Premio Amigazo de junio 2008: Cristina Herdoiza

El Premio Amigazo es un reconocimiento a quienes ayudan de manera personal al avance de la Vuelta al Mundo. Creemos que a veces no es suficiente con dar las gracias de corazón, o escribir una pequeña línea de agradecimiento en una lista dedicada a todo un país. Hay gente que se merece más.

A veces las cosas suceden.

Es el destino, el inshallah, la suerte, las cartas, la lotería, el asesino de la mira telescópica. El jodido trillonario.com.

Un canto rodado se desprende del extremo alto de una calle. Toma velocidad, salta una piedra de plástico y apenas se conmueve sobre los granos estropeados en el asfalto. Choca contra una rama, asusta una hormiga y evita ser aplastada por un nuevo camión chino.

Quizás sea un spam que en un día complicado rueda espontáneamente hacia la trituradora de papeles de tu ordenador. www.estamos-hartos-del-cesto-de-basura.com. O no, puede que ese día te hayas levantado de buen humor. Buen sexo. O simple esperanza.

El mail no dice que ganaste millones de dólares, o de patacones, en la Fabulosa Lotería de Nueva Gales del Sur. Tampoco te invita a un curso de Tai Chi Coreano. Empezamos bien.

No sé lo que le pasaba a Crisa en ese momento. No sé si hacia un sol maravilloso o era un día de terribles chaparrones invisibles. Hola, somos Pablo y Anna, Anna y Pablo, dos inconscientes que hace ocho años… Quizás el canto rodado, a esta altura, desquiciado, activó la sensación pelos de punta. …abandonaron la vida de la ciudad para intentar dar la vuelta al mundo.

Quizás era la tecla de Escape que tu teclado tiene arriba, a la izquierda.

– ¡Cuando estén en Quito nos juntamos a comer algo!

No era una invitación, era una orden.

Socialista convencida, corajuda por las mujeres y ciclista empedernida, forma parte de las cadenas de coincidencias de la ruta. Es un desoxidante eficaz, generación espontánea de hospitalidad cuando alguna bicicleta atraviesa la ruta de los volcanes hacia la capital del Ecuador. Algo así es Crisa. O Cristina. O Bicicrisa.

– No tengo parqueo para la furgoneta. Pero si van a Baños, se quedan en mi casa. Mi familia tiene una finca preciosa rodeada de árboles frutales…

Ese par de noches se transformaron en cinco por culpa de las ventanas de la casa. Montañas y cascadas y frutas atadas a ramas y un volcán de mal humor y una yegua que persigue la furgoneta sin ladrar. Y una casa, ¡una casa!, donde practicar los rituales de una vida normal. Duermes en una cama, te duchas bajo una ducha, hay una nevera y un horno y puedes comprar el pan todos los días en la misma panadería. Buenos días señora Rosa, ¿tiene pan calentito?

Meses más tarde, cuando volvimos a su finca, el volcán Tungurahua seguía sacando humo. Crisa no estaba, pero las llaves aguardaban junto a Lola, la yegua que creía que era una perra: apenas atravesamos la puerta de entrada se puso a trotar detrás de la furgoneta. Fue entonces cuando Crisa nos propuso escribir un artículo.

– La revista se llama Viva. Está buena. Y les pagan por el texto y las fotos, por supuesto.

Y el canto rodado desquiciado siguió rodando.

Encuentra el artículo en La Vuelta al Mundo en 10 Años, artículo para la Revista Viva

Tu opinión importa. Si te gustó la historia, dejanos un comentario.