suya… Enviámelo por correo! Que termine la tortura!

    Joyeux Noël et que l’année 2011 soit pour vous pleine d’aventures à raconter dans votre prochain livre.

    Les quiero mucho!

    Rejuan

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