122- Una casa en el desierto | EGIPTO.

La Vuelta al Mundo en 10 Años - Viajeros4x4x4

Todos los caminos del mundo comienzan en la puerta de tu casa. Da igual que tu casa se mueva y te deje a la entrada de desiertos inolvidables que se apropian de tus sueños y de tus pesadillas más hermosas, esas que se repiten mientras la parte más sensible de tu cerebro repite no quiero despertar, no quiero despertar. Es tu casa, aunque tenga cuatro metros cuadrados, aunque no tenga baño ni ducha, aunque la cocina se reduzca a una humilde bombona de dos kilos de gas.

Qasr, en el Sáhara Libio, al oeste del Nilo, había conseguido la magia de llevarme de vuelta a los pueblos olvidados, llenos de túneles y en proceso constante de deconstrucción, al escenario de El cielo protector de Bowles y Bertolucci. Era una historia que no era mía, pero que a partir de ese momento se instalaba para siempre en algún sitio del cuerpo, entre el corazón y la cabeza, entre Buenos Aires y Barcelona.

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Esa es la historia que hay detrás de la fotografía de nuestra casa en el desierto del Sahara. Haz click en ella para ampliarla. El texto es un extracto de ‘El Libro de la Independencia’, de la serie La Vuelta al Mundo en 10 Años, y dice:

-¿Por qué no? -le dije. -Juntamos nuestros ahorros, alquilamos el apartamento para pagar la hipoteca, compramos una furgo 4×4 usada pero en buen estado para vivir dentro y nos inventamos algún trabajo para ganar algo de dinero en el camino. Sí, es una locura, pero será una locura por lo inusual, no por lo imposible.

 

3 Comments on “122- Una casa en el desierto | EGIPTO.”

  1. Hola Carmen,
    todos pasamos momentos de mala racha… pero hay que seguir hacia adelante y echarle ganas, y ya verás que al final la tormenta pasa…
    Además, también se aprende de las cosas malas…
    Mucha fuerza y 2 abrazos,
    Anna + Pablo

  2. Hola, os admiro por la valentia y la certeza de que lo que estais haciendo, es lo que realmente quereis hacer, yo me encuantro metida en una tormenta emocional muy grande, la vida no me ha tratado bien, eso creo , asi lo siento, y me hubiera encantado hacer lo que apeteciera , pero no he podido, os envidio, y ojala aun pueda escapar de esta dichosa tormente, y encontrar la calma que tanto añoro en mi vida. Estoy francamente agotada de ir nadando contra corriente, y tengo ganas de dejarme llevar por una suave corriente, sin esfuerzo, dejar que la vida fluya lentamente, sin prisa , sin explicaciones, sin justaificar ante nadie, ni ante nada.
    Mi esperanza, es encontrar, esa seguridad que veo en vosotros, y dejar de sentirme examinada.
    Un saludo.

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