148- Se hace camino al andar: Escritores en Ruta en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara

Jalisco, viajeros4x4x4

Uno de los grandes sueños de toda persona que se considere escritor es participar de alguna de las ferias del libro más importantes del mundo. Hace unos meses nos planteamos ese objetivo, participar de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL). Y no era fácil, ya que no teníamos dinero para pagar un stand, una editorial que nos apoyara ni un nombre que hiciera el ruido de una enciclopedia al caer sobre la mesa.

Sólo teníamos una casa 4×4, una historia que contar y, sobre todo, muchas ganas.

Hace unas semanas cumplimos ese otro sueño, esa otra meta. Vencimos los peores pronósticos pesimistas que auguraban una hermosa pérdida de tiempo. Las apuestas eran fuertes. Casi todas decían ‘a la gente que organiza la FIL de Guadalajara sólo le importa el dinero’. Repetían ‘ni siquiera les van a atender, se creen demasiado importantes’.

Y pasó lo de siempre, el mundo está lleno de gente tiene la boca muy grande y habla sin conocer lo que dice. Repite palabras de otros, que lo escucharon de boca de otros más lejanos que nunca estuvieron allí. ¿Recuerdas aquel juego del teléfono descompuesto?

Si uno escucha a los demás, todo lo difícil parece imposible.

Participar de la 24 Feria Internacional del Libro de Guadalajara fue nuestro regalo de Navidad, nuestra despedida del 2010, los buenos augurios para el 2011. Vendimos más de 200 libros, pero eso no fue lo importante.

Lo importante fue estar allí, participar. Esa fue nuestra pequeña medalla al esfuerzo de escribir desde la ruta, sin orden, sin rutinas, cuando se puede. Tanto para los libros como para el blog. Revisar. Reescribir. Renunciar a frases bonitas que no caben en una historia.

Por ejemplo: Las chicas uniformadas de la FIL llevan una porra colgando de la cintura. Parecen siempre listas para actuar en caso de problemas: ya lo vimos, dos académicos de la lengua enardecidos en su lucha por conseguir que la i griega sea ye, una profesora de literatura discutiendo por el acento en la palabra guion o un musulmán protestando porque Catar no es lo mismo que Qatar, aunque esa sea la versión anglo de una palabra árabe.

Sin duda, queda mejor con Q.

Los días en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara son así de excitantes. Las horas frente al stand ÑÑ9 (sólo una indicación de direcciones, el uso de la doble ñ no está en discusión) pasan despacio, y el cuerpo las sufre.

Poco a poco vamos adoptando pequeñas rutinas. El capuccino de la cafetería a media mañana, el sandwich de milanesa con queso, lechuga y aguacate comprado en la calle, el tintico del stand colombiano después de comer, el café de cortesía de la cafetería por la tarde y el hambre, que avanza arrolladora a medida que se acerca la noche y hacemos cálculos para ir a un chino a por una cena decente.

En ese momento ya llevamos diez horas hablando y la voz comienza a menguar, a pedir tregua. A volverse áspera, árida, y hablar se convierte en un esfuerzo por complacer a la gente que vuelve a preguntar, ¿cómo hacen?, ¿venden mapas?, ah ¿son ustedes?, ¿ya terminaron el viaje?. Señora, por favor…

A nuestra izquierda del stand está N.A.S.P. William Two Feather, el jefe Guillermo Dos Plumas, un nativo americano vestido de cuero marrón que habla inglés y cada tanto se pone a tocar el tambor en el pasillo de la Feria del Libro. Y a moverse alrededor de una persona para echar sus demonios. A la derecha hay un stand con rompecabezas de madera para niños atendido por una parejita tierna.

Excentricidades de una feria del libro. Como nosotros.

Todo es parte de otra historia, de otro post que ya no voy a terminar. Hay que seguir adelante.

El 2010 fue un gran año, el año de la primera edición de El libro de la independencia. Fueron 2100 ejemplares impresos en Barcelona, de los que ya vendimos o facturamos unos 1400. Son muchos y, como decía en el post anterior, estoy tan feliz que tengo miedo de estar volviéndome idiota. Gracias a todos los que confiaron en El Libro de la Independencia y nos ayudaron con su compra a que tenga sentido seguir escribiendo, a que ésta historia de escritores en ruta siga adelante.

  • Gracias a Laura Niembro por su apoyo para que pudiéramos participar del encuentro más grande del mundo de las letras castellanas: la 24 Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL).
  • Gracias a Ricardo Osuna Guadarrama del club Adrenalina4x4 de Guadalajara, por su ayuda desinteresada para imprimir las lonas que cubrieron todas las paredes del stand. La furgo, nuestra Cucaracha Libre, tuvo que quedarse en el estacionamiento, pero también estuvo en la FIL en esta foto de 9 metros de largo por 2,40 metros de alto.
  • Gracias a la familia Rodríguez Bohórquez, a Cruz María, Gustavo, Genaro, Ana y Gustavo también, por alojarnos en su casa durante nuestra estadía en Guadalajara y aceptarnos como parte de su familia. Y muchas gracias también a Lorena, que nos encontró en el DF hace unos meses y nos dijo que ya teníamos casa en Guadalajara, su casa, la casa de su familia.
  • Y en especial, gracias a toda la gente de Jalisco que se entusiasmó con la historia de La Vuelta al Mundo en 10 Años: Escritores en Ruta y nos brindó no sólo su apoyo, sino también su amistad.

One Comment on “148- Se hace camino al andar: Escritores en Ruta en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara”

  1. Hola, leí su libro recién hace 2 días… y me gustó muchísimo! Yo supe de ustedes por charlas con mi sobrina Lorena (Rodríguez Bojórquez) y desde entonces estaba que me moría de envidia!!! Me gustaría adquirir varias copias de sus libros para regalarlos a mis amigos que sé que los apreciarán tanto como yo. Ustedes hacen posible los sueños y ansias nuestras de conocer el mundo, la gente que lo vive y los sentimientos de compartir la visión misma de cómo sentimos nuestra existencia. Imposible expresar lo que sentí al leerlos! Me quedo corto…
    Me gustará conocerlos algún día…ojalá nos encontremos por ahí…

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